Hablamos con una promesa del rock and roll que ya es realidad: Ezra Furman habla sobre judaísmo, sexualidad y su pasión por la escritura.

– ¿Qué hace una estrella de rock a las diez y veinte de la mañana?
– Estoy levantado desde las siete y cuarto. Tenía varias cosas que hacer, pero siempre me levanto temprano cuando no estoy de gira, me encanta la mañana.

– ¿Podrías dedicarte a un trabajo full time en una oficina? ¿Qué habrías sido si no te hubieras dedicado a la música?
– No, me gusta despertarme temprano pero no trabajaría en una oficina. La otra es una gran pregunta porque es lo que traté de responderme antes de convertirme en músico profesional. No podía imaginarme haciendo otra cosa pero supongo que habría sido un escritor, un intelectual o algo relacionado con el judaísmo.

– No es la primera vez que te describís como una persona muy religiosa, ¿es posible combinar una vida religiosa con una vida de músico de rock?
– Es raro ser una persona religiosa si estás todo el tiempo rodeado de gente que no está en la misma situación que vos, porque decís frecuentemente cosas que no entienden y tenés que explicar porqué no podés ir a trabajar un día feriado en tu religión. Y así como faltás al trabajo te perdés otras cosas también. Son dificultades que están cerca de convertirse en un desafío porque tenés que “apagar” tu conducta religiosa de alguna manera. Mi visión de eso con respecto a lo que el rock & roll debería ser no es la más habitual, el rock & roll debería despertarte y hacer que te des cuenta de que tenés que rechazar cualquier falsa autoridad. Y para mí la religión es anti-autoritaria. La mayoría de la gente no lo piensa así, pero el corazón de la religión está en contra de lo jerárquico.

– Como promotor del transgénero, ¿pensás que pasa algo similar entre la religión y la sexualidad?
– Creo que no en el judaísmo, como si el sexo fuera algo regulado por la religión o algo así. Quizá puede surgir un problema cuando me preguntan por mi condición sexual, que no es precisamente transgénero. Solo soy “flexible de género”, por así decirlo. Me considero de sexo masculino.

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– Laura Jane Grace, de Against me!, es una de las mayores figuras alrededor de la cuestión del transgénero, ¿la conocés?
– Sí, es grandiosa. No la conozco personalmente, pero escucho la banda desde hace más de diez años, cuando iba a la facultad. Creo que su último álbum, Transgender Dysphoria Blues, es una cosa increíble. Significó mucho para mí. Es muy intenso, algunas de sus canciones se acercan muchísimo a lo que siento sobre todo ese asunto.  ‘Black me out’, por Dios, es definitivamente una gran canción.

– En cuanto a esa transparencia en la música, vos te mostrás muy natural y vulnerable cuando tocás, ¿estás de acuerdo?
– Sí, esa siempre fue mi meta como compositor e intérprete: hablar de aquellas cosas de las que no puedo hablar en la vida cotidiana. De hecho eso es un poco por lo que la música existe, es una forma de ir más allá de una vida ordinaria y comunicar lo que en realidad sentís. Es algo confesional, mostrar ese lado verdadero que habías estado ocultando.

– Muchas veces los mejores autores vienen de infancias turbulentas o traumáticas, ¿cómo describirías tu juventud?
– Definitivamente no fue traumática, de hecho tuve una infancia realmente buena. Tenía suficiente dinero y los miembros de mi familia éramos, básicamente, buenos entre nosotros. Las situaciones feas fueron pocas. Lo difícil para mí fue decir abiertamente mi sexualidad y algunas cuestiones sobre la masculinidad, pero no llamaría a eso un trauma. “Trauma” es una palabra muy pesada. Experimenté esa desconexión general que, de una forma u otra, tiene la mayoría en el mundo social y el dolor que estar vivo implica para cualquier persona.

 

 

– ¿Qué pensás de haber sido descubierto de alguna manera por un pibe en Argentina?– Es genial, por eso me gusta tanto ser músico ahora en la era de Internet, para poder ser escuchado por toda clase de gente en toda clase de lugares. Encima podés tenerlo gratis.

– ¿Cuál es el último álbum que te cansaste de escuchar?
– Estuve escuchando a una banda que se llama Drowners, su disco es buenísimo. En realidad todavía no me cansé de escucharlos. Tienen un simple genial, ‘Luv, hold me down’.

– ¿Qué cosas no disfrutás estando de gira?
– Me canso mucho. Me acuesto tarde y me levanto temprano todos los días, eso es muy agotador. Otra cosa es que nunca puedo estar un rato solo. De lo demás, me gusta todo. Amo los shows, encontrarme con gente nueva y hablar con fans. Un fan me regaló en un show un muñeco hecho a mano de un calamar vampiro, un animal que nombro en mi canción ‘At the bottom of the ocean’. La gente es muy buena a veces conmigo, eso es muy excitante y ayuda a mantenerse. No sé si podría dedicarme a esto sin estar rodeado de tanta energía positiva por parte de la audiencia.

– Escribiste en tu blog que conociste a Chrissie Hynde en uno de tus shows. Si pudieras elegir a alguien vivo para que vaya a verte, ¿quién sería?
– El primero que se me viene a la cabeza es Tom Waits, creo que a él podría gustarle la música que hago. No sé si podría hablarle normalmente, me gusta mucho él. Tom Waits, si estás leyendo esto, estás invitado a mis shows, ¡puedo conseguirte un descuento!

– Decime tres cosas sobre vos que podrían interesarle a tu público.
– La primera es que estoy escribiendo un libro sobre Transformer, el álbum de Lou Reed. Hay una serie de libros llamada 33⅓ en la que cada tomo es acerca de un disco. Le ofrecí a la editorial escribir uno y estuvieron de acuerdo, así que me lo publicarán. Estoy trabajando en él ahora mismo, así que podemos decir que después de todo sí terminé siendo un escritor de verdad además de las canciones.
La segunda es que solía tocar el clarinete cuando tenía diez años. Tocaba en la banda de la escuela y era realmente malo, quería abandonar el grupo porque no me gustaba para nada ese tipo de música. No me dejaban renunciar al proyecto hasta el final del año, así que simplemente no ponía ningún tipo de interés y me sentaba en la anteúltima silla del fondo sin hacer nada en forma de protesta. Siempre estuve orgulloso de eso.
La tercera es que estuve en una banda de covers de los Pixies. Era el cantante principal y nos llamábamos los Sick Pixies. Hicimos un par de shows, en uno de los cuales tocamos el disco Come on Pilgrim de principio a fin. Creo que hice una buena interpretación de Frank Black.

– ¿Te afeitaste la cabeza?
– (Risas) No llegué tan lejos. Lo hice en otras etapas de mi vida pero no en ese momento. Buscaba una reproducción sonora de Frank Black más que una visual. Tampoco subí de peso para el papel.

Ezra Furnam at the Nelsonville Music Festival 2015

– Volviendo a tu música, tenés mucho del rock & roll de la vieja escuela, ¿te propusiste sonar así?
– Toda mi música surge, justamente, de escuchar muchas otras músicas. A veces descubro algo nuevo para mí y veo que hay algo para explorar allí, luego trato de hacer algo que no se haya hecho todavía. Las canciones que hago realmente no se habrían escrito en los cincuenta o en los sesenta, son actuales pero incluyo un poco de influencia más vieja para hacerlas sonar más bien atemporales.

 

– ¿Qué lugar ocupás en la historia del rock & roll?
– Está claro que hoy estamos muy influidos por Internet, podés encontrar muy fácilmente una canción rarísima en YouTube. Treinta años atrás tenías que ser un coleccionista loco para poder escuchar toda la música que yo escuché, tenías que gastarte un montón de plata. Yo simplemente pasé horas en la Web y ahí estaba todo para mí. Así pude acceder a mucha música que no es fácil de encontrar, buscando. En ese sentido, creo que somos una banda muy de nuestro tiempo, de la era de Internet. Yo quiero ser uno de los mejores compositores de todos los tiempos y mejorar día a día, esa es mi verdadera meta.