¿Te acordás de este video? Pues la historia de Brushy es aun más pintoresca y vale la pena ser contada, porque este nivel artístico no se consigue sin haber transitado un duro camino. Vamos a descubrirla en la entrevista a continuación.

Jamaica es un país donde la competencia musical es feroz y cruel debido al gran talento musical que ronda por las calles. Así nos lo demostró el documental Rise Up, cuyo trailer consiste del video anterior, donde Brushy toca ‘Chicken in The Corn’ con su peculiar guitarra –y si bien su gran talento es la voz, es esa guitarra la que da marketing. Pero ¿cómo llego a tal instrumento? Todo comienza a partir de un sueño que tiene a mediados de los ’80, donde un petiso le dice que debe tocar con esa guitarra, así, con una sola cuerda. Take care of the guitar and the guitar will take care of you ["Cuida de la guitarra y ella cuidará de tí], le dijo aquel personaje en una secuencia que terminaría con animales vestidos de gala incitándolo a continuar. Una de las tantas razones por las cuales sabe que fue algo más que un sueño es porque toda la ropa de su habitación estaba desordenada.

BRUSHY: Todo es gracias al aliento que recibí de la novia de mi tío. Cuando tuve el sueño por primera vez me dijo: “¿Y por qué no agarrás una guitarra y seguís tu sueño? Los sueños se hacen realidad”. Y eso me hizo un click, y dije “ok, voy a seguirlo”. Y acá estoy.

Entonces Brushy toma la guitarra –que tiene cuatro cuerdas, así que le quita tres de ellas- y comienza a perseguir su sueño. Sin embargo, no fue nada fácil. No sólo por lo duro de la industria jamaiquina, que incluye anécdotas como cuando una discográfica textualmente lo boxea  en plena calle quedándose con su dinero; o más ridículas como la siguiente: Brushy participo de un reality show musical llamado “Rising Stars” (mirá su presentación aquí) en donde llega hasta las instancias finales. Como favorito, es descalificado arbitrariamente. ¿El argumento del jurado? «Este hombre es [p[presten atención]em>demasiado bueno y el show es para gente amateur«. De todas maneras, aquel sueño le siguió dando fuerzas, sabía que era su destino; qué casualidad, Destiny es el nombre de su primer disco, grabado en Argentina.

BRUSHY: Para perseguir mi sueño, mi abuela y mi mamá siempre me dijeron: “No importa si la primera vez no te lleva a dónde vas, tenés que seguir intentando hasta que llegues ahí; seguí golpeando hasta que la puerta se abra, seguí buscando hasta que lo encuentres”. Así que desde niño encaré la situación de esa manera. No importan mis fracasos, no pienso en ellos… Entonces si caigo, hago lo mejor que pueda para levantarme, e intento hacerlo bien otra vez.

 

Ricardo Tapia, mejor conocido como cantante de La Mississipi, estuvo involucrado en sus dos únicos discos

– ¿De qué te ocupaste puntualmente?
Ricardo Tapia
: La idea era poder grabarlo en directo, poder captar su magia. En Jamaica las propuestas habían sido muy limitadas, como grabar por pista… nada más lejos de él. Así que estuve a cargo de la producción sonora de todo lo que grabara. Hubo algunos invitados como el percusionista de Nonpalidece, mi hijo Ivan en cajón e incluso yo mismo en guitarra en un tema, pero fueron sonidos accesorios al arte de Brushy que estaba adelante de todo. Su sonido se impone. Lo que más recuerdo es que no paraba: se sentaba, tocaba y había que captar eso, no era el típico formato «hagamos otra toma pero…» No, no ¡Brushy arranca y hay que poner rec! [<[risas]Creo que las grabaciones lo ayudaron mucho y estoy contento por eso. Un artista singular.

