Es un periodo crucial en nuestra historia, en el que un sector de la sociedad levanta la voz al abuso sexual. Un maremoto sacude las esferas del espectáculo y destapa las dejaciones, invisibles por años, que seres de renombre y billetera pudieron llevar adelante sin levantar la perdiz. Así, el rock reveló una de sus caras más oscuras. En esta nota repasamos las figuras del rock nacional que en los últimos años han sido acusadas de abuso: qué hicieron, en qué momento y cómo está su situación ahora.

 

Miguel del Pópolo, de La Ola que Quería ser Chau

Este fue el caso que destapó una olla caldeada de silencios y mal olor. El cantante y líder de La Ola que Quería ser Chau, banda indie en proceso de emerger, fue acusado de abuso sexual en abril de 2016 por Mailén Frías, quién valientemente contó en vídeo como sufrió el maltrato por parte del artista: golpes, extorsión psicológica y sometimiento sexual. Su palabra dividió las aguas entre quienes apoyaban a la víctima y quienes que defendían a su ídolo. Esta fue la inauguración de un mal que se repetiría en otros casos de abuso similar: culpar a la víctima y decir que las denuncias eran una manera de buscar fama (por ejemplo, esto es lo que dio a entender Walas, de Massacre, hablando en un recital sobre el caso. Comentarios de los que tuvo que retractarse).

Pero Mailén no estuvo sola. Rocío, ex novia del cantante, y otra mujer llamada Anabella dieron sus testimonios sobre del Pópolo. Se sumarían también la palabra de personas cercanas a él que constatarían casos de maltrato y una personalidad violenta oculta. Con mucho perfil bajo, “Migue” no hizo aparición pública hasta enero de 2017 cuando publicó un texto en la página de Facebook de la banda. Allí hizo hincapié en su inocencia y en cómo la justicia lo había determinado mentalmente estable. Aclara su tranquilidad de consciencia al saber que no es responsable de los hechos que se le achacan, ¿por qué entonces les mandó mensajes a las denunciantes para pedirles disculpas, alegando no recordar nada por los efectos del alcohol? Por la boca muere el pez, surfeando la ola.

Tras un año de completo estancamiento judicial, la jueza Fabiana Palmaghini dictó el procesamiento de del Pópolo. Sin embargo, hoy podemos verlo libre, ya que no se le consideró necesaria la detención preventiva. Mientras tanto, la abogada de Mailén teme que la defensa busque retrasar lo más posible el juicio para reducir esos años de la sentencia.

 

Cristian Aldana, de El Otro Yo

El cantante de El Otro Yo cumple está condenado en el penal de Marcos Paz desde diciembre de 2016 porque la justicia determinó que entre los años 2001 y 2006 abusó repetidamente de por lo menos seis menores de edad. Estas seis fueron al menos las que se acercaron a la justicia y dieron su testimonio, aunque se pueden encontrar, en las redes, vivencias de otras chicas con el músico.

En esas declaraciones se explica cómo Cristian organizaba orgías en su casa donde participaban varias menores de edad. Las jóvenes eran seguidoras de la banda y Aldana, en su condición de ídolo, buscaba convencerlas de que perdieran la virginidad con él. Los relatos dan cuenta de un gusto perverso por las menores de edad, chicas de 13, 14 y 15 años, con violentas instancias de sometimiento físico y psicológico, penetraciones forzadas y humillación pública. Incluso una de las denunciantes fue su pareja por seis años, desde los 13 (cuando él ya tenía 33 años) hasta los 19.

El caso salió a la luz un mes después que el de Miguel del Popólo. La versión del artista era que todo estaba organizado por su ex novia en búsqueda de fama y venganza, incitando a otras chicas a armar declaraciones falsas. También dijo que se correspondía con una persecución política que el gobierno estaba llevando a cabo con él por sus relaciones con el kirchnerismo. En ese panorama se concentró a una marcha en repudio al músico donde, en un acto innecesariamente provocador, este apareció de sorpresa vestido de monja junto a su pareja actual, custodiado tanto por fans de la banda como de la policía, para enfrentarse a sus denunciantes y cantar parte de “Le grito al mundo”, canción que cuenta cómo el amor vence al odio. Detenido el 22 de diciembre con un embargo multimillonario a cuestas, su abogado no ve con buenos ojos el horizonte de Cristian Aldana.

Habiendo pasado ya dos navidades y dos años nuevos entre rejas, todavía negando todo, el líder de El Otro Yo dice desde la cárcel acercarse a dios o a Krishna. Si se lo encontrara culpable, podría obtener una pena de hasta 20 años.

 

Pity Álvarez, de Viejas Locas

El líder de Viejas Locas y ex Intoxicados fue denunciado en noviembre de 2016 por haber golpeado y privado de su libertad a dos mujeres. La situación se dio cuando ellas iban a la casa del músico a cobrar un trabajo de producción hecho para un show de Viejas Locas en Florencio Varela. Una de ellas, agente de prensa conocida en el medio, había sido pareja del Pity durante varios años. La denuncia, efectuada tanto en la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de la Nación como en la comisaria 48º de Villa Lugano, relata cómo el músico las encerró bajo llave durante seis horas, golpeándolas y filmando la agresión. La noticia se hizo pública por Carca, ex Babasónicos, que relató lo sucedido en radio y pidió que Álvarez saliera a dar explicaciones.

Luego de más de un año de la agresión, al Pity Alvarez parece no afectarle la denuncia, como a los medios y a la justicia no importarle. Actualmente se encuentra con Viejas Locas presentando nuevos shows en el norte argentino, empezando el 3 de abril en Tucumán.

 

Santiago Aysine, de Salta la Banca

Como frontman del grupo Salta la Banca, Santiago sorprendió a sus fans porque en el escenario daba efectivamente el mensaje contrario: mientras la banda promovía el empoderamiento de la mujer, Aysine era acusado de agresivo y de haberse propasado con menores de edad. En septiembre de 2017 una ex seguidora de la banda contó por redes sociales como el músico la besó y manoseo sin su autorización, teniendo ella menos de 18 años:

“Santiago Aysine entró re mamado, nos saludó a mí y a una amiga, hablamos bien, que pin que pan. Él justo salía del baño, me vio, me encajó un beso y me tocó cuando en ningún momento le di a entender que quería eso. Lo naturalicé mucho tiempo porque fue algo mínimo y también porque era menor y creía que la que estaba mal era yo por estar ahí cuando no se podía.”

Ella explica que esta situación se repitió con otras chicas y, tal como predijo, conflictos similares ocurridos con otras mujeres empezaron a surgir pronto.

Santiago hacía uso de su condición de artista conocido para buscar que las mujeres le dijeran que sí a sus intereses sexuales. Y cuando recibía un “no”, extorsionaba con su renombre o maltrataba, peleando a los gritos, insultando, denigrando y humillando, de acuerdo a un relato anónimo subido a Twitter.

Otra joven relata cómo Santiago la llevó a abortar extorsionándola con que de eso dependía su futuro en Salta la Banca. El mismo Aysine confirmó la relación con la joven y el caso de aborto en radio Vórterix, pero no hizo mención a los malos tratos.

A través de diferentes medios negó las acusaciones de violento, remarcando que aunque es importante que la mujer pueda salir y hacer estas denuncias, en su caso eran falsas y saldría a negarlas las veces que fueran necesarias. Tan solo dos meses después anunciaría públicamente sus disculpas, junto con la noticia de la separación (o impasse) de la banda. Seguiría negando ser un violador o un golpeador, pero que aun así se había encontrado actitudes machistas de las que no se había dado cuenta, por lo cual pensaba emprender un viaje “introspectivo”. A Santiago Aysine no se le hicieron denuncias judiciales.

 

Martín Marroco, de Sueño de Pescado

El bajista de Sueño de Pescado, banda que viene moviéndose bastante por el under rockero, fue denunciado públicamente en septiembre de 2017 por un grupo de mujeres. Ellas cuentan cómo Marroco insistía por chats de que mandaran fotos desnudas, enviando él fotos de su pene sin que se lo pidieran. También cuántas las situaciones en persona que han debido enfrentar, cuando el bajista buscaba a toda costa llevárselas a “un lugar más personal”, incluso con sus amigos.

Al viralizarse la noticia, la banda no tardó en desafectarlo como integrante, haciendo público el comunicado.

 

Gustavo Cordera

El ex integrante de Bersuit Vergabarat se metió solo y de cabeza a la pileta de las críticas cuando en el marco de una charla con estudiantes de periodismo de la escuela TEA Arte dijo: “Hay mujeres que necesitan, porque son histéricas, ser violadas, porque psicológicamente lo necesitan y porque tienen culpa y no quieren tener sexo libremente. Quieren jugar a eso”. No contento con esto también hizo referencia al caso de El Otro Yo:

“Aldana coge con pendejas desde hace muchos años, ¿ahora abuso se llama eso? Pero esa es otra de las aberraciones de la ley. La aberración es que una pendeja de 16 años, con una concha caliente así, te quiera coger y vos no te la cojas. Eso es una aberración.”

El audio se hizo viral y Cordera fue denunciado ante el INADI por dichos misóginos e incitación a la violencia. La reacción del cantante fue casi tan desastrosa como sus dichos, al publicar en primera instancia un enojado post culpando al alumno de TEA que publicó el vídeo y de haber sacado de contexto sus dichos en busca de obtener fama fácil. Pero esa publicación no duró mucho ya que al poco tiempo fue borrada y remplazada por un pedido de disculpas del músico donde dijo que estaba haciendo un “psicodrama”, actuando toda la situación para generar e incitar a los jóvenes, y que claramente no correspondía con su forma de pensar. Esta versión fue desestimada por la titular de TEA Arte.

Ese 2016 terminó con la cancelación de shows, un embargo de 500 mil pesos y un vídeo del músico rogando porque lo dejen en paz. Aun así el año siguiente la polémica no descendió ya que comenzó con un show en Uruguay donde volvió a defender su postura frente a la violación. Y en La Trastienda, su primer show acá después de nueve meses, invitó a mujeres a subir al escenario, donde lo besaron y manosearon. Y en octubre de ese año la Cámara Federal de CABA confirmó el procesamiento del músico, quién está en vistas de un juicio oral después de que el juez haya desestimado su pedido de hacer un curso de género y dos recitales a beneficio.

Gustavo Fiocchi, de Utopians

El guitarrista de la banda Utopians fue acusado por las redes sociales por al menos dos chicas de haber mantenido conversaciones con menores de edad en donde compartió fotos subidas de tono. El envío de imágenes era constante e iba acompañado de pedidos insistentes para coger, encuentros que nunca se realizaron, pero que de igual manera se considera abuso por la proposición verbal explícita. Rápidamente, Barbie Recanati, líder de la banda, habló por las redes sociales exponiendo su posición de estar siempre del lado de las pibas y anunciando la decisión de desvincular al guitarrista de la banda. Por su lado, Fiocchi hizo su descargo por Facebook donde aceptó los cargos y pidió disculpas públicas, diciendo estar arrepentido y reflexionando sobre el poder que uno como músico tiene y las responsabilidades que como tal debía tener. A su vez, admitió nunca haber violentado o abusado físicamente a nadie, “Doy la cara y hago esta disculpa pública porque si me hago cargo tal vez sirva de ejemplo para esas personas que están un poco confundidos como yo en ese momento y lo puedan cambiar. Se transforma en algo cotidiano y no te das cuenta y te enroscás y termina siendo un juego en el que no te das cuenta”.

Utopians se separó al mes siguiente. No hay denuncias judiciales hechas contra Gustavo.