Buenos Aires recibió con los brazos abiertos a uno de los más grandes guitarristas de todos los tiempos. Slash volvió a lucirse en Mandarine Park y jugó de nuevo junto a Gilby Clarke y Duff McKagan. Haciendo honor al título de aquella vieja canción, Slash sigue siendo el Rey.

Soundwave-Festival-2015

 

Obviamente que quiso seguir rodando solo y las piedras en su camino las supo utilizar a su favor. El señor de la galera hoy mantiene viva a una banda que es capaz de seguir desparramando rock alrededor del mundo. Llegar a Sudamérica para Slash siempre fue algo distinto. No interesa cuantas veces haya pisado nuestro país, existe una comunión especial con el público argentino y pudo atravesar la sombra de haber pertenecido a una de los monstruos del rock más grandes del mundo, como fueron los Guns N’ Roses. Seamos honestos, el sonido de su Les Paul es único, podríamos distinguirlo entre millones de otros guitarristas, ha dejado una huella de fuego en la música.

Una luna gigantesca estuvo a la par de un escenario con luz propia. Ya sobre la hora pautada de inicio (21.00) en las afueras de Mandarine Park, el público se apuraba y corría al mejor estilo «video de los Guns N’ Roses». No hubo fisuras de principio a fin, desde cualquier lugar del predio el sonido emocionaba hasta el espectador más estoico. Para los del fondo, las pantallas que escoltaron el escenario, registraron cada detalle a la perfección. El equipo completo, Slash and the Myles Kennedy & The Conspirators, pisaba la cancha, salieron Miles Kennedy (guitarra y voz), Tod Kerns (bajo), Brend Fitz (batería), y por supuesto Slash (guitarra). Miles es el frontman por excelencia, es una mezcla entre Axl Rose (al que por momentos parece imitar) y Steven Tyler. Los agudos y la simpatía son lo suyo y además sabe cómo entretener a una audiencia exigente y numerosa. No por casualidad los shows soporte fueron Duff McKagan y Gilby Clarke, a quienes los años no les robaron ni presencia ni música.

Alguien entre el público comentaba sobre el show central: «Ya lo vi ocho veces a este tipo, no me canso nunca». Slash siente lo que hace, ama la música y sobre el escenario lo demuestra, no habla, solo toca. Defendió su trayectoria, su galera y su Les Paul. Hace lo que quiere con la guitarra y supo llegar a un lugar por demás merecido, donde es reconocido por su exagerado talento. La aprobación de sus seguidores se demostró con un silencio total de 10 minutos durante un espectacular solo que fue seguido de una espontánea ovación.

El ex Guns, hoy encabeza una banda que sabe mezclar todos los géneros, Blues, Hard Rock y Metal con el slide siempre dibujándolo todo. Si bien supo forjar una prolífera carrera solista, nadie podía dejar atrás a aquellos viejos temas que adornaron los años noventa, ‘You could be mine’, abrió la memoria Guns N’ Roses de la noche. Los puntos fuertes de la jornada los tuvieron ‘Anastasia’ (con su doble neck verde), ‘Welcome to the jungle’ y para los bises ‘Paradise city’ junto a Duff. En «It’s so easy» se sumaría Gilby Clarke, al igual que la noche anterior en el teatro Vorterix.

Dos horas de rock duro intachables. Más de uno quisiera que Axl Rose y Slash hicieran las pases, pero por el momento no hay noticias de reconciliación, todavía queda alguna esperanza de que vuelvan a juntarse, pero está más que claro que el rey de la Les Paul puede solo y sigue dando cátedra.

 

Por Elizabetta Cataldi

 

Setlist:

1 – You are a lie
2 – Nightrain
3 – Halo
4 – Ghost
5 – Back from Cali
6 – Wicked stone
7 – Automatic overdrive
8 – Mr. Brownstone
9 – You could be mine
10 – We are all gonna die
11 -Welcome to the jungle
12 – Fall to pieces
13 – Beneath the savage sun
14 – Rocket queen
15 – Starlight
16 – World on fire
17 – Anastasia
18 – Sweet child o’mine
19 – Slither Bises
20 – It’s so easy
21 – Paradise City