Cuando se habla de los Stone Temple Pilots se lo hace en tiempo pasado, como con otras bandas cuyas glorias pertenecen a los años '90. Pero a diferencia de algunos referentes del estilo de Nirvana, los Pilots siguen activos y escribiendo música. La partida de su cantante original no los detuvo y los hechos indican que nada lo va a hacer. Porque, al parecer, la banda intenta superar el paso del tiempo con el objetivo de convertirse en un estilo. Y en este álbum hacen todo el esfuerzo posible para lograrlo.

Foto: Michelle Shier

The Resilents

Cual maestro de defensa contra las artes oscuras, corre el rumor de que el puesto de cantante de los Pilots está maldito. Su frontman legendario Scott Weiland falleció de sobredosis en 2015 y su posterior reemplazo Chester Bennington (mejor conocido como líder de Linkin Park) se suicidó ahorcándose en 2017. Si bien ambas muertes poco tienen que ver entre sí -y Chester no resultó un verdadero reemplazo ya que abandonó la banda luego de un disco para volver a Linkin-, se sabe que el mundo del espectáculo es muy supersticioso y este tipo de cosas influye más de lo que uno pensaría. En lugar de separarse, la banda toma la (¿polémica?) decisión de incorporar a Jeff Gutt,  famoso por ganar el segundo puesto en el reality musical “The X Factor”, a quien no pareciera temblarle el pulso al sostener el micrófono. Pero las similitudes estilísticas que posee con el cantante original de la banda y la edad para ser el hijo del resto de los integrantes puede despertar algún disgusto a los puristas de los STP. La explicación es sencilla y se explica en el siguiente punto.

The Core factor

Si al escucharlo hay algo que no cerraba, que generaba revuelto estomacal y no sabías por qué, es fácil echarle la culpa a Jeff y su historial de reality-mainstream. Sin embargo, sería injusto. Para poder escuchar este disco en paz, es importante entender que el lenguaje de la banda atravesó un camino que se cierra como un circulo: esto empezaría en STP en la época de Scott Weiland – quien luego deja la banda para formar Velvet Revolver con ex-integrantes de Guns n’ Roses – banda que se separa, y donde Slash forma su banda homónima con Myles Kennedy – quien posee su propia banda, Alter Bridge – cuyo estilo vocal se ve reflejado hoy nuevamente en STP. Ahora tiene más sentido, ¿no? Lo que escuchamos es un sonido que fue legado a una nueva generación que, después de una serie de procesos, vuelve a su banda de origen con el mismo núcleo de idea, pero con años encima. Si esto es algo bueno o algo malo, aún está en tela de juicio; lo que sí, es inevitable.

The art of letting go

De todas maneras, el prejuicio está servido en bandeja para encarar mal el álbum. Con el ingreso de un cantante con aparente perfil pop, una mariposa gótica en la tapa y un recuento de la edad de los integrantes, el miedo de encontrarse con un disco blando y suave es más que justificable. Por eso resulta reconfortante escuchar que se trata de un álbum dinámico y adrenalínico. Pasando por momentos más clásicos que antaño, con algún rocanrol y blues asomándose en las canciones, mantiene el lenguaje clásico de los Pilots, haciendo que sea fácil identificar que se trata de ellos y demostrando que son un estilo más allá de un grupo de individualidades.

Si bien los temas lentos tienen la impronta de balada stoner, son los momentos más rockeros los que sacan lo mejor de la nueva formación. Gutt tiene un perfil de rock de vieja escuela, un motoquero con micrófono en mano que puede romper la voz cuando corresponde; y todo esto con una banda intensa detrás que no afloja y que tensa cada momento calmo con la expectativa de explotar. Es cierto que la novedad se va esfumando a lo largo del álbum, pero es en esencia un disco de canciones que regala buenos temas con la promesa de ser explosivos en vivo, aunque no parece haber ningún nuevo clásico.

Foto: Michelle Shier

¿Vale la pena?

¿Era realmente el momento de intentar algo nuevo y empezar de cero? ¿O era el momento de mostrar que el legado de STP es un estilo y no algo propio de tiempos que ya pasaron? Cualquiera de las dos respuestas hubiera molestado a alguien, así que solo les quedaba hacer lo que más les gustaba.
La banda se encuentra en un buen momento que, si bien está lejos de sus glorias pasadas, dio a luz un buen disco. Solido, intenso y entretenido, puede que carezca de profundidad y que no te cambie la vida, pero si te gusta el rock, es una apuesta segura. Es bueno tenerlos de vuelta.

 

Recomendados: Meadow , Middle of nowhere, Never enough

Escuchá el disco completo aquí:

Mirá lo más parecido que tienen a un video clip oficial con ‘Meadow’: