Lollapalooza reúne cada año a grandes figuras de la música alternativa (y no tanto) de todo el mundo, pero también aprovecha para presentarnos algunos nuevos artistas que tienen mucho para dar. ROCKOMOTORA entrevista nuevamente  a Stone Giant.

El pasado noviembre, el anuncio del último line up generó su acostumbrado gran alboroto en las redes sociales, pero también algunas incertidumbres. Mientras muchos señalaban los nombres de más abajo y se preguntaban ¿qué es Stone Giant?, algunos salimos a averiguarlo y nos llevamos una grata sorpresa.

Sebastián Fernández, argentino, se fue de joven a estudiar música a Boston y junto a un brasileño, un portugués y un chileno (todos compañeros de curso) formaron un grupo que trae de vuelta lo mejor de los ‘70: con su primer disco dejaron en claro sus intenciones de retrucar las bases que establecieron Black Sabbath, Led Zeppelin y Deep Purple, y revivir el hard rock.

Ser parte del cartel del Lolla 2016 significó para Sebas un retorno a su tierra, que culminó con un Niceto lleno el marzo pasado. Ahora vuelven para el Personal Fest (esta vez con su nombre en letras más grandes) y en esta entrevista exclusiva con ROCKOMOTORA, los Stone Giant nos cuentan sobre lo que pasó en nuestro país, lo que traman para este octubre y cómo tocar música de hace décadas para el público de este siglo.

-Los dos recitales que dieron en marzo en Argentina fueron de alguna manera tu heroico regreso a tu tierra natal. ¿Cómo lo viviste, Sebas?

S.F.: Como un sueño. Desde el día que me fui de Argentina, más allá de tocar en cualquier otro lugar, siempre soñé con volver. Pero como lo he dicho en otras entrevistas, todo fue de una magnitud mucho más grande de lo que yo pensaba; no imaginaba que podría pasar todo tan rápido. Años antes yo quizás trataba de planear cosas como ir a tocar un bar o a Punta del Este con amigos, una gira por las playas más chicas, algo así. Y el día que se confirmó lo del Lollapalooza fue un sueño haciéndose realidad, pero de una manera mucho más extrema de lo que yo pensaba. Pensar que hay bandas que están juntas hace veinte años, y nosotros estamos hace dos y medio y esto ya nos pasó. La verdad que fue una bendición. Así que lo viví increíble, vi a mis amigos, tuvimos entrevistas; el día del Lollapalooza tocamos y vimos a otros artistas. Constantemente nos mirábamos con los chicos y era como chequear la realidad, como diciendo “che, ¿qué hacemos acá?”.

PEDRO ZAPPA: Fue una experiencia única viajar y tocar allá. El público respondió muy bien a nuestra música.

¿Hay un público para ese hard rock clásico que ustedes hacen? ¿Cómo es?

JOAO NOGUEIRA: Llega a dos públicos, porque hay gente nueva que se fija y que le gusta este sonido, y está también la gente más vieja, que se siente identificada por el sonido de esa época, que la vivieron, y se sienten representados por nosotros. Porque se trata de una nueva banda que está tocando esa música.

Son una banda joven, pero pronto llegaron a hacer dos Lollapalooza, tocaron ante Jimmy Page y hace poco se presentaron junto a Lynyrd Skynyrd. ¿Cómo viven ese crecimiento?

P.Z.: Es la progresión natural de una banda que conecta con su audiencia. Un concierto lleva al siguiente. Es difícil determinar cuáles son los catalizadores de nuestro crecimiento. Definitivamente tiene que ver con el hecho de que nos mantuvimos en movimiento y apegados a nuestro propio sonido; la gente se identifica con eso.

-En el Lolla se toparon con Jesse Hughes, de los Eagles of Death Metal… ¿cómo fue ese encuentro?

S.F.: Fue muy fuerte, una conexión bastante profunda. Recuerdo que en una entrevista me preguntaron con quién quería hablar en el Lollapalooza y de una manera muy inconsciente dije “me encantaría conocer a los EODM y si puedo, hablarles de lo que les pasó en París”. Pero lo dije solo porque tenía que responder algo. Cuando llegamos al Lolla, antes de que ellos salgan a tocar estaba Jesse ahí fumando y yo pasé con Pedro y lo saludamos y le deseamos buena suerte. Después en el lounge de los artistas nuestro mánager le pide un encendedor y terminamos hablando como por una hora. En un momento apareció Matías Martin y nos entrevistó con él ahí. Hablamos de todo, nos dio muchos consejos sobre las bandas y la vida, nos contó de su vida antes de ser músico, su relación con Josh Homme. Luego Matías le preguntó algo de París y él se puso a llorar y yo lo agarré del hombro y le dije “God bless you, Jesse”. Y él se largó a llorar más fuerte y como que le hicimos un abrazo grupal. Fue una conexión muy grande. Al final yo le digo que soy Sebastián, de Stone Giant, y él me mira como diciendo “sí, ya sé” y me dice “tengo su disco en mi teléfono”.

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¿Hubo algún otro encuentro?

