Una mirada reflexiva sobre dos grandes críticos del rock.

No pasó mucho desde que la noticia voló por las redes sociales, pues ya es costumbre que los malos acontecimientos se hagan eco a gran velocidad –tal como lo demanda la sociedad actual. Pero, ¿qué primicia corría tan vertiginosamente?: Capusotto no volvería “al aire”.

Un caudal importante de personas se manifestó en contra, por redes sociales, y hasta  se animaron a mencionar la palabra “censura”. Ante el gran despliegue de chimentos, la producción de Peter Capusotto y Sus Videos  emitió un comunicado por la red social Facebook, el cual aclaró y despejó dudas:

 

Habiendo concluido la paranoia y las teorías conspirativas, nos animamos a preguntar desde Rockomotora, a modo de reflexión: ¿Qué hubiese perdido nuestra sociedad y cultura rock si Peter Capusotto hubiese sido, efectivamente, censurado?

Diego Capusotto y Pedro Saborido construyeron una gran trayectoria, casi siempre  trabajando juntos, lo que a lo largo de sus creaciones conjuntas expuso sus aspectos personales más sensibles: la música y la política.

Peter Capusotto y Sus Videos se atrevió resaltar la cultura barrial, desnudar al rock, a traer a la tierra y hasta ridiculizar a los ídolos, sin olvidarnos de que para los espectadores fue un medio para conocer mediante, sus videos musicales, a muchos músicos que se encuentran, o encontraban, fuera del mercado -y de los medios preeminentes-  como, por citar algunos ejemplos, Rahsaan Roland Kirk, Ten Years After o Howlin’ Wolf. La creación de personajes delirantes, esencialmente críticos, fue su forma de exponernos una realidad: la sobre-valoración del género y el fanatismo en nuestra sociedad.

A continuación, haremos un breve repaso por los conceptos de algunos de sus personajes y sketches más trascendentes.

Pomelo: El principal exponente de la pose rockera, indiscutiblemente la construcción de un personaje sobre muchos que se lo comieron. ¿Crítica?, ¿Dónde? Por todos lados: su concepción errónea de la música, el maltrato para quienes lo hicieron famoso -sus seguidores-, la misoginia, etc.

Miky Vainilla: El famoso caso del músico que trata de ocultar sus creencias y los verdaderos significados de sus letras, escudándose detrás de la pantomima de que la música es eso y nada más, o “es música para divertirse”, reflejo de quienes abogan por las diferencias sociales y se ponen en ridículo con campañas “progresivas” que delatan su verdadero pensamiento o la falta de análisis sobre el tema. ¿A caso sería la antítesis de León Gieco?

Un Sol para el Rollinga: Es un sketch corto, donde nace la idea de que el rollinga está peligro de extinción , y que al ser un personaje amigable e importante de nuestra cultura hay que cuidarlo. Aquí también se vislumbra la concepción estética e ideológica que se tiene de ellos.

Los videos músicales: Descubrir que hay algo que no sabemos, algo que no se nos muestra, algo que no es económicamente lucrativo. Para muchos, el primer contacto con grandes valores de la escena musical de los 60’s para esta parte, sin caer necesariamente en las principales bandas del rock.

Perón y el Rock: Diego Capusotto, siendo un peronista reconocido, deja notar que hay mucha mística detrás del General Juan Domingo Perón, haciendo creer que indiscutiblemente el fallecido general influyó en el contenido musical de los principales exponente de nuestra cultura rock.

Diego y Pedro utilizan la risa como herramienta para hacerse camino hasta nuestras cabezas, con imágenes creativamente críticas muestran su postura y lo que muchos se niegan a ver.  Si censurar a quienes están en desacuerdo con un gobierno no es aceptable, tampoco debe de tolerarse a quienes atenten contra la risa del pueblo. La crítica como construcción y la agudeza para resaltar los defectos de nuestra sociedad impactan positivamente en el crecimiento, hacen tambalear las verdades dadas y afirman –en este caso- el conocimiento sobre lo que nos hace argentinos.