Desde Mendoza, uno de los polos más fuertes del indie nacional actual, Las Luces Primeras habló -habló, él- en exclusiva con ROCKOMOTORA sobre su próximo álbum, la costumbre de trabajar en solitario y lo que sucederá en el Music Wins Festival el próximo 13 de noviembre.

Tiene un nombre en plural pero, en realidad, detrás de la música de Las Luces Primeras hay un solo músico. Compone, produce, graba y luego delega: Mariano Peccinetti es mendocino y, luego de su experiencia (también unipersonal) con el proyecto Trasvorder, volvió a jugar fuerte en el under nacional con el lanzamiento de Sensualista, publicado a mediados de 2015 y recién presentado en 2016; un disco que él mismo define como “de ensueño, con tintes psicodélicos y con ambientes experimentales”.

Mendoza es tan inquieta como sus artistas y hace ya un par de años que no para de generar bandas increíbles. Si chequeamos las grillas de los principales festivales de este año (y del próximo, como Lollapalooza) vamos a encontrar al menos un grupo de la zona. Peccinetti entiende que, de alguna manera, fue como un efecto dominó: “la escena creció motivada por lo que le fue pasando a artistas como Mi Amigo Invencible, o Mariana Paraguay. Vieron que se podía viajar, se podía tocar en festivales, y eso motivó a las bandas a hacer discos sin pensar tanto en cómo y por qué”. Los frutos de los colegas opacaron esa voz -casi siempre grave y adulta- que nos vive diciendo que es en vano intentar nada con la música. Y nadie quiso quedarse sin probar.

En el caso de Las Luces Primeras, su primer disco tuvo una presentación exitosa pero cuidada. Si bien se editó digitalmente en agosto de 2015 (y luego en formato físico gracias a una propuesta de Indie Folks y el sello Casa del Puente) no se tocó en vivo hasta el año siguiente. “Queríamos ver la primer respuesta de la gente, ver qué pasaba con las escuchas. La idea era esperar y que la gente junte ganas de ir a escucharlo, por así decirlo”, nos cuenta Mariano, explicando su jugada. Así fue como llevaron Sensualista a Córdoba, Rosario y Buenos Aires, abriendo para números de peso como Wild Nothing o Unknown Mortal Orchestra, pero siempre enfocándose en hacer pocos shows; en primer lugar, para no hartarse de sus propias creaciones, y por otro lado, por un desgaste físico y económico: “cuando vivía en Buenos Aires era distinto, pero ahora se complica mover a los músicos y los aparatos y llevar sintetizadores y todo a los shows”.

Es que Peccinetti está a acostumbrado a hacer las cosas solo. Un poco por costumbre y otro poco, quizás, por ansias, ya que en lo que respecta a producir y crear no quiere perder un solo segundo. “Cuando grabábamos con amigos se extendía muchísimo todo, con el tema de las idas y las vueltas en cada canción, el sentido de cada una y demás. Se cambiaba el bajo y entonces después había que cambiar la batería, y así”, comenta el mendocino argumentando: “yo tengo ganas de sacar un disco por año, o cada año y medio, y no quiero tardarme tanto en todo eso”. Tener que hacer todo el trabajo no lo asusta. Mariano puede tocar todos los instrumentos y cada nueva composición llega a su cabeza sonando como una banda entera. Él solo tiene que hacerla realidad.

Con esa metodología, su segundo disco como Las Luces Primeras ya está gestándose, en forma de demos y maquetas. Los nuevos sonidos que va probando le están dando a los nuevos temas una impronta un poco distinta a la del trabajo anterior: “el otro era un disco dream pop, este va más por el lado de la psicodelia”, adelanta. “Lo que hago es ir llevando cada canción hasta tener tres versiones por canción, así va variando el ‘tinte sonoro’ de los discos que voy creando”.

Definitivamente Mariano tiene una historia tocando y admirando instrumentos electrónicos, e intentando descubrir en ellos nuevas posibilidades. De ahí que se fanatizó de chico con Air, la banda que cerrará la segunda edición del festival Music Wins el próximo 13 de noviembre. “Soy híper fan por la cuestión de los sintetizadores y todo eso. Empecé a escucharlos en 1999, imaginate, y los fui a ver la última vez que vinieron”, comenta, entusiasmado por compartir cartel con una de sus bandas favoritas, aunque no es la única coincidencia: “Primal Scream también, me gustan desde hace mucho y tenerlos ahí va a ser una cosa increíble. A Mac Demarco lo vi en el Teatro Vorterix. De Kurt Vile escuché mucho los dos discos. La Femme y The Brian Jonestown Massacre, lo mismo. Y ahora estoy escuchando bastante Mild High Club”, agrega, haciendo fuerza para asimilar lo que va a suceder en Tecnópolis el próximo domingo.

Con Luca Bocci en bajo y coros y Juan Attori en batería, Las Luces Primeras pronto volverá a Buenos Aires para hacer sonar Sensualista, una obra diversa y producto de una sola cabeza. La de un chico que, desde una de las ciudades más emblemáticas del indie argentino actual, busca poder crear sin distraerse, prometiendo más psicodelia para el año que viene.