Pareciera que los medios masivos nos quieren vender que lo único nuevo y digno de mencionarse en la escena del blues es Gary Clarke Jr, pero está lejos de ser así. Es un ambiente  lleno de artistas pujantes y talentosos como Jamell Richardson, apodado ‘The Gulf Coast Blues Boy’, quien tiene un enfoque moderno y apuesta al recambio en su primer LP editado.

Foto: Michelle Stancil

Got To Be Some Changes Made

Desde el arranque, el –para nosotros- ignoto Richardson acierta con un título que advierte que el contenido va a estar lejos de ser ortodoxo, cuya brusca traducción sería ‘blues como yo quiero blusearlo‘. Porque las nuevas corrientes podrían subdividirse rápidamente en dos: los puristas, que si bien no reniegan de la tecnología moderna creen que el blues en estado puro posee vigencia para hablar de lo que sucede actualmente; y los renovadores, que creen que el blues puro es cosa del pasado y que el género se esparció hacia los demás para combinarlo con otros aspectos de la música negra. Lo maravilloso es que ninguna de estas facciones siente que la otra lo afecta, y bien pueden compartir escenario con más o menos alegría.
Jamell Richardson pertenece claramente al segundo grupo.

 

Mandame la Tanda

De todas maneras, si querés saber más del blues actual, es cuestión de buscar los artículos que tenemos a disposición sobre el futuro y actualidad del blues, y si querés ver otro renovador delicioso fijate la reseña de Fantastic Negrito. Volvemos al disco.

 

How I Wanna Blues

En este perfil de blues no ortodoxo, Richardson se permite recorrer muchos géneros con resultados dispares. Pero las canciones siempre van a estar teñidas de negro, ya sea cuando pase por rutas de R&B minimalista y moderno, un innecesario reggae e incluso funk. Sin embargo, si bien su guitarra y su voz se mueven con gracia en todos ellos demostrando una gran versatilidad y buen gusto (algunos gritos motown son deliciosos), los mejores momentos son los más bluseros, haciendo que en contraste los demás se sientan extraños.
Y para explicar este “extraño”, nada mejor que escuchar ‘Jus Be Yoself’, canción que cierra el álbum: si bien suena a un descarte de Prince y por ende impropia de Richardson, también resulta agradable y pegadiza… Aunque no nos podamos sacar de la cabeza que le sonaría mejor a Prince.

 

Born Under an Independent Sign

Salvando las distancias, poco tiene que envidiarle a los talentos modernos como Gary Clarke o Eric Gales, más que la producción que tienen detrás. Retomando la sensación con la cual cerrábamos el párrafo anterior, podemos hacer énfasis en que el disco, grabado solo por él y un tal Kevin McMorris, posee huecos que -siendo sinceros- parecen de principiante y no hacen justicia a su performance en vivo.
No porque el contenido esté mal, pero un correcto productor podría haber logrado una mayor homogeneidad estética para encontrar el verdadero trazo artístico, compositivo e interpretativo de Richardson; también, gracias a sus recursos en contactos y presupuesto,  podría haberle conseguido una banda sólida: Jamell no hace las cosas mal per se, pero las canciones se beneficiarían con el peso que solo un bajista puede darle a su base, un contundente escuadrón de vientos que lo haga estallar y quizás un tecladista con un banco sonoro copado ; y, por qué no, que esta misma corriente de producción le disponga un ingeniero de sonido que permita un producto final más acorde a los climas que intenta generar.
Háganle caso a quien escribe: solamente estos factores que humildemente propongo le hubieran cambiado la actitud al disco y estaríamos hablando muy distinto de Richardson, al igual que la escena que integra.

¿Vale la pena?

Los artistas nuevos son un arma de doble filo para el oyente, porque si bien habitualmente  encontramos material en estado crudo y espontáneo, también nos topamos con trabajos torpes que requieren cierta producción que solo puede ofrecer la distancia de un tercero y la experiencia.
A mi criterio, Blues How I wanna Blues es un demo elaborado donde Jamell Richardson muestra su versatilidad y talento, poniéndolo a disposición de quien quiera darle buen cauce. Sera cuestión de estar atentos a su próximo movimiento… aunque también sería bueno que los productores lo estuvieran.

Recomendados: Overdirve, How I Wanna Blues, Party When The Sun Goes Down

Escuchá el disco completo en Spotify:

Y mirá por que el disco no le hace justicia a su performance en vivo: