Después de larga espera, Nine Inch Nails edita el último capítulo de una trilogía de EP's que comenzó en diciembre de 2016 con Not The Actual Events y continuó en Julio de 2017 con Add Violence. La constante postergación de Bad Witch generó una ansiedad que, como siempre, se enfrentará a la imprevisible y oscura creatividad de Reznor.

 

Foto: Corinne Schiavone

Chupalapija

Reznor reconoció en distintas entrevistas que Add Violence se sintió algo forzado a la hora de su creación, por lo que la banda decidió tomarse más tiempo del programado para construir Bad Witch, que a pesar de haber sido anunciado como EP, fue catalogado como un LP.
Esto causó un pequeño revuelo de alta viralidad. En la comunidad que pudo escuchar el álbum como adelanto exclusivo en el foro de Echoing The Sun (que incluía a Reznor en persona) algunos usuarios dieron sus opiniones respecto a que la duración de 30 minutos casi exactos no ameritaba que Bad Witch sea un LP sino un EP. Entonces el líder de NIN explicó que en Spotify y otros servicios de streaming, los EP’s y Singles se “pierden” entre tanto contenido y que es por eso fue catalogado como LP; y agregó que no se preocuparan, que Bad Witch no saldría más caro por ello. Pero para el usuario Quantum550 no fue suficiente, por lo que luego de insistir con las especificidades que hacen a un LP, acusó la falta de inspiración en el nuevo trabajo. Reznor no se hizo esperar y respondió: “Quantum550: suck my entire cock” (cuya traducción brusca sería “chupame la pija entera”).

 

Agregá Violencia

Curiosamente, la anécdota hace una buena introducción a Bad Witch: un Reznor sin paciencia ni ganas de sutilezas, al que le chupa la pija (textual) lo que puedan pensar u opinar de él. En una racha consagratoria en la que el periodismo internacional parece finalmente considerar su cualidad de pionero vanguardista como material de likes y compartidas, y donde su aparición en Twin Peaks le recordó a medio mundo su alianza creativa con David Lynch, a Reznor no le importa la expectativa alrededor de su producción, porque está aquí para hacer lo que más le gusta: quilombo.

 

Play The Goddamned Part

Nine Inch Nails aparece empujándose a ideas que no había explorado antes, alterando su propio paradigma de producción. Gran parte de este logro se debe al (nuevo) cambio de formación que estableció para esta trilogía, que en Bad Witch se compone exclusivamente de Trent Reznor y Atticus Ross, quien colabora activamente con la idea electrónica del álbum.
Mientras los tracks atraviesan pasajes ruidosos y tenebrosos que nunca desaceleran, Reznor puede cantar desde adentro de una computadora en pleno cortocircuito o bien lamiéndole la oreja al oyente. Con predominio de momentos instrumentales, NIN incluye saxofones por primera vez en su carrera (segunda si contamos la banda sonora de Lost Highway) acercándolo un poquito a The Mars Volta y a su propio disco cuádruple Ghosts (2008).

Tres son Multitud

La única colaboración que excede a Reznor y Ross, son los coros de Ian Atsbury de The Cult en ‘Over and Out’.

Foto: Corinne Schiavone

¿Vale la Pena?

No es fácil patear el tablero por enésima vez, pero de alguna manera Reznor lo consigue. Lejos de ser lo más revolucionario de su catálogo, Bad Witch es un álbum inquietante, intenso e interesante que, incluso para los propios estándares de la banda, crea algo que no había hecho en sus 30 años de carrera… otra vez. Reznor se aleja cada vez más del sonido radial, pero ¿quién nos asegura que esta no es la música que va a sonar en el 2038?
El álbum se evapora rápidamente dejando la sensación de que escuchar a Reznor es  escuchar a un distinto. Sucede que él hace su música, y si no te gusta, ya sabés que podés hacer.

Recomendados: God Break Down The Door, Shit Mirror
Escuchá el álbum completo aquí:

Lo más parecido a un videoclip, es esta animación minimalista de ‘God Break Down The Door’: