El padre del metal argentino luego de un año de mucho tocar con su nueva banda, se prepara para entrar a los estudios de grabación a principios del año que entra.

Con el futuro aún incierto para Almafuerte, fiel a su naturaleza inquieta, Ricardo Iorio entrará a grabar nuevo disco a mediados de enero del 2017 con la nueva formación que lo acompaña en su etapa solista.

El grupo lo conforman Walter Martínez en batería, que lo acompañó muchos años a Ricardo en una de las formaciones de Almafuerte más recordadas, su hermano Rubén Martínez en guitarra, y los hermanos Alejo y Facundo León en guitarra y bajo. Seguramente también participen la gran guitarrista Carina Alfie y la tecladista Joana Gieco, como lo hicieron en cada uno de los shows que brindó Iorio durante este 2016.

El lugar donde ocurrirá esto es ni más ni menos que en el Legendario Estudio del Abasto Monsterland, situado en la ciudad de General Rodríguez. Lugar donde se nota claramente que Ricardo se siente más cómodo para grabar, ya que, desde la época en la cual fundó la histórica banda, grabó todos sus discos en dicho estudio. Como así también lo había hecho cuando era parte de la banda Hermética.

Iorio en años de Hermética junto a Álvaro Villagra en el mismo estudio

Cuenta la leyenda que cuando se estaba construyendo el Estudio, este se iba a inaugurar con el disco Del Entorno de Almafuerte, y para que todo esto aconteciera más rápido Iorio se la pasó haciéndoles asados a los albañiles durante toda la construcción; para que se apuren y también para que él pueda entrar a grabar su disco cuanto antes. Y esa es solo una de las miles de vivencias que ha podido ver el interior de tan mágico y misterioso lugar por el que pasaron la mayoría de los músicos de gran renombre en nuestro país, como también del exterior.

Por lo pronto, habrá que esperar con ansias el futuro disco que Ricardo Iorio entrará a grabar junto a esta nueva formación que lo acompaña en el camino de la música. Que si hay algo seguro, es que tendrá mucho metal argentino, pesado y criollo, con sentimiento por demás, como ya nos viene teniendo acostumbrados desde hace rato.