B-Sides, remixes y otras rarezas para exprimir mientras esperamos el nuevo disco.

Cuando me muera quiero que en mi funeral pasen Gorillaz. Dejaría una lista de temas ya lista o, más fácil aún, que suenen sus discos uno tras otro y que me velen lo que duren. Va a ser tan lindo que seguro mi fantasma se demora un rato más en escapar de este mundo. Después de leer ésto, entenderán que como todo fanático, soy incapaz de ser objetivo. Están advertidos.

Gorillaz fue un antes y un después en mi relación con la música. No hay, a mi saber, grupo que haya salido en la década de los 2000 que lo supere; perdón, pero no lo hay. Liderado por Damon Albarn (Blur) y Jamie Hewlett (Tank-Girl), se ganó el corazón de la gente con su formato de banda virtual, la experimentación de géneros, los incontables invitados, y lo simple y complejo de sus canciones.

Digo todo esto porque me crié viendo sus vídeos por la televisión, como la mayoría de mi generación, delirando con esos dibujitos que parecían hechos para pibes, pero no exactamente -en ese entonces nos teníamos que fumar a la banda de Cantaniño que nos tomaba el pelo a los más chicos. Cuando crecí, me cayó la ficha.

De cualquier manera, el sentido de este post no es convencer a la gente de lo grandioso de Gorillaz. Mejor es explorar con dirección a lo menos escuchado de la banda, salirnos de esos tres grandiosos discos, Gorillaz, Demon Days y Plastic Beach, para profundizar en los lados B, las ediciones especiales, discos desvalorizados y otras cosas locas. Joyitas hermosas que tienen la firma de Gorillaz hecha con fuego y que todos los fanáticos -y no tan fanáticos- van a saber disfrutar.

Tal vez así podamos darle un cebo a la manija del nuevo disco, la ansiedad de saber que falta un año -porque está anunciado para el 2017- en volver a ver a 2D, Murdoc, Russel y Noodles de vuelta. ¿Qué tal si empezamos?

G-Sides

Este recopilatorio salió el año siguiente al primer disco y lo complementa muy bien. Es un disquito de diez temas que sabe mantener el equilibrio entre material novedoso y viejos temas remixados, como versiones de ‘19-2000’, ‘Rock the House’ y ‘Clint Eastwood’. Nos permite escuchar ‘Latin Simeone’ en inglés, sin la dulce voz cubana de Ibrahim Ferrer. Las canciones inéditas son más crudas y no cuentan con tanta producción, pero aún así logran que sea posible reconocer la personalidad de la banda, embarcándolo a uno en un viaje con momentos para relajarse y otros para agitar la cabeza, siendo su punto más alto el temazo ‘Ghost Train’.

D-Sides

Los lados B de Demon Days son una joya, y el primero de sus dos CD’s tiene tanto material nuevo, y de tan buena calidad, que yo lo considero uno de los mejores discos del grupo. A través de doce temas nuevos, sumando una simpática versión demo de ‘Don’t get Lost in Heaven’, estalla la experiencia Gorillaz. A diferencia del recopilatorio anterior, el material no antes visto está mucho más elaborado, al punto de tener unos vídeos muy bizarros, los cuales podemos encontrar en su canal oficial de Youtube. Voy a ser pesado, pero si te gusta Gorillaz por nada te pierdas este álbum que tiene todo tipo sonidos. Nos chocamos con temas bien electrónicos como68 State’, el bajo percutor de ‘Spitting out the Demons’, hits pegadizos en ‘People’, ‘We are Happy Landfill’ y ‘Rockit’, o incluso baladas como ‘Stop the Dams’ o ‘Hong Kong’.

El otro disco con lados B consta de nueve versiones remixadas de temas de Demon Days que resultan interesantes para escuchar, pero no agregan mucho nuevo. Yo me quedo con el primer CD.

The Fall

Ya sé lo que muchos pensarán: que me equivoco al ponerlo acá; la realidad es que este es el cuarto álbum canónico de la banda, pero está tan poco considerado que me pareció injusto no agregarlo acá, ya que me topé con mucha gente a la cual le gusta la agrupación y desconoce a The Fall. Lanzado online en el 2010, su principal problema fue que no tuvo campaña mediática; esto se debe a que fue grabado y editado en un Ipad durante el tour norteamericano de Plastic Beach. Durante los quince tracks la música se regodea en la electrónica y nos deja un aroma a melancolía. Un disco tranquilo que no es malo pero que tampoco va a sorprendernos; especial para poner de fondo y dejar que suene.  

Laika Come Home

Este disco no es de Gorillaz, sino que lo realizó el grupo Spacemonkeyz a pedido de Damon Albarn allá por el 2002. Lo contamos porque es en esencia el disco Gorillaz reversionado en dub. El estilo de reggae electrónico es una invitación a colgar por un poquito más de una hora. Los temas son viejos conocidos ralentizados y enfundados en melodías relajadas. No es de mis preferidos, lo admito, y es un problema casi personal con el efecto de eco en la batería, que al cuarto track me pudrió. Pero son cosas mías y me pareció que de todas maneras este álbum no podía faltar en la lista.

Monkey: Journey to the West

Viaje al Oeste es una antigua novela china del siglo XVI que forma parte esencial del folklore literario asiático. Traigo esto a colación ya que en el 2007 se hizo una representación teatral donde Damon Albarn hizo la música y Jamie Hewlett el arte visual: los fundadores del grupo en otro proyecto. ¿Es esto Gorillaz? No, pero sí su primo lejano. Debemos recordar que es la banda sonora de una obra, por lo que no es raro que lo instrumental abunde; de todas maneras las escasas letras son en chino. El sonido tiene las armonías típicas de la música oriental, lo que nos aleja del ambiente urbano y nos planta en un mundo donde Goku y Robocop conviven. Como dice el nombre, todo un viaje.

Itunes Session

Nos fuimos un poco de Gorillaz y ahora volvemos a ellos. La Itunes Session son exactamente eso, una sesión en vivo de ocho temas. Nada nuevo bajo el sol, no vamos a encontrar mucha diferencia entre los temas originales y estas versiones, pero las pequeñas variaciones hacen que valga la pena. Hay algo de pasional en el sonido que le da más fuerza a todo el repertorio. Al final, de yapa, encontramos una entrevista con 2-D y Murdoc.

Ahí se van los discos. Queda todavía mucho material para ahondar, pero habría que recuperarlo a cuentagotas, tema por tema. No contamos con The Single Collection que trae como novedad ‘Doncamatic’, o el single post-separación que es ‘DoYaThing’, pero se pueden encontrar con facilidad. Siguiendo hacia el fondo hay mucho más cosas, singles que todavía yo no he descubierto. Me queda una deuda con los fans de titanio.

También se puede acudir al contenido multimedia, el documental Bananaz, totalmente recomendable, la biografía ficticia The Rise of the Ogre. Los DVD’s nos traen recitales y compilados de vídeos, tanto los musicales como propios de la banda que expanden el universo de estos cuatro perversos.

Pero si ya conocías todas estas cosas y todavía estás manija con el próximo disco de Gorillaz, posiblemente no haya nada que baje la ansiedad. Bienvenido al club. ¡A aguantar se ha dicho!