Ser malo se siente bien, aunque no es tarea fácil. Aún más complicado es ser el servidor leal de un villano. Pero lo más difícil es encontrar a ese ser malévolo a quien seguir y obedecer.

Este es el karma de los Minions, aquellos seres simpáticos, ovalados y amarillos. Desde sus inicios como organismos unicelulares los Minions siguen cual burro a zanahoria al malvado alfa del momento.

Adelantando hasta 1968, nuestros protagonistas se encuentran sin líder y deprimidos. Tres valientes miembros del clan, Kevin, Stuart y Bob, deciden aventurarse hasta Inglaterra para asistir a la Villain-Con, la mayor reunión de villanos de todas partes del mundo. Pero los Minions no se conforman con poco. La elegida como su nueva musa maléfica es Scarlet Overkill, la mayor sinvergüenza del inframundo criminal.

La realidad es que Minions resulta mucho más divertida y entretenida de lo que se espera que un producto comercial generador de millones sea. Hay una clara explotación de estos personajes irreverentes y atrevidos al otorgarles su propia película, pero eso no le quita merito a la misma. Las desventuras de los Minions son excitantes, alocadas y altamente ocurrentes tanto como para el público infantil como para el adulto.


No es sorpresa entonces que el film, al transcurrir a fines de los ’60 y con este magnetismo por lo incorrecto, esté repleto de referencias históricas, culturales y en su mayoría musicales de la época. El soundtrack parecería ser el compilado de un adolescente que acaba de descubrir la maravilla del rock. Bandas y músicos como Jimi Hendrix, The Kinks, The Who, Van Halen, The Rolling Stones, The Doors, entre otros, adornan la acción y el humor. También hay una aparición de una famosa guitarra y los Minions interrumpen una histórica caminata por Abbey Road. Tal vez no todo sea cronológicamente correcto, pero sería como mirarle los dientes a caballo regalado, para continuar con las metáforas ecuestres.

Esto genera un interesante contraste con las versiones en español latino. Las voces de la villana Scarlet Overkill y su marido Herb fueron dobladas por la dupla de Thalía y Ricky Martin. No se criticará ni juzgará, sólo señalar el extraño rejunte musical. Es aún más confuso con el talento vocal del director Pierre Coffin, quien le otorga la voz a los Minions de manera brillante.

Minions es inesperadamente acertada y se atreve a ir un poco más allá de lo considerado políticamente correcto para un film infantil y orientado a familias. La inclusión de la cultura rockera es muy apreciada. No cambiará el mundo de la animación, pero tampoco detrae del mismo.

MINIONS
Directores: Kyle Balda, Pierre Coffin
Guion: Brian Lynch
Voces originales: Sandra Bullock, Jon Hamm, Michael Keaton, Pierre Coffin
Duración: 91 min.
Año: 2015