S.F.: En Chile conocimos a los Alabama Shakes; Britanny fue super humilde. Le dije que tenía la voz de un ángel y me miró y me dijo “no, soy solo una persona”. El que fue muy buena onda también fue el guitarrista de Albert Hammond Jr, que tenía su camiseta de Argentina. A los Tame Impala no los conocí mucho pero con el tecladista hablamos dos o tres veces. Él también dijo que ya me conocía cuando le dije que era de Stone Giant. Y en una fiesta conocí a Skrillex. En fin, la verdad que conocimos a todos, porque están todos ahí juntos. Eso es una cosa increíble del festival, que en ese momento son todos amigos, artistas ahí conociéndose, comiendo, tomando. En un momento pasé caminando y estaba todo el equipo de Of Monsters and Men, que se ve que son muy futboleros porque cuando pasé una vez estaban jugando al Fifa, y la segunda vez estaban con el metegol.

-Ustedes son los cuatro de distintos países. ¿Cómo fue creciendo y cómo es la convivencia entre los miembros de la banda? ¿De qué manera esa variedad de orígenes es enriquecedora?

J.N.: La convivencia es muy tranquila verdaderamente, somos todos muy amigos, y con respecto a la lengua, hablamos una mezcla de portugués con español e inglés que llamamos “The Stongiantish”. Creo que lo que contribuye más de esa diversidad de nacionalidades es que por cada uno de nosotros hay un grupo de personas que nos sigue individualmente, y por eso tenemos una exposición distinta en cada país. Para el sonido el tema de los orígenes no importa mucho, porque la estética sonora es toda de rock n’ roll, que no es un estilo de donde venimos, sino que fue hecho en Inglaterra y Estados Unidos y alcanzó una representación universal; y de esa universalidad bebemos.

P.Z.: Es una experiencia interesante. Yo aprendí español en el proceso. Pero para mí el factor más enriquecedor fue el crecimiento musical que nos trajo a todos tocar juntos. Somos todos ligeramente distintos, quiénes somos y cómo somos, pero confluimos en un mismo espacio musical. Funciona estupendo, y se siente fresco todo el tiempo.

-A pesar de que tienen un sonido muy clásico, ¿qué música actual los influencia y están escuchando?

P.Z.: Al momento Lady Lamb, Courtney Barnett y Lucy Dacus and Mothers son algunos de los artistas que estuve escuchando yo.

J.N.: Escuchamos mucho Queens of Stone Age, Tame Impala, Eagles of Death Metal, Them Crooked Vultures, Uncle Acid and the Deadbeats, King Gizzard & The Wizard Lizard… toda esta movida.

A diferencia de esa mística que tenían Page, Hendrix, o Blackmore, hoy en día no se le da tanta atención al guitarrista como figura y como instrumentista. ¿O sí? ¿Cómo lo ves vos, Sebas?

S.F.: Creo que no se le da atención cuando no se le quiere dar atención. Cuando el grupo no le da la atención que se merece, como era antes. Hoy en día los artistas que ves en los festivales no son muy orientados hacia la guitarra. Si se aparece alguien hoy en día y empieza a tocar de esa manera, la gente va a escuchar y va a sentir algo. Puede pasar como John Mayer, que arrancó con canciones pop y así atrajo a su público. Fue una forma de marketing, pero él en verdad siempre fue un guitarrista increíble. Entonces la gente iba a escuchar esas canciones pop y él las tocaba y después de la nada empezaba a tocar blues a lo Stevie Ray Vaughan. Hoy en día es reconocido como un guitarrista fantástico. Está Gary Clark Jr. también. Creo que está volviendo eso, porque es gente que le da atención e importancia a eso. Lo que es ver a un buen guitarrista en vivo no va a morir nunca, y la gente lo siente.

¿Hay nuevos temas? ¿Van a tocar algo de eso en los próximos shows? ¿Cómo suenan?

S.F.: Sí, hay. Ya estamos pensando un poquito en el segundo disco, que queremos que sea un poquito más rápido, más energético. Porque el primer disco tiene un tiempo y un sonido bastante pesado. Y quiero balancear eso con temas más rápidos. Que se pueda armar un set en vivo combinando ambos discos y haya una dinámica distinta. Yo soy mucho de que escribo un tema nuevo y ya me gusta más que cualquier otro tema que escribí. Hoy en día los temas nuevos me encantan y los estamos tocando. Tenemos tres o cuatro, pero imagino que para el Personal vamos a tener más y tendremos que elegir para tocar entre lo mejor de lo nuevo y del primer disco.

¿Planean hacer algún otro show por el país o la región aprovechando el Personal Fest?

S.F: Es la idea. Estamos evaluando la posibilidad, ya lo iremos viendo.

-¿Cómo imaginan el futuro de la banda, para los próximos años?

P.Z: No tengo una idea específica, pero a juzgar por la respuesta de los públicos ante los que hemos tocado, va a ser una aventura.

J.N.: Rockeandola. Tocando, grabando, haciendo tours. Esto es lo que pueden esperar de nosotros.

Escuchá acá otra entrevista que le realizamos a la banda en junio de éste año, en nuestro programa en vivo.

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