Nadie puede negar la relación de padre e hijo que tuvieron a lo largo de la historia de la música el rock y el folklore. Bandas como Arco Iris y León Gieco supieron fusionar sus pasiones y entrelazar sus raíces en un rock que hizo historia. ¿Dónde se encuentra la escena local del folklore que hoy en día sigue alimentando a bandas como Arbolito, Semilla, Tremor, Fanfarrón, Humahuaca Trío y muchos más? Hoy, son varios los músicos argentinos, solistas o en grupos, que han dado la vuelta al mundo para difundir nuestra cultura.

“Soy un cantor de artes olvidadas que camina por el mundo para que nadie olvide lo que es inolvidable, la poesía y la música tradicional de Argentina”, dijo Atahualpa Yupanqui una vez. Junto a Los Cantores del Alba, Los Carabajal, Mercedes Sosa, Soledad Pastorutti y Los Nocheros, representó al folklore en el exterior. Pero los tiempos cambian, como así también las modas y los gustos populares. Durante décadas nuestro rock nacional fue material de exportación para América entera y países hispano parlantes del mundo. No obstante, grupos musicales como Los Tekis, Los Huayra, o de danzas como Che Malambo y Malevo son los que sin ser masivamente conocidos o altamente comerciables, se transformaron en embajadores -en el exterior- de parte de la tradición y la cultura de nuestra tierra.

“Soy un agradecido de haber podido mostrar una parte de nuestra cultura en un continente con tanta historia como el europeo”, comentó Sebastián Lubo, ex integrante de la compañía Che Malambo. La idea de armar una compañía de danzas fue de Gilles Brinas, un ex bailarín francés que sin ningún tipo de financiación, más que la de sus ahorros, decidió, en el 2007, apostar a la danza folklórica argentina, y exclusivamente al malambo. Antes eran Soda Stereo, Calamaro, Ariel Roth, entre otros, los principales referentes nacionales en el viejo continente; hoy, el Che Malambo instalándose en el corazón de la ciudad de París, realizando cinco presentaciones en el Teatro Casino para que distintas productoras conozcan el espectáculo y así conseguir un contrato, aplanando el género en el que nos especializamos. “El público por lo general se mostraba un poco frío y distante, pero en el transcurso del show, se entregaban a la danza y terminaban de pie”, agregó Lubo quien encontró una mejor organización en los festivales y mejor trato hacia al artista en el exterior.

“Creo que en Argentina el folklore no se difunde porque no vende. Si pusiéramos a la misma hora un recital de Rombai, sin desmerecer, y un espectáculo de malambo, habría menos gente en el espectáculo de malambo. Son las reglas del juego y hay que aceptarlas”, agregó el ex integrante de Che Malambo, compañía que continúa de gira en Estados Unidos.

Los Tekis, es un grupo jujeño de seis músicos muy reconocido, se mantiene de manera independiente y no tiene representante o una multinacional que los apoye, ellos se encargan de su propio marketing. Es por esto que cada vez que salen del país realizan una inversión y una “movida” muy significante. “Hace dos años que somos un grupo muy fuerte en Bolivia. Para nosotros es muy importante tocar allí porque es la cuna de la música que nosotros hacemos, la música andina. Tocar en La Paz, en el estadio más grande y lleno de gente que disfruta la propuesta, fue un gustazo”, comentó Sebastián López, bajista de la agrupación.

Si bien tienen la posibilidad de viajar por latinoamérica, también son conscientes de que la promoción en la Ciudad de Buenos Aires es necesaria para lograr visibilidad. “Morimos por tocar allí. Producimos un show, más que nada, para hacer una fuerte movida en los medios, si estás ahí te da repercusión en el interior siempre”, aclaró.

López manifiesta que Los Tekis tienen en claro el negocio de la música y saben que no siempre van a estar al lado de “los número uno”. La música en Argentina es “cíclica”, explicó López. En los noventa fue puro rock nacional con Divididos y Los piojos, entre otros; después vino el “boom” del folklore con La Sole que arrasó junto a Los Nocheros y sonaron en las radios más comerciales. Pasó lo mismo con el cuarteto y la cumbia. “Este no es el momento más importante para el folklore en Buenos Aires pero sí es importante en la gente, en la calle, no en los medios”. Con esta reflexión negativa para el folklore, Los Tekis no abandonan su foco en el norte, donde más éxitos cosechan.

Los Huayra y Malevo son otros ejemplos de argentinos que intentan dar a conocer la tradicional cultura de nuestra tierra. La banda salteña, conocida está integrada por seis artistas que desde 1995, con otro nombre comenzó a tocar y a convertirse en una revelación popular. Muy conocido en Argentina y con varios premios encima, el sexteto ha traspasado las fronteras nacionales para presentarse en Bolivia, Brasil y Canadá. Por otro lado, se encuentra Malevo, un grupo de ocho bailarines de malambo que con pasión demuestra su destreza con los bombos, las boleadoras y el zapateo. Malevo es un claro ejemplo de argentinos que han logrado mostrar, con un gran recibimiento, su talento en el show estadounidense, “America’s Got Talent”.

El folklore es un género vivo en el norte de nuestro país. No obstante, pese a los festivales y peñas que se realizan en lo largo y ancho del territorio argentino, esta conquista tiene su centro en el norte, área que se encuentra más cercana a los países limítrofes que a Buenos Aires. Es por esto que éste género no se ve reflejado en los medios de difusión masiva ni replicado en las provincias centralizadoras de la cultura. Sin embargo, no es un problema que le quite mérito al trabajo que se realiza para expandir la cultura argentina en el exterior. El negocio elimina cualquier posibilidad de tiempo y espacio para estas actividades que tienen una conquista asegurada en las ciudades que vieron nacer el folklore. Nuestra retórica nos hace preguntarnos: ¿Solamente es una cuestión cíclica?.

 

Foto de nota: Mercedes Migliora
Texto y entrevistas: Daiana Padía y Mercedes Migliora