Una vez más Movistar se dio el lujo de tener como anfitrión a una estrella de renombre. Cada día más joven y más enérgico, Ringo Starr vistió de gala al planetario y desparramó alegría y música, una receta infalible para que el ex Beatle se llevara los aplausos de casi 70.000 personas.

Una mañana de lluvia se convirtió en una tarde noche impecable y nadie pudo opacar lo que se perfilaba para ser un gran show.

Los Beatles son historia y Buenos Aires volvió a ser rock. El clima por las calles fue de fiesta y solo las bandas que nos marcaron a fuego pueden lograrlo, cuando desembarcan en estos puertos.

Si una ciudad se moviliza, el transporte público es el mejor reflejo. Colectivos atestados y avenidas colapsadas nos recordaban que un Beatle llegaba a nuestro país. Claro, esa noche tocaba Ringo Starr.

El Planetario se preparaba para ser un lugar atemporal. Fiel a su estilo, Movistar se empeñó en que un show de esta magnitud tuviera un sonido impecable, pero un público algo farandulero. No faltaron modelos del momento y personajes televisivos, pero también haciendo contraste estaban esos fanáticos de los Beatles, fieles seguidores encargados de mantener el sentimiento de generación en generación.

Puntualidad, glamour y devoción, fueron los que sobraron. Los convocados de la grilla, para hacer de soporte, previa al show centra,l cumplieron en tiempo y forma. Grilla en la que figuraba Narda Lepes, para sorpresa de muchos. La renombrada cocinera no armó una banda, pero si ofreció una charla desde su stand, que se ganó la simpatía del público.

Bajaron las luces, solo estrellas en el cielo y un Starr en el escenario. Con una actitud por demás jovial Ringo embelleció la velada.

La doble batería decoraba una puesta en escena con una iluminación acorde a la situación. Impecable stage al igual que el vestuario de Ringo (Jean-remera-saco negro con brillos), que dejaban en claro que todavía tiene energía para rato. Siempre acompañado por su All-Starr band: el cantante y guitarrista Steve Lukather (Toto), el cantante y bajista Richard Page (Mr. Mister), el tecladista y vocalista Gregg Rolie (Santana, Journey), Todd Rundgren (cantante y compositor), el baterista Gregg Bissonette (David Lee Roth) y el saxofonista Warren Ham (Toto).

La apertura con «Matchbox» puso a prueba la voz de Ringo, sin sobresalir, pero siempre correcto en su performance.

Daba la sensación de estar viendo un grupo de amigos que se juntaban a tocar. Entre chistes y humoradas el ex Beatle comentó: “Ahora vamos a hacer un tema de una banda en la que solía estar hace tiempo”. Las risas del público recibieron los primeros acordes de “Boys”. De allí devinieron puros clásicos, “Yellow Submarine” robó más de una sonrisa y los hits prestados se quedaron con los coreos.

Fabulosa noche, impecable clima, para que casi 70.000 espectadores se fueran a sus casas más que satisfechos de un evento con algunas perlas: Charly García subío a tocar en la previa con “Durabeat”. También interpretó «Back in the USSR» y «I saw her standing there». Siempre ácido, divirtió con su comentario. “Killg bachata”, en alusión al show de Romeo Santos de esa misma fecha.

A modo de homenaje al hombre de Liverpool, el dibujante Liniers, deslumbró con un mural de su autoría. No faltó nada.

Probablemente no será recordado como el show del año, pero Ringo nada tiene que envidiarle a aquel joven de “Please please me”.

Definitivamente ver en vivo a un Beatle es una experiencia diferente e intransferible. Pueden gustarnos los 4 de Liverpool o no, pero viven y seguirán viviendo por siempre en nuestro inconsciente colectivo.

 

SET LIST

1.Matchbox

2.It don’t come easy

3.Wings

4.I saw the light

5.Evil ways

6.Rosanna

7.Kyrie

8.Bang the drum all day

9.Boys

10.Don’t pass me by

11.Yellow submarine

12.Black magic woman/Gypsy queen

13.Honey don’t

14.Anthem

15.You are mine

16.Africa

17.Oye com ova

18.Love is the answer

19.I wanna be your man

20.Broken wings

21.Hold the line

22.Photograph

23.Act naturally

24.With a little help from my friends

25.Give a peace a chance