Una de las sorpresas del año es el nuevo disco de la banda francesa The Red Goes Black. Tuvimos la oportunidad de conversar con Damien, guitarrista y cantante de la banda, para hablar de su enfoque sobre el futuro del rock, la escena franco-europea y cómo la era digital puede salvarnos.

(Dale play al disco mientras leés la entrevista)

Cuando escuchamos el disco de The Red Goes Black (cuya reseña podés leer haciendo click aquí), nos sorprendió escuchar un buen disco de canciones pop con guitarra eléctrica, algo que creíamos que la escena indie había fagocitado por completo. Hablamos un poco sobre la música Pop, y de que hoy día resulta muy difícil disociarla de loops y sintetizadores. Y, por supuesto, le preguntamos cómo lo veía desde su lugar en el mundo, la escena musical francesa, altamente conectada con el resto de Europa.

DAMIEN: Hoy día, a la mayoría de la gente (especialmente a los más jóvenes) le gusta el rap y la música electrónica. Creo que hacer scratch en las bandejas o manipular todos esos controles con botones y almohadillas es, en cierta manera, tocar un instrumento. Lo que lamento es que muchos de esos ritmos y sonidos son “fríos”. Demasiada corrección. No queda lugar para el groove, improvisación o «accidentes con final feliz» ¡No hay peligro! Todos los conciertos van a ser perfectamente iguales.

– ¿Y considerás que eso puede ser un problema?
D: Vivimos en un momento en el que el entretenimiento es el rey: esos conciertos de música electrónica pueden ser grandes espectáculos, muy entretenidos. Pero muchas veces son “vacíos” y sin sentido, porque no es una música que diga mucho sobre los hombres que están detrás. La humanidad vive de su imperfección. Yo veo que el Rock’n’roll no es popular en Francia, pero no por eso creo que las guitarras eléctricas estén muertas. Tal vez sea como en la moda: algún día, cuando la rueda gire, los géneros de música “cálidos” con guitarras volverán a ser mainstream.

– Dentro de este paradigma, ¿cómo se definen?
D: Nos gusta definirnos como una banda de rock, porque es el espíritu con el cual nos gusta tocar música. Cada uno aprendió a tocar escuchando bandas de rock clásicas como Led Zeppelin, The Who, Creedence, Rolling stones… Todos esos clásicos. Y las guitarras son los instrumentos principales en nuestras canciones. Somos dos guitarristas a los que nos encanta componer partes complementarias para que las guitarras interactúen entre sí y con el resto de la banda. En ese sentido, estamos influenciados por la «técnica de tejido» de los Rolling Stones. Cuando escuchás a Keith Richards y Ronnie Wood tocar, no decís “acá hay una guitarra principal y otra rítmica”. Es un equipo, eso es lo que amamos y buscamos constantemente.

– ¿Me vas a decir que no se consideran ni un poco Pop?
D: (risas) Sí, pero no en el sentido que hablábamos al principio, del moderno con synths y loops. Cuando digo que nos gusta componer en formato pop, me refiero a una canción de 3’30 con 3 o 4 estrofas, un estribillo pegadizo y un puente. Es como un juego, un desafío. Tenés que mantenerte dentro de esos límites y, solo con eso, tratar de hacer una buena canción. A veces, si la canción lo necesita, nos gusta estirarlo y hacerla de 6 o 7 minutos.
Pero tampoco queremos quedar atrapados en un nicho musical, la idea es que si nos ves tocando en vivo con nuestras Marshalls y Gibsons, no dudes en decir  “Ok, esta es una banda de rock’n’roll”. Nuestras raíces, nuestro fondo musical, es definitivamente rock, incluso cuando exploramos otros géneros.

– Eso te iba a decir, tienen una gran combinación de géneros. Nos costó mucho catalogarlos y, en el fondo, es una de las cosas que más nos gustó del álbum.
D: Nos gusta hacer nuestra propia cuisine a la hora de componer, condimentando con toques de otros géneros. Nos encanta la música negra como el blues, el rhythm & blues, el soul, el funk de Nueva Orleáns y tantos otros. Quizás escuches en algunos de nuestros temas un poco de ritmos africanos y melodías con base en ethio jazz o nomad blues. Esta fusión es solo el reflejo de nuestros gustos.

