A propósito del lanzamiento de Blue & lonesome aprovechamos para rememorar cuando, hace más de 50 años, los Rolling Stones debutaron en un escenario a puro blues.

El lugar fue el Club Marquee de Londres, emplazado en un sótano del 165 de la calle Oxford, donde hoy funciona una sucursal bancaria. Hacía poco más de cuatro años que había abierto sus puertas y atraía a bandas de blues, jazz y el incipiente rock and roll.
La noche del 12 de julio de 1962 estaba pautado que tocaran Long John Baldry y luego el padre del blues británico, Alexis Korner con sus Blues Incorporated. Pero al segundo le surgió un compromiso ineludible con la BBC y tuvo que cancelar su presentación. Entonces, luego de una serie de llamados telefónicos, Brian Jones aceptó presentarse con su flamante banda, que esa noche debutaría con el nombre de Mick Jagger & The Rollin’ Stones, en honor a la célebre canción de Muddy Waters.
Hacía poco que Jones se había juntado con Jagger y Keith Richards, los dos chicos de Dartford amantes del blues, los cuales tocaban en una pequeña banda llamada Little Boy Blue and the Blue Boys. No necesitaron mucho tiempo para darse cuenta de que los tres tenían los mismos gustos y proyectos. Brian Jones tocaba el slide y era un apasionado de los blues; Jagger era muy carismático y, si bien tenía aspecto de “chico bien”, imitaba a los bluesmen de Chicago con pasión; y Keith Richards, que contrastaba con la imagen de Jagger, ya se perfilaba como un extraordinario guitarrista.
Los tres se presentaron en el humoso Marquee junto al bajista Dick Taylor, que tocaba en Little Boy Blue, y el pianista Ian Stewart, que lo hacía junto a Brian Jones. Lo que no está claro hasta el día de hoy es quién fue el baterista. Aunque parezca curioso, no hay registros concretos de eso, y los músicos, por alguna razón, se encargaron de no aclarar este punto. En una entrevista televisiva, Dick Taylor, quien luego abandonó la banda para formar los Pretty Things, dijo que él siempre pensó que el baterista había sido Charlie Watts. Pero Watts para ese momento tocaba junto a Alexis Korner y recién se sumó a los Stones en enero de 1963. Los otros dos que pudieron tocar la batería esa noche fueron Mick Avory, quien luego pasó a los Kinks, y Tony Chapman. Pero aunque resulte increíble ninguno de los dos lo confirmó. Los más fanáticos aseguran que fue Chapman quien se sentó frente a los bombos y redoblantes en el debut Stone, mientras que el biógrafo Christopher Sandford asegura que fue Avory.

Los Rollin’ Stones (la “g” la agregarían tiempo después) cobraron 20 libras, dando un show ante unas cien personas que entusiasmó a algunos y molestó a otros, especialmente a los empleados del Marquee y al público más jazzero. Según distintos sitios especializados en la historia de la banda, el repertorio de esa calurosa noche londinense fue el siguiente:

rolling_stones_1965‘Kansas City’ (Leiber / Stoller)
‘Baby What’s Wrong’ (Willie Dixon)
‘Confessin’ the Blues’ (Brown / McShann)
‘Bright Lights, Big City’ (Jimmy Reed);
‘Dust my Broom’ (Elmore James)
‘Down the Rroad a Piece’ (Don Raye)
‘I’m a Love You’ (Jimmy Reed)
‘Bad boy’ (Eddie Taylor)
‘I ain’t Got You’ (Billy Boy Arnold)
‘Hush-hush’ (Jimmy Reed)
‘Ride ‘em on Down’ (Eddie Taylor);
‘Back in the USA’ (Chuck Berry)
‘Kind of Lonesome’ (Jimmy Reed)
‘Blues Before Sunrise’ (Elmore James)
‘Big Boss Man’ (Luther Dixon/Al Smith)
‘Don’t Stay Out All Night’ (Billy Boy Arnold)
‘Tell me That You Love me’ (Jimmy Reed)
‘Happy Home’ (Elmore James).

Así, a puro blues, movilizados especialmente por Jimmy Reed y Elmore James, los Rolling Stones dieron su primer paso sobre un escenario. Todavía faltaban varios meses para que se sumaran a la banda Watts y Bill Wyman, con quienes editaron el primer disco, recién a mediados de 1964. El resto es historia conocida: veintitantos álbumes de estudio publicados y otro buen número de grabaciones en vivo; unos pocos cambios en la formación original; conciertos multitudinarios en todo el mundo; momentos trágicos; drogas y detenciones; peleas y polémicas; casamientos, infidelidades y divorcios. Y ahora un nuevo disco de blues en el que celebran a sus maestros y recuerdan sus primeros pasos. De aquél repertorio inicial vuelven sobre un tema de Eddie Taylor para mostrarles a todos que pese a tanto rock and roll llevan el blues en la sangre.