Reignwolf edita su esperadísimo álbum debut, legitimándose como uno de los proyectos más vibrantes dando vueltas.

Foto: Omar Kasrawi

Are you Satisfied? Not yet

El “esperadísimo” de la bajada seguramente haga fruncir el ceño a más de un lector que nunca escuchó mencionar al siguiente fulano, así que hagamos un poco de retrospectiva. Se trata de Jordan Cook, un canadiense que publicó un único –e interesante– disco solista llamado Seven Deadly Sins (2010), en el que ejecutaba todos los instrumentos. Muy poco después de eso, decidió transformar su música en el proyecto Reignwolf, consiguiendo una aparición en los míticos estudios de KEXP en 2012. Un año después, publicó un video épico tocando debajo de la lluvia durante el festival Music Midtown (hoy a dos mil visitas de llegar al millón), mostrándolo en modo bestia, en una escena ciertamente seductora para quien tenga dos onzas de rock en la sangre y con un gran tema como ‘Are You Satisfied’.

Por supuesto, cualquier peatón rockero se quedará manija y buscará más de este proyecto, llevándose la sorpresa de que Reignwolf, hasta 2018, solo presentaba unos cinco singles y algunas canciones en vivo sueltas por ahí, a veces en formato banda y a veces en formato de hombre orquesta. ¡Pero uno quiere más! Y su disco solista es bueno, aunque sin el espíritu blues de Reignwolf.
Si bien es cierto que vivimos en la época de los singles por encima de los álbumes, eso se aplica en términos generales para los artistas con poco para decir; además de que, siendo también la época de las playlists, encontrar cosas de Reignwolf en Spotify para escuchar tres temas seguidos era un incordio. El hecho es que ahora podemos satisfacer nuestra sed de Reignwolf, saber qué puede hacer y quién es realmente hoy.

La Bestia Blues

El álbum es pesado y denso, con cada uno de los pulsos avanzando cual coloso salido de las fauces del blues, mientras Jordan Cook transpira al lado del micrófono, haciéndonos sentir la interpretación a cada segundo que pasa. Las cuerdas vibran como una motosierra explosiva generando una bruma sonora de intensidad que cubre todo el disco. Incluso en los temas más tranquilos, “intensidad” es la palabra clave: cuando los decibeles se tranquilizan, la oscuridad se esparce y pareciera que la bestia nos acecha desde algún rincón.
Este espíritu garagero es la amalgama de una hermosa y moderna combinación de indie, blues e industrial. Como si los Arctic Monkeys de hoy día hubieran apostado por el rock pesado y Nine Inch Nails hubiera querido experimentar con el blues. Reignwolf presenta esta paradoja temporal de las (buenas) bandas de nuestra época, que recurren a un estilo al que no le falta tanto para cumplir un siglo como es el blues, pero con unos retoques rítmicos e interpretativos que le permiten sonar a algo estrenado el día de mañana.

Disco Es Cultura

Dejando claro que en el fondo “necesitábamos” que Reignwolf editara un LP para legitimarse en la escena mundial y explotara su potencial, también es cierto que su nuevo álbum puede verse eclipsado por el nivel de los singles. Tener seis meses para componer, grabar y editar una sola canción es muy distinto al multiplicarla por diez más; como también es cierto que un músico con seis meses a su disposición no es garantía de nada. Por eso, aunque su autor haya tenido un LP editado diez años atrás, Hear me out tiene que tomarse como un disco debut que hizo bien en no incluir ninguno de los singles previos para ser testimonio de su momento. Y en esos términos, estamos ante un gran álbum que abre la puerta a la conquista mundial.

Foto: I Avid (Flickr)

¿Vale la Pena?

Reignwolf tiene todo lo que nos gusta en las canciones del rock: sinceridad, aspereza, límites flexibles, intensidad, incomodidad y potencia; y su álbum Hear me out, demuestra que también tiene todo lo necesario para transformarse en un fenómeno global, haciendo quedar a Royal Blood como nenes de pecho. Es cierto que no tiene ninguna canción que puedas cantar en la ducha o en el fogón, pero nos entrega la experiencia de alguien que está dejando todo en la cancha sin importar quiénes lo escuchen, si es que alguien lo está escuchando.
Y eso es bueno para el arte.


Audio Commentary
La Bomba: Wanna Don’t Wanna
El Hit: I Want You
La Posta: Over and Over
La desubicada: Ritual