En una zona algo inhóspita de Colegiales, a pocos metros de un puente, se encuentra, oculto entre muros de cemento, Cangrejos. Constituido como un centro cultural, su ubicación despide un cierto halo de misterio y esa cosa de espacio under donde la música suena bien y la comida está buena. La música se escucha desde la cuadra anterior y anticipa un lugar chico pero ruidoso, en el mejor sentido de la palabra. Quizá todo esto haga a uno preguntarse ¿por qué entrar ahí?, y la mejor respuesta sería ¿por qué no?

Bares como estos son la noche que empieza, las vibras positivas reservadas al fin de semana, el cosquilleo de la buena música. Cangrejos aparece, entonces, como alternativa de ese momento, clave de toda gira nocturna, entre el inicio y el clímax: el medio indeciso en el que se define el futuro inmediato, musicalizando la velada con tintes de rock moderno que acompañan una birra y una pizza por cuyo queso, derretido y brillante, vale la pena ensuciarse las manos.

En la planta baja hay música en vivo en un área sin mesas, mientras que arriba hay juegos de fichas y una terraza con mesas amplias, paredes pintarrajeadas y luces que cuelgan. “Es un lugar con su propio fulgor. Está medio alejado, pero es una agradable sorpresa para el músico, muy buen sonido”, comenta Iván Gordin, bajista de la banda Lima, que se presentó en el espacio. La diversidad del público cangrejo se explica por los diferentes estilos de los grupos que tocan en el lugar, que van desde el funk al dance-rock, pasando por el punk y hasta tango en alguna oportunidad. Pero si hay algo que puede unir a las almas perdidas que llegan acá, más allá de los logos de bandas, que son puro adorno, eso es la vida rockera.

Cangrejos ofrece una programación de fin de semana que se presenta como la mejor opción en esa etapa ociosa entre el inicio y el auge de la salida, ese momento en el que el mejor plan es estar rodeados de buena música, buena pizza y buena cerveza artesanal. Ideal para descubrir esos nuevos sonidos que le dan vida a la noche.

DIRECCIÓN: Ciudad de la Paz 123.

HORARIOS: viernes y sábados desde las 21.