Para algunos un plagio, para otros, algo que no debió pasar. Para nosotros, una gran banda. Los controversiales Tame Impala, liderados por Kevin Parker, se presentaron el lunes por segunda vez en nuestro país, en el marco de la primera edición del Music Wins Festival.

Aunque los complejos cerrados favorecen al ambiente que su música busca generar, los australianos no pasaron desapercibidos en Mandarine Park y cerraron el festival con un show de buen nivel, dejando en claro que para cautivar al público y hacer un buen espectáculo, no hacen falta fuegos de artificio ni juegos de luces sofisticados.Utilizando una pantalla que mutaba al son de los acordes ejecutados por la guitarra líder, melodías envolventes y psicodélicas fueron el transporte a lo sublime.

La musicalización del viaje comenzó con ‘Why won’t you make up yourmind?’, paseándonos por canciones como ‘Solitude is bliss’, ‘Endors Toi’, ‘Elephant’ y ‘Be above it’ entre coros de arenga a la banda que nunca se hicieron desear durante la fiesta. Finalizaron con un bombardeo (literalmente) de pelotas playeras con colores estridentes, similares a los del arcoíris y un doble bis: ‘Feels like we only go backwards’ y ‘Nothing that has happened so far has been anything we could control’. Una vez más,  con los humildes agradecimientos de Kevin Parker,  Dominic Simper, Jay Watson, Cam Avery y Julien Barbagallo, se despidieron. Ansiamos volver a verlos.