https://youtu.be/rukiSFD0jU4

Y es que Brushy tiene una estrecha relación con nuestro país, ya que el documental Rise Up -que lo catapultó a la fama vía Youtube- fue filmado por el argentino Luciano Blotta, ahora también su mánager y productor ejecutivo. Lo verdaderamente extraño de esta situación es qué los unió.
Luciano había llegado a Jamaica sin la idea de hacer un documental, pero advertido previamente por sus amigos, lleva su cámara y descubre una escena musical que lo obliga a comenzar lo que sería “Rise Up”.  Casi un año después, se dirigió a un estudio de grabación a filmar lo último que le quedaba pendiente para terminar y, de pura casualidad, Brushy estaba en la puerta con unos amigos, prácticamente viviendo en la calle. Y al ver a Luciano, el jamaiquino lo reconoció en un instante: era el petiso de su sueño. Por eso insistió mucho para ser filmado, y aunque ‘Chicken in the Corn’ sea la única aparición que tiene en dicho documental, se volvió el corazón del mismo. Su madre hacía coros para Tina Turner, y su padre (con quien no se crió, algo muy común en Jamaica) era un reconocido músico de la industria con más de dieciséis discos en su haber; sin embargo, aún recuerda cuando éste lloraba por no ganar un solo peso y no poder mantenerse. Por lo tanto, y no sólo por experiencia propia, conoce las internas de la industria jamaiquina, un lugar donde bandas de todo el mundo –como The Clash- han decidido ir a grabar.

La cantidad de recursos minimalistas que utiliza son a través del sentimiento. Usará una guitarra, pero es bajista; su interpretación vocal es sentida y atractiva; y parece estar más relacionada con el blues que con el reggae, lo que tiene una explicación sencilla.

BRUSHY: Bueno, cuando era niño me gustaba escuchar lo que se conoce como american music. En especial porque era la alternativa a Bob Marley, The Wailers y todos esos tipos. Nunca me gustó mucho escucharlos en la radio [<[risas]así que mi influencia viene por ese lado.

– Sos un guitarrista… pero en el fondo un bajista.
BRUSHY:
[<[risas]Sí, lo soy!

– ¿Tocas el Bajo?
BRUSHY:
Por supuesto. Lo que me gusta del bajo es cuando va hacia arriba y abajo [s[sic] toca su propia canción. Entonces tenés que seguir lo que el bajo dice de su propia canción. Y cuando lo seguís, encontrás la vida propia de la canción.

Al haber tenido tantos problemas con la sociedad y la industria, y al mismo tiempo una fe ciega en su epifanía, tiene sentido que no base la producción de su arte en la recepción del público. Su juez es la naturaleza.

BRUSHY: Voy afuera y canto mis canciones. Si los pájaros cantan conmigo y los árboles se mecen al compás significa que voy por el buen camino. Estamos hechos de naturaleza así que me guió por ella.

– Descubrí algo, en mi experiencia personal: muchas de tus piezas funcionan como canciones de cuna. Por ejemplo, ¿sabías que ‘Boom Bam Deng’ tiene un efecto especial en los bebés?
BRUSHY:
Sí, de hecho lo sabía. Y también sucede con ‘Chicken In The Corn’ y ‘No Man Stop Me’, tienen efecto en los niños. Lo que llegué a descubrir de eso es que mis canciones vienen desde mi “cerebro de bebé” hacia mi “cerebro adulto”. Intento conciliar ambos y encontrar el camino desde ahí. No quiero dirigirme a una generación. Si le cantás a esa o ésta generación, tu canción desaparece con ella. Pero si la dirigís a los bebés, que es de donde surgieron todas las generaciones, todos pueden relacionarse con ellas.

https://www.youtube.com/watch?v=SgOnLM1u7O0
Su paso por argentina significó la presentación de su álbum No Man Stop Me y la demostración de que seguir los sueños eventualmente lleva a un final feliz, pero que requiere la persistencia y tenacidad (por no decir los huevos) de un artista auténtico. Prediquemos su palabra.

Su show en Argentina en menos de dos minutos:

Brushy en vivo

#EnVideo | Ya viste las fotos de Brushy One String: Official Facebook Fan Page, ahora mira el video. Por #LucioCastelnuovo

Posted by ROCKOMOTORA on Wednesday, April 12, 2017

Mirá su recital en fotos haciendo click aquí.

 

 


Texto: Julian Melone
Corrección: Eliana Solis y Belén Sobral