¿No te enteraste todavía quién es Machete Bomb?
Se trata de una de las bandas emergentes de Brasil más intensa e interesante que hay dando vueltas, y si la reseña en
El disco de la semana de su último trabajo no fue suficiente, puede que esta -gran- entrevista con dos de sus integrantes, Madu y Salmazo, sea el gancho definitivo para que no te los pierdas.
Hablamos de política, sociedad y una visión particular sobre la música de Sepultura.

No se necesita saber portugués para darse cuenta de que Machete Bomb es una banda contestataria: una sola escucha basta y sobra. Las letras tienen crítica social y política de alto contenido intelectual, perfectamente representados por su música y actitud. Sin embargo, conociendo la dificultad que muchos tienen (o tenemos) en escuchar música en otros idiomas que no sean inglés y español, les pedimos que nos cuenten de que habla su último disco.

Ponele play a A saga do Cavaco Profano mientras lees la entrevista:

 

SALMAZO: Desde las primeras canciones la temática se planteó directa y ostensiva, apuntando hacia el banquero, la iglesia, el político, los medios de comunicación… pero siempre intentando mantener una postura autocrítica. El comodismo, el consumismo, el stablishment y todo el aparato del sistema que te limita a ser una persona promedio, encerrando a la gente en un universo de mediocridad… todo eso me afecta. Entonces, cuando te lo decimos en la cara, siento que somos parte de una resistencia a eso.

– Esta actitud de ser contestatario parece ser inherente al género que hacen.
MADU: En Brasil hubo toda una generación de rock que solo hablaba de amor no correspondido: por un tiempo perdió el respeto que le correspondía, su poder contestatario, de crítica social, de politizarse. El rap y el funk cumplen este rol (como siempre lo han hecho)… y aparecer como una banda de rock que intenta cumplir este rol necesario ha sido algo extraño.
SALMAZO:
Ser contestatario es inherente a aquellos que están despiertos y creo que los sudamericanos tenemos una manera especial de reconocer la era mediática digital. Al final, nosotros aquí hijos de un montón de “indios”, muuuuuy en lo profundo sabemos que el 2017 es la continuación de la edad media y que la libertad es un concepto relativo.

– Entonces… ¿Fora Temer?
MADU:
Fora con todas las fuerzas. Lo que pasa en Brasil es cosa de risa. Temer es otro desastre más en la historia política de Brasil: un digno representante de todos los payasos del congreso nacional.

A Saga do Cavaco Profano tiene muchas colaboraciones, ¿a qué se debe?
MADU:
Siempre quisimos traer gente para contribuir con el sonido: nuevas influencias le dan más sabor a la fusión. En especial artistas de otras regiones de Brasil; o incluso otros países, como sucedió en este álbum.
SALMAZO: Con Reaccion Ekis [N del T: Banda argentina que participa en la canción ‘Juntos’] nos conocimos a través de Internet. El estribillo pedía una colaboración distinta, y decidimos trabajar juntos –y Slick The Misfit también terminó siendo parte de la secuencia. No nos conocemos personalmente con Reacción, pero la verdad que queríamos hacer esta canción en tierras argentinas: espero que allí haya espacio para este tipo de sonido.
MADU: Estamos sintiendo una buena recepción desde su país con respecto a lo que hacemos ¡Espero que vayamos pronto!

– Justamente, la canción que tiene a nuestros compatriotas habla (entre tantas otras cosas) de unir América Latina. Desde aquí estamos explorando un poco esa barrera cultural que nos separa tanto a argentinos de brasileros… ¿Ustedes cómo ven dicha situación?
SALMAZO: Creo que el tercer mundo tiene que entenderse a sí mismo como agente de cambio global. No sólo económico sino de comportamiento. Es cuestión de leer algo de Eduardo Galeano y el resto se vuelve fácil.

Canción ‘Juntos’

De todas maneras, como habrán escuchado, Machete Bomb no es sólo contenido político. La música que blanden es poderosa como una patada a los dientes y muy adictiva. Esto se debe a la sabrosa combinación que hacen de samba y otros ritmos nativos con la combinación noventosa de rap-metal.

– ¿Como consiguieron esa fusión tan particular entre samba, rap-metal y otros géneros?
MADU:
En realidad, esta fusión es algo vieja… Bandas como Nação Zumbi o Mundo Livre S/A (que son de Recife) ya mezclaban samba con rock, maracatu y demás. Y más viejo aún, Sepultura experimentó algo muy inusual con las batucadas brasileras y un sonido extremadamente heavy. Max Cavalera ya había descubierto que el “berimbau había tocado un nuevo metal” en los quilombos. Si te detenés a escuchar a escuchar el groove del berimbau ¡vas a encontrar el mismo beat! Sepultura se lo demostró al mundo… y a nosotros.
Así que la mezcla de rap y samba no es algo nuevo. Sin embargo, creo que sonamos modernos por rescatar todas esas influencias en un momento donde Brasil parece haber dejado de lado sus raíces y haberse “britanizado” últimamente: las bandas usan bufandas aquí como si fuera Londres. El mercado para sonidos más pesado en Brasil está verdaderamente difícil. Bueno, para ser honestos, siempre lo fue… Pero de alguna manera consiguió empeorar.

– Para cerrar, tienen un nombre muy particular y atractivo… ¿De dónde viene?
MADU:
Encontrar el nombre de una banda es muy fácil o muy difícil. A veces tenés una idea y listo, ya fue: lo que importa es como suena ese nombre o el contexto musical de la banda… En nuestro caso intentó ser un chiste, pero terminó quedando bien. “Machete”, en Portugal, es uno de los apodos que tiene el cavaquinho [N del T: Instrumento de cuerdas que usan en la banda, miralo en el video], como braga, braguinho, machetinho y otros. “Bomb” es porque era demasiado fuerte ponerle “do Cramunhão” [“del infierno”], así que es por un tema de simbolismos [risas]. El nombre debería ser Cavaco Bomba, pero Machete Bomb suena mucho mejor.

 

Nota: Julian Melone

Traducción: Pedro Castelucci

Corrección: Eliana Solís

Revisión y edición: Belén de la Paz Sobral