Un tipo enorme en todos los aspectos, en persona es mucho más imponente que arriba del escenario. Sus casi dos metros dejan chico a cualquiera, pero la buena onda que transmite, rompe cualquier prejuicio. Parece un vikingo, un guerrero, pero tiene un costado espiritual y cristiano que pocos conocen. En una charla exclusiva con ROCKOMOTORA, Zakk Wylde habló de su último disco, Ozzy y su prolífera carrera musical.

-¿Que tal tu último disco? ¿De dónde vinieron las ideas?

Mirá realmente no hubo un gran proceso de producción. Simplemente volvimos de la ruta y preguntamos cuanto tiempo teníamos antes de volver a irnos nuevamente. Finalmente nos quedaban 25 días y ese fue el tiempo que dispusimos para la grabación.

-¿Hay algún tipo de evolución de sonido?

-Creo que pudimos dejar atrás nuestras grandes influencias que son Zeppelin, Stones, Beatles y pudimos incluir más canciones, hay mucho acústico y mucho piano. Pudimos adquirir una visión más amplia de lo que es el espectro sonoro.

-Hablando de tus influencias, ¿recordas ese momento en el que quisiste ser músico?

-Aunque no lo creas, Lo que más me impactó fue un show de Elton John durante un programa de Sony y Cher, pero en verdad me di cuenta que quería dedicarme a la música a los 14 años.

-¿Que preferís Beatles o Stones?

-Definitivamente los Beatles son los campeones del peso pesado, en cuanto a genios no hay nada ni siquiera que se les acerque, pero si me tuviera que ir a una isla desierta con alguna de las dos bandas elegiría a los Stones.

-¿Y si tenes que llevarte un solo disco en el mundo a una isla desierta?

-¡No podría! Me hago un compilado con mis bandas favoritas (risas).

-¿Sentís que cumpliste todos los deseos que querías concretar cuando eras un niño o te falta algo?

-Solamente le agradezco al señor cada vez que me levanto y cada vez que me voy a dormir. Todos los días hay un desafío distinto. Puedo alimentar a mi familia con lo que más me gusta hacer que es tocar música. Me siento sumamente agradecido por poder hacer eso.

-¿En qué momento de tu vida sentís que aprendiste más?

-Para mí siempre fue un momento de constante aprendizaje, claramente no puedo elegir un sólo momento. Pero la época que hacíamos shows con BLS para 4 o 5 personas, eso sí que fue un gran aprendizaje. Lo mismo cuando tuve la oportunidad de tocar con Ozzy. Pero en definitiva uno está aprendiendo constantemente y eso no para nunca.

-¿Si tuvieras que ponerle la banda de sonido a una película a que director elegirías?

-(Risas) Probablemente elegiría a Tarantino porque tiene unas películas excelentes, pero Spielberg hace cosas geniales también, de todas maneras esas películas serían muy caras, por lo tanto terminaría dirigiéndolas yo. (Risas).

-¿Cuál es tu top 3 de películas?

-Son Animal House, El exorcista y Planeta de los Simios (la original)

-¿Que pondrías en tu epitafio?

-Solo pondría «Sirviente de Dios, soldado de Cristo»

-Sé que sos una persona muy creyente, ¿de dónde viene toda esta fe?

-Desde chico, desde que fui bautizado. Igual cuando toqué con Ozzy hicimos muchos rituales satánicos (risas), después regresé a la vida católica y eso me terminó equilibrando un poco.

-Entonces debes tener muchas buenas anécdotas tocando con Ozzy, contame una.

-Sí, tengo millones, pero la primera vez que toqué con él en una audición me cagué literalmente en los pantalones. Entonces Ozz me dijo: «Ok Zakk toca con el corazón, cambiate los pantalones y haceme un sándwich de jamón… No te olvides de ponerle mostaza» (Risas).

-Muchas gracias, fuiste muy gentil y buena onda Zakk.

-Gracias, pero se me acaba de ocurrir otro epitafio: «tocó la guitarra, trató, fue doloroso y ahora se fue» Eso ponelo entre paréntesis. (Risas).