En nuestro ya clásico de los domingos, les traemos nuevamente las anécdotas más descabelladas sobre los particulares clientes que acuden a la disquería del Gallo Cantor. 

Ingresan preguntando “¿Cuánto cuestan los discos?”. Pregunta algo tonta, porque no entramos en una carnicería preguntando: “¿Cuánto cuesta la carne?”. Atraídos por las luces y la música y los colores de las tapas de los discos, entran a la disquería como seres sin rumbo, mirando para todos lados, como mesmerizados entran. Otros, con una carga mayor de despiste, creen que la pregunta de más arriba ni siquiera vale la pena la redacción de esta nota. Pero allá ellos…Treinta años en el rubro no dan garantías de que lo que aquí se expone sea verdad, pero vaya usted por ahí y escuche. Preste oído atento y el rumor se hará paulatinamente notorio:


1

-¡Holaaaa! ¿Qué tallllll? ¿La batea de ofertas, capooo?

-No tengo ofertas. La mayoría de los discos son de colección. Si buscás alguno en particular los tenés en orden alfabético: grupos por un lado, solistas por otro. Cada disco tiene su letra y cada letra su precio, el precio es el que figura en esos carteles amarillos…

-Ajá. A verrr….a verrr…letra A…Cincuenta pesos. B…Bien… Ya entiendo. C…D… ¡Epa…Epaaa! ¡Letra J quinientos pesos! ¡¡¡Jua… Juajua… Juaaaa!!!…¡Quinientos! ¡Qué lo parió! ¡Como subieron los discos! ¿No?

-Sí. Subieron. Como subió el café, el boleto y el alimento balanceado para pirañas.

Sin escuchar un carajo:

-Me acuerdo que el último disco que me compré era uno de la James Cotton Band, quince pesos me costó. ¡Quince sopessss! ¡Jaaa ja!.. Y era cuádruple. Y venía con un poster así de grandeee… Poster en colores ¿eh…? Y era inglés, además…

-¿Cuánto hace?

-Nueve años… A ver, mostrame los A…..


2

Un caso de ultramar.

-Muy buenos días tenga Ud. Señor, por un casual: ¿Algún disco del grupo Doors le quedaría en su tienda?

-¿Alguno en especial?

-No. Me da lo mismo. Es para llevarme un recuerdo de Argentina… (?)

Le muestro un par y los mira. Les sonríe con tristeza haciendo no, no, con la cabeza.

-No los tiene en cd?

-No vendo cds, solo tengo discos long play en mi…“tienda”.

-¡Pero qué pena, hombre! Los discos son la hostia tío, pero temo que se me dañe en la maleta o le agrege mucho peso.

-Si no lo muerde y no le pega y si no lo golpea contra el avión o le zapatea encima no le pasará nada. El disco es resistente, incluso a prueba de españoles…

Haciendo caso omiso del chascarrillo:

-¡Joder con el peso, chaval! ¿Y si me pillan en Barajas con él? ¡Pues menudo contratiempo tendré!

-El disco es muy liviano, a menos que lo tome como una mochila y le meta cosas dentro del sobre. Seguramente le llegará sano y salvo.

-¿Éste lo tienes en cinta también? Toma uno cualquiera.

-No. ¡Qué lástima que los discos de cartón no se hagan más!… ¿Esos sí que eran fáciles de llevar, no?… Le sonrío con los labios apretados.

-Es que tengo mis dudas, joer…Lo frágiles que resultan…El sobrepeso… ¿Hasta que hora tenéis abierta la tienda?

-Hasta las ocho.

-Vale. Déjame consultarlo con mis amigos que están en el hotel y regreso luego. ¿Mañana domingo abres? Porque nos vamos el lunes a la media mañana…

-Los domingos está cerrado.

-¡Ufff…! ¡Vaya contratiempo, joer! ¿Es que vosotros no gustáis mucho del trabajo,eh?… Je je je…Sois gente perezosa…Es por eso que estáis como estáis… Siempre con el agua hasta la testuz… Supongo que os  lo habrán dicho hasta el cansancio y no os mola en demasía. ¿Verdad?

Extrañando a Torquemada:

-Enfrente hay una disquería de cds. ¿Por qué no se fija allí?

-¡Hombre! ¡Que el disco es el disco, coño! Pero no sé…. ¿Tu me lo embalarías bien? ¿Como si fuese por correo certificado? Supongo que teneís una caja para estos menesteres, ¿O no?

No tengo cajas. Pero en el correo se lo prepararán como Ud. quiere. A quince cuadras de acá hay uno.

-Déjame ver….Mmmmm….Igual es algo muy frágil para viajar con él, pues… ¡Caramba! ¡Qué leches!…Estoy pensando que si me hago de él ahora, debo cargarlo la tarde entera pues recién a la noche pegamos la vuelta al hotel…

-Puede dejarlo pago y pasar a retirarlo luego.

-Hombre, pero si te he dicho que regresamos tarde hoy…Que el teatro, que la cena luego, que unos pitillos y unas cervecillas después… ¿La tienda estará abierta a la madrugada?

-No.

-¡Y encima que tú mañana no trabajas!


3

Un caso andino.

-¿Tenneidiscoessoatério?

-Sí, tengo DISCOS DE SODA STEREO. Te los muestro Lautaro…¿O Patricio?…

-Oie, chuuucha… ¿Cómsabeiminomvre, ah?