Greta Van Fleet está aprendiendo a ser una banda de rock. En medio de giras y sesiones de grabación, charlamos con el bajista Sam Kiszka sobre cómo es ser comparados con uno de los grupos más importantes de todos los tiempos y el desafío de tocar rock en un mundo ya no tan rockero.

– ¿Cómo se están llevando con la gira?
– Es increíble. Nos divertimos mucho. Lo único que tiene de malo es estar lejos de casa por mucho tiempo, pero es un cambio de vida y una oportunidad buenísima para poder ver todos estos fantásticos lugares que nos cruzamos por el camino. Estos días estuvimos tocando por la costa oeste: ahora mismo estamos yendo a Oregon, creo, y después nos vamos a Portland. Ayer tuvimos el día libre. También estuvimos en varios festivales como el Aftershock o el Rock Allegiance y estuvieron geniales, porque además son una ocasión increíble para estar con otros artistas del rock, llenar estadios y llegar a una mayor cantidad de gente.

– ¿Cómo los recibe el público?
La reacción de la gente es muy buena, cada vez nos relacionamos mejor. Creo que estamos entrando a un nuevo estadío de la música en el que la audiencia está preparada nuevamente para el rock & roll.

– ¿Por qué? ¿Se recuperó algo que se perdió?
– Hace cuarenta o cincuenta años, se escuchaba rock porque no había otra cosa. Y creo que algo de ese momento prevaleció de alguna manera, como si el rock & roll se hubiera convertido en una convención, que es fácil de comprender para todos, entonces es una música que puede gustarle a todos.

– Pero hoy el rock & roll no es el principal género de moda…
– No, pero me encantaría volver a llevar el rock & roll a las masas, porque hay un montón de cosas dando vueltas ahí afuera que valen la pena. Hay muchos artistas y bandas que están haciendo música genial. Sé que tomará mucho tiempo pero también sé que estaremos de nuevo en lo más alto. Estamos en camino.

– ¿Y cuál es el próximo paso de GVF, entonces? ¿Están grabando?
– Sí, estamos grabando. En estos últimos meses tratamos de hacernos un tiempo en el estudio además de hacer los shows, porque que las exigencias de la música son tan altas que ya tendríamos que estar haciendo algo y poniéndolo en circulación. Así que pronto, no puedo decir exactamente cuándo, pero bastante pronto vamos a sacar material nuevo.

– ¿Ya se cansaron de ser comparados con Led Zeppelin?
– ¡De ninguna manera! Led Zeppelin es una de las mejores bandas de la historia, así que no tengo absolutamente ningún problema con ser comparados con ellos. De hecho, creo que es un gran cumplido de parte de la industria, así que “gracias a todos” (risas).

– ¿Y quiénes son tus bajistas favoritos?
– Creo que James Jamerson. Definitivamente es una gran influencia para mí. Simplemente sabe cómo hacer un buen movimiento en una canción, poniendo énfasis en la progresión de una manera extraña. Realmente me gusta James Jamerson. También diría que Jack Bruce ha sido otra influencia. No sería el músico que soy ahora de no ser por él.

– ¿Qué rol cumplió su productor, Al Sutton, en la búsqueda del sonido de la banda?
– Fue una de las piezas más importantes. Uno puede tener la experiencia de grabar en un estudio, pero nunca saber exactamente cómo hacer una muy buena canción. Creo que Al nos enseñó mucho, a lo largo de un par de años, acerca de cómo se trabaja en un estudio realmente.

– Leí por ahí que Josh y Jake tienen personalidades opuestas. ¿A vos qué te parece? ¿Eso ayuda a crear los sonidos de la banda?
– Sí, la verdad es que sí. Tiene mucho que ver con nuestra forma de composición. Creo que el choque de personalidades hace a la profundidad de la canción.

– ¿Escriben las canciones todos juntos?
– Las canciones pueden venir de cualquier lado. Las escribimos después de tener la melodía y lo lo hacemos todos, así que un tema nuevo podría ser de cualquiera de nosotros. Empezamos por ahí. Después nos juntamos entre todos y cada uno aporta algo porque todos valoramos la influencia de cada uno. Creo que Greta Van Fleet es un barco que manejamos todos juntos.

Mirá el video de ‘Highway tune’: