El quinteto Escambau bajó desde Brasil para presentarse ayer en Disquería Mercurio, hoy en La Gran Jaime y mañana en Pichangu Bar, Rosario. Hablamos con su cantante, Maria Paraguaya, sobre cantantes femeninas, sus otros proyectos y "música de resaca".

 

La banda toca desde 2009 y fue formada en Curitiba, aunque sus integrantes vienen de diversos países y ciudades: una combinación sonora que no deja que nuestros oídos se distraigan.

– Veo algunas reminiscencias de la estética del cabaret francés -en el bossa “Atos de uma anti-hepática, por ejemplo- en su performance, ¿en qué modo influencia a su sonido?
– Cavernoso Viñón es mi banda en francés. Toda la cultura de la bohemia está muy presente en mi performance. En las composiciones y en esta otra banda. Es algo que hago sin querer. Es una “música de resaca”. En mi persona, es casi automático tender a ese lado de alcohol y decadencia, pero con elegancia.

– ¿Cómo definirían el sonido de la banda?
– Escambau toma mucho en sus timbres y en su forma de componer del rock clásico y setentista. Pero siempre con mucha influencia del “equipaje” que lleva cada uno. Es decir, el folklore, el samba y lo que pida la música. Si una música suena más chamamé… no nos cerramos. Somos abiertos. Nuestra letras son actuales. Hablamos de política y “el mal” de América del Sur de estos últimos tiempos está reflejado también en nuestra letras.

– María, tenés un nuevo proyecto que se llama Cigarras, ¿cuál es la búsqueda musical en este caso?
– Cigarras es más punk rock. Son letras más de borracheras, callejeras y de lo que se vive a la noche. Al mismo tiempo, son sarcásticas. Es un rock crudo. Hacemos lo que sale.

– ¿Existe una diferencia entre esta y estar en una banda donde hay solo una integrante femenina?
– Donde más veo una diferencia es en los viajes. Con Escambau, viajamos hace muchos años. Somos una familia. Con las chicas, es todo super simple. Lo único que les importa es divertirse. La diferencia básica es que las mujeres son más simples que los hombres y las chicas también se mueven mucho para conseguir cosas. Las chicas son más vivas aunque me divierto por igual con los dos. En los ensayos, es casi lo mismo. Entre mujeres nos entendemos mejor, pero ellos son mis hermanos.

– Maria, tu lengua de origen es el español ¿En qué modo venir de otra cultura enriquece tu abanico musical?
– Mis primeras composiciones fueron en francés, idioma que yo no domino, pero se me dio por componer en ese idioma y así surgió Cavernoso Viñón. Es la primera vez este año que estamos haciendo composiciones en español. Creo que sí está presente en mis vivencias el rock argentino, sobre todo, porque lo escuché mucho en mi adolescencia. Componer en español se dio ahora.

– ¿Cómo es el proceso creativo de Escambau? En otras palabras, ¿cómo se crean las canciones?
– 
Escambau normalmente se da en San Bernardino, Paraguay, la ciudad del lago, donde tengo una casa. Giovanni (guitarra y voz) hace las letras y la música. Después, nosotros vamos agregando los arranjos (arreglos).

– “Duro en mi coche” es el corte de este año ¿Cuáles son tus influencias de cantantes femeninas?
“Duro en mi coche” era una canción que había hecho para tocar con las Cigarras. Después me junté con Yan (bajista) y quedó de esa forma. La mujer que más admiro como artista y cantora es a Edith Piaf. Toda su chanson realista o “canción de calle”. Nina Hagen me gusta mucho. La música de fossa o de dor de cotovelo, que es de venganza y tristeza del amor. Maysa Matarazzo me parece la mayor punk de las cantoras brasileras. Soy fan. Una de romance que no dio cierto y de la que admiro mucho su estilo fuerte es Marlene Dietrich. Siouxsie Sioux y Joan Jett son lo más.

– Tenés algún artista argentino favorito?
– El mejor artista argentino para mí es Charly García, pero me gusta mucho también Calamaro, Spinetta y Cerati.


Conocé a Escambau:

Y por qué no, a Cavernoso Viñón…

… o a Cigarras: