Hablamos con una de las bandas que mantiene la mística de la adrenalina que solo el rock puede generar

Uno de los discos más entretenidos que nos cruzamos en 2019 fue Dry de The Backyard Band. 12 canciones de pura energía encapsulada en un punk moderno que mantiene el espíritu del rock and roll clásico.
Y además, a cada persona que le recomendábamos el álbum, lo disfrutaba. Entonces pensamos en hacer justicia y comunicarnos con ellos para que los conozcamos un poco más.
Es así que chateamos con un genuinamente agradecido Sebastian Kleene, quien oficia de guitarrista en la banda, que nos cuenta como es la empresa de una banda que toca un género con mas de 50 años de edad.

Sebastian: Somos conscientes que crear una banda de rock en esta última década, especialmente con influencias del Garage Rock y Rythm & Blues de los 60, es algo excepcional. Hoy día la gente no toca ese rock n’ roll simple y agresivo que hacemos.

– ¿Se sienten solos en la escena?
Honestamente, hasta ahora no vimos otra banda como nosotros en Europa. Seguro que en Alemania no hay nadie combinando el Rock and Roll clásico, Proto-Punk y Chicago Swamp Blues para transformarlo en un cóctel bailable.

– Esto de ser una excepción, ¿creen que los ayuda o los perjudica?
Mirá, en nuestros inicios la gente no esperaba mucho de nosotros porque éramos (bueno, seguimos siendo) pendejos tocando música “vieja”. Pero al mismo tiempo creo que es eso lo que a la gente le gusta de nosotros. No andamos boludeando con música al azar, tratamos de mantener con vida nuestra propia vibra y hacer que la gente baile ¡Y funciona!

– ¿Que opinan del mantra que el mainstream vive repitiendo, eso de que el rock está muerto y sus años ya pasaron?
– La verdad es que todos los integrantes de la banda crecimos durante los ‘90 o a principios del 2000, así que no vivimos los “grandes años” del Rock, Punk y Rock n’ Roll como para poder compararlo. Obviamente lo conocemos por videos y fotos, pero solo podemos adivinar cómo debe haber sido en los ’60 y ’70, con bandas como Led Zeppelin, The Who o The Rolling Stones… debe haber sido muy emocionante.

– Tengo que admitir que me sorprendió bastante escuchar una banda punk con una armónica
– La verdad es que la inclusión de la armónica fue bastante espontánea. Estábamos ensayando y empezamos a boludear con una escala de blues…. y  había una armónica dando vueltas… y Moritz [cantante de la banda] decidió probarla y accidentalmente funcionó (risas). Así fue que tuvimos un elemento nuevo en la banda y nos amplió el espectro para crear lo que queríamos crear: una fórmula potente de blues y punk. Nos gustó, a los fans también, y, como se sintió orgánico, empezamos a hacerlo cada vez más seguido.

– No puedo evitar sentir que por encima de todo hay cierto sentido del humor, cierta alegría en la música que hacen. Y se confirmó cuando vi los videos de Instagram ¿Cómo surgió eso?
– La verdad es que no nos tomamos muy en serio (risas). El pollo es nuestra nueva mascota: nació en la tapa de Dry y después lo usamos en el video de «Pushing Myself”. Nos divertimos mucho haciéndolo, así que lo transformamos en el protagonista de la campaña para nuestro gran show del año en Düsseldorf.
Él está básicamente deprimido por su vida diaria. Todo el quilombo, el stress, el uso constante de celulares… La idea es que te saques todo eso de encima bailando en  nuestros shows

– ¿Son de Düsseldorf?
– Sí y no. Básicamente venimos de un pueblito cercano a Köln [Cologne], pero desde que empezamos a trabajar con gente de Düsseldorf la ciudad se volvió cada vez más importante para nosotros. Hoy es nuestra base de operaciones, aunque no vivamos allí.

– Düsselforf, punk… perdónenme, pero no puedo evitar pensar en Die Toten Hosen. ¿Tienen presente la relación entre los Hosen y Argentina?
– ¡Por supuesto! sabemos lo populares que son allá. También sabemos que los argentinos están profundamente conectados con el punk y el rock ¡Es impresionante cuantas bandas de todo el mundo llenan estadios allí! Debe ser algo muy especial.

– La pregunta obligada: ¿Visitar Argentina está en sus planes?
– La verdad es que nos encantaría ir. Nuestra banda hizo gira por el Reino Unido, Francia, Países Bajos, Bélgica y (por supuesto) Alemania, pero no tenemos ninguna conexión con Sudamérica… todavía. Tampoco descartamos que algo pueda surgir, tenemos ganas de conocer su país.

 

Antes de despedirse, Sebastian vuelve a agradecer el aguante y reitera su gusto de que haya gente disfrutando su música mas no sea a un océano de distancia. Nos quedamos un segundo con su alegría y que no conozcan otra banda así en Europa. Y en el pollo. Quizás haya una soledad inherente en los escombros del nuevo rock, pero que lo importante siga siendo que, cuando suene la música, todo desaparezca y se flanqueen las distancias.