Foto: Fred Bevezier

La banda es más pequeña de lo que su sonido pareciera sugerir. Por eso creen que Internet y las plataformas musicales son importantes para el crecimiento de pequeñas bandas. Claro que ellos viven una realidad distinta a la que podríamos extrapolar usando a la Argentina de ejemplo.
Provienen de Douarnenez, una comuna francesa perteneciente a Bretaña y se abren camino de a poco gracias a los festivales del norte de Francia, para expandirse a países fronterizos.

– ¿Cual es el motivo por el cual cantan en Inglés? ¿Es una cuestión de mercado
DAMIEN: Hay dos motivos. Primero, porque sentimos que el inglés es el idioma del rock’n’roll y se dio naturalmente. Segundo, porque en nuestro país, la poesía es siempre más importante que la música: las canciones en francés no suenan bien si las letras no son geniales y, para ser honesto, no tengo la suficiente confianza para escribir letras interesantes en francés. Pero si algún día alguien nos escribe buenas letras en francés, ¿por qué no?

– Honestamente, nos llega poco y nada de Francia. Y de lo que llega, muy poco es rock ¿Hay algo que puedas recomendarnos para conocer?
D: ¡Sí! Tenemos buenas bandas de rock en Francia, incluso considerando que Francia no es históricamente una tierra de rock’n’roll. Recomiendo a Totoro, I Me Mine, Last Train, Theo Lawrence & The Hearts, Ko Ko Mo. Nuestros amigos The Flaming Zeros están preparando un gran álbum debut, estén atentos.

– Hablando de amigos… Hay dos grandes colaboraciones en el álbum: Lisa Kekaula y Lady Wray ¿Como
D: Fue más simple de lo que creerías (risas). La verdad es que amamos The Bellrays desde que dieron un gran show en Douarnenez en 2002: su líder Lisa Kekaula es una de las mejores cantantes de rock-soul que hay. Ella tiene una presencia extraordinaria y una voz poderosa. Tuvimos la oportunidad de abrir para ella un par de veces después de eso, así que nos conocieron cuando traté de contactarla. Era el final de las grabaciones y dijimos “sería increíble hacer ‘I.T.N.O.G’ a dúo con Lisa”. Entonces la contacté por Facebook y le mandé la canción. A ella le encantó y nos dio el ok. Grabó en el estudio de su casa en Los Ángeles con la ayuda de Bob Venom y nos envió tomas increíbles. Fue un gran regalo.

Después de que Lisa aceptó la presentación, estábamos tan felices que me dije a mí mismo: “Si funcionó con Lisa, ¿por qué no contactar a Nicole Wray? No hay nada que perder”. Lady Wray, que es su nombre artístico, es también una cantante extremadamente talentosa. Nos encantó su trabajo con The Black Keys y solista: su primer álbum solista Queen Alone es simplemente genial, puede sonar fresca y retro al mismo tiempo.
Entonces le envío un mensaje junto con ‘A Wave Will Rise’, que al ser una canción soul supuse que iba a encajar bien. A ella le encantó y dio el ok con entusiasmo. Al igual que Lisa, grabó en el estudio de su casa y nos mandó las pistas. La era digital hace las cosas mucho más fáciles.

– Bueno, si no fuera por ella dudo mucho que pudiéramos estar conversando, ¿no?D: Para serte honesto, ¡Estamos bastante sorprendidos de que nos hayas encontrado! (risas) Las plataformas musicales de streaming y las redes sociales permiten que personas de todo el mundo descubran pequeñas bandas como nosotros, es genial. Aprovechándolo, les dejamos a los lectores de ROCKOMOTORA una lista de los artistas y canciones que los inspiraron en la creación de nuestro álbum. ¡Espero que lo disfruten!

https://open.spotify.com/playlist/1TOfBN1sKv3ktFO9nSce5y