El co-fundador de Pink Floyd está presentando una serie de shows gratuitos en México, y en su primera presentación deleitó a los asistentes con un recital electrizante y muy crítico con la política de de ese país y de Estados Unidos. No se olvidó de nadie.

Ante más de 58 mil personas, el ex  Pink Floyd condenó las políticas xenófobas del candidato republicano Donald Trump, a quien ridiculizó mediante un espectáculo eminentemente político, que alcanzó su clímax cuando una frase extendida en tres pantallas apareció, para sorpresa de los asistentes: «Trump, eres un pendejo».

Entre sonidos de cerdos, guitarras psicodélicas y luces multicolor, el músico británico se burló del magnate neoyorquino que amenaza con construir un muro en la frontera entre México y Estados Unidos si llega a la Casa Blanca.

«Eres una máscara», cantaba el bajista en Pigs, una de las canciones más esperadas de la noche, justamente por su carácter irreverente contra la tiranía de muchos gobernantes.

Luego sonaron ‘Time’, ‘The Great Gig In The Sky’ y ‘Us And Them’, con coros casi celestiales que sosegaron a un público ansioso de más ‘Dark Side Of The Moon’.

Entonces fue cuando el hombre canoso del escenario tomó bandera. ‘Fearless fue la canción que le sirvió de fondo para repudiar la creciente violencia racial contra la comunidad afroamericana en Estados Unidos. En las pantallas aparecieron imágenes de Ferguson, con sus negros en las calles, protestando contra los policías que, se declara, los arrestan y asesinan sin motivo.

También aparecieron imágenes del tema que más le duele a Europa: los refugiados. Y, por supuesto, no faltó la condena a Israel, país al que Waters acusa de segregar a la comunidad palestina.

Unos segundos de silencio y había llegado el momento para ‘Shine On You Crazy Diamond’ y la nostalgia insoslayable por Syd Barret, el verdadero motivo por el que Waters está aquí y ahora ejecutando esas potentes líneas de bajo de ‘Welcome To The Machine’, que por momentos recuerdan más a una película futurista que a un concierto. Luego otra para fans: ‘Have a Cigar.

Y el público con una inmensa nube de humo sobre sus cabezas.

En cuestión de minutos ya sonaba ‘Wish You Were Here’ y las fotografías de Barret cubrían todo el escenario. Roger deseaba que él, su viejo y loco amigo, estuviera ahí, pero lo único que llegó fue un cerdo negro gigante levitando por los aires, en cuya piel se leía: «Fue el Estado».

Roger había comenzado la guerra.

‘Dogs’ y ‘Pigs’ fueron las canciones que el británico eligió para lanzarse contra el «establishment» de la nación en la que reside. Minutos antes ya había dicho: «No queremos ese pinche muro que te separe de tu hermano, de tu madre, de todos nosotros».

El nuevo cerdo de Waters se llama Donald Trump.

Mas tarde fue el turno de The Wall, el último bastión de Pink Floyd. La piel se erizó con ‘Mother’ y su sentimiento de balada, mientras que ‘Run Like Hell’ exaltó las emociones con sus alusiones al gobierno mexicano en pantallas gigantes: «Renuncia ya». «No confíes en ellos».

Pero nada como ‘Another Brick In The Wall’ para tejer uno de los coros multitudinarios más potentes que se hayan escuchado en la Ciudad de México.

Era ya casi la media noche cuando sonaron ‘Brain Damage’ y ‘Eclipse’, que mostraron el lado más oscuro de la noche. Y de Waters, quien tomó un papel para decir en español las siguientes palabras:

«La última vez que toqué en el Foro Sol conocí a algunas de las familias de los jóvenes desaparecidos. Sus lágrimas se hicieron mías, pero sus lágrimas no traerán de vuelta a sus hijos.

Señor presidente: más de 28 mil personas han desaparecido durante su mandato desde 2012.

¿Dónde están todos? Usted no conoce el castigo más cruel. Toda vida es sagrada, no sólo la de sus amigos. La gente está lista para un nuevo comienzo. Es hora de destruir el muro que divide a los más ricos de los más pobres. Sus políticas han fallado. La guerra no es la solución.

Observe a su gente; los ojos del mundo lo están observando a usted.»

«¡Asesino!», «¡Fuera Peña!», «¡Fuera Peña!», gritaba el público.

‘Bring The Boys Back Home’ cerró el concierto

Una vez mas Roger Waters demostró porque Pink Floyd fue y es una de las bandas mas contestatarias de la historia del rock.