En lo que esperemos que siga siendo una tradición anual, entregaremos medallas en distintas categorías a los álbumes que fueron reseñados a lo largo de 2017 en “El Disco de la Semana”.

Las categorías son Tapa del año; Fiasco del año; “No Era Necesario” del año; Canción del año; Vida Extra del año; Descubrimiento del año y Disco del año.

*Reglas: compiten solo los discos que hayan sido reseñados en la sección, cerrando la inscripción el 15 de diciembre. Así que álbumes reseñados posteriormente a Who Built The Moon?, aunque se hayan lanzado en diciembre, no entrarán en la competencia hasta 2018; lo mismo sucederá con lanzamientos que no integraron la sección, como Agua Ardiente de Los Espíritus, La Síntesis O’Konor de El Mató a Un Policía Motorizado, Sleep Well Beast de The National o Heaven Upside Down de Marilyn Manson, entre otros.

Si querés escuchar o saber más del disco en cuestión, solo tenés que hacer click sobre el título, y las categorías más importantes tienen el disco para que lo escuches.
¡A la ceremonia de premiación!

|TAPA DEL AÑO|

En tiempos de Spotify, blogs y sobreexposición de bandas de cualquier tipo, el arte visual de un disco juega más que nunca un papel importantísimo para sentirse atraído hacia él. Este labor, a veces menospreciado, merece su premiación aparte.

Bronce: The Strypes – Spitting Image

Efectos con espejos, colores llamativos y vestimenta cool hace que nos preguntemos quiénes son estos tipos y les demos una chance. Además, resulta una buena representación gráfica de los matices musicales que vamos a escuchar.

Plata: Evolfo – The Last of The Acid Cowboys

¿Cómo ser psicodélico usando solo blanco, negro y naranja? Una representación de su música que evoca una época sin integrarse en ella, con sonido de garage. Hipnótico y acertado.

 


Oro:
Nine Inch Nails – Add Violence

Reznor decidió llevar el tema un paso adelante. No solo la tapa es sensacional sino que decidió jugar al críptico dando una fecha de lanzamiento… ¡para la contratapa! La declaración era:

“¿Te acordás cuando los discos tenían contratapa? ¿No? Quizás esta sea importante”, lo que desató una horda de fans buscando -¡y encontrando!- mensajes ocultos en ellas en relación a la música, e historias. Mientras se escriben estas líneas, el tercer EP de la prometida trilogía no se lanzó, pero promete cerrar una narrativa con respecto a Add… y Not The… Y si no fuera así, es alta tapa. Punto.

|FIASCO DEL AÑO|

Aquellos discos que generaron expectativa en nuestros corazones, en los cuales depositamos nuestra esperanza y –a pesar de la prensa- no han dudado en decepcionarnos. Y si bien este año ha tenido grandes discos, los fiascos han abundado, de manera que se ha vuelto muy difícil elegir los tres más decepcionantes.

Bronce: Residente – Residεntә

Después del impresionante Multi_Viral (2014), Residente decide recorrer el mundo rastreando su ascendencia para grabar una canción en cada lugar donde hubo un antepasado suyo. Linda empresa, no así el disco. Más preocupado por su contexto que el contenido, logra un álbum tedioso donde la ausencia de Visitante pesa en decisiones estilísticas no tan buenas como antaño. Mueca para los fans históricos, sonrisa para las radiodifusoras mainstream.

 


Plata:
Arcade Fire – Everything Now

La banda que alguna vez nos sorprendió y -a menos que algo raro pase- es candidata a definir el sonido de una época con su estilo alternativo, tendrá que enfrentar el duro camino de renovarse o reencontrarse, a menos que quieran seguir sonando sólidos pero insustanciales. Arcade Fire estaba para más, no nos esperábamos un disco genérico. ¿Le encontrarán el gustito al trabajo enlatado y se apoyarán en él para que haga todo el esfuerzo creativo la próxima vez?

 

Oro: El Cuarteto de Nos – Apocalipsis Zombie

Si bien es difícil pedirle algo a una banda con 33 años de carrera (si, leíste bien), quizás esperábamos al menos entretenernos y no esta bazofia inescuchable. Entonces, ¿¿qué pasó?? Pasó Cachorro Lopez, pasó Sony Records, pasaron las recetas enlatadas para hacer un hit radial cueste lo que cueste.
Pero es más profundo que eso. Pasate por la reseña, que el desentramado de esta catástrofe tiene mucho para enseñarnos, entre otras cosas, porque a pesar de ser el Fiasco Del Año, los medios más importantes le han dado reseñas generosas.

 

 

Polémico: Gorillaz – HumanZ

Con el lanzamiento de un disco que ha creado algunos sinsabores y opiniones divididas, quizás este sea el momento donde Gorillaz funciona como proyecto conceptual-multimedia-virtual de avanzada (lo que hacen de maravilla, con videoclips para realidad virtual, avant-premieres mundiales por GPS y personajes que existen y no existen simultáneamente) y no tanto como banda musical, ya que Humanz por si solo suena más a un soundtrack de esa experiencia y no a un álbum capaz de valerse por sí mismo en términos exclusivamente musicales. La paradoja de ser una banda que mira siempre hacia adelante: todo lo producido es intencional y a conciencia (incluso lo más experimental), siendo una banda de difícil digestión a la cual el tiempo siempre le ha dado la razón. Pero resulta dificil no pensar lo extraño que resulta que estén verdaderamente satisfechos con el resultado del disco.
Por suerte, su show en Argentina fue otra historia y nos voló la cabeza.

 

|VIDA EXTRA DEL AÑO|

Bandas o artistas que pensábamos que ya estaban acabados, que lo mejor había pasado y de alguna manera los habíamos descartado de nuestra cabeza o colocado en el incómodo lugar de escucharlos por nostalgia, sin darle bola a sus nuevos trabajos. Pero, en 2017…

Doble Bronce: Deep Purple – Infinite y Robert Plant – Carry Fire
Como en el Judo, entregamos doble bronce.
A esta altura, pedirle más a cualquiera de estas dos glorias del rock seria negligente de nuestra parte. Sin embargo, cuando los Purple vuelven a divertirse con el blues rock que los caracterizó en sus años clásicos y Plant decide mezclar sus propias raíces con la música folklórica que tanto estudió este último tiempo, parece que aun tienen nafta para rockear. Y nunca te olvides que tienen edad suficiente para ser tus abuelos.

Plata: Foo Fighters- Concrete and Gold
La banda de Grohl estaba a un disco mediocre de fundirse con el decorado del mainstream y transformarse en el chivo expiatorio del rock post-MTV. Sin embargo, decidieron hacer algo distinto, refrescando la esperanza de que quizás aún tienen algo más para contar. No es una apuesta fuerte, pero quizás lo más arriesgado de su carrera y un bello prólogo al show que darán en nuestro país junto a Queens Of The Stone Age .

Oro: Prophets Of Rage – Prophets Of Rage

Los ex Rage Against The Machine comenzaban a ser una parodia de sí mismos cuya creatividad había alcanzado un techo que, sumado a la muerte de Cornell, parecía haber puesto punto final a su carrera. Pero apareció Public Enemy, que con el sello de calidad de Chuck D, Morello y cía. encuentran un prometedor rol para aquí en adelante.

Diploma: Charly García – Random
No terminamos de entender realmente cuán bueno o decepcionante fue su disco Random. Pero de algo estamos seguros: ver a Charly componiendo y creando nos llena de alegría. Ha pasado por mil etapas, siendo las dos últimas un personaje siempre al borde de la muerte por su delicada salud y luego un zombie de clonazepam. Ahora es una abuelita producida por Palito Ortega, sí, pero canta y se entretiene. Es bueno tenerte de vuelta Charly, porque nunca perdemos la fe en vos.

|DESCUBRIMIENTO DEL AÑO|


A mi criterio, el premio más importante de toda la ceremonia. Aquí están esos artistas que no sabías que existían (y si lo hacías, sos consciente de que tu vecino no) y que podes haberte cruzado casi por casualidad, pero que luego de escucharlos se volvieron parte de tu discografía favorita.

Bronce: Flow Tribe – Boss
El pop está en todos lados, y si gran parte del género tuviera la misma onda que Flow Tribe, nuestra vida sería un poco mejor. Bailable, pegadizo y respetuoso con la audiencia, el disco de los muchachos de Nueva Orleáns tiene lo que necesita para musicalizar buenos momentos con música de calidad. Llamada para Jamiroquai…

 

 

Plata: Ron Gallo – Heavy Meta
Un muchacho que entra a la escena rompiendo la puerta de una patada, con espíritu punk y musicalidad setentera combinada con la canción moderna, promete ser un digno heredero de Iggy Pop gracias a canciones provocadoras como ‘All the Punks are Domesticated’, ‘Why do You Have Kids’ y ‘Kill The Medicine Man’. ¿Exagerado? Escuchalo y después nos contás.

 

 

Oro: Machete Bomb – A Saga do Cavaco Profano
Difícil no enamorarse de la escena de rock en Brasil cuando bandas como Machete Bomb están dispuestas a romperte la cabeza. Imaginate a Rage Against The Machine con nuevas armonías y combinado con samba y otros géneros latinos pero sin perder nunca la agresividad musical ni la crítica a las instituciones. Encima de todo, tuvimos la suerte de tener una increíble entrevista con ellos, pintándole la cara al rock en general. Dale play, rompé todo.

 

|CANCIÓN DEL AÑO|


¿Notaste que en la parte inferior de las reseñas siempre hacemos mención a las canciones destacadas del álbum para que las escuches?  Aquí las mejores del año, en una dificilísima categoría –más de 100 canciones que podés escuchar en esta recopilación– ya que a veces el peor disco puede tener una canción grandiosa.

Bronce: Machete Bomb – Tiro e Queda

¡Pum! Cuando un álbum arranca así de bien, sabés que nada puede salir mal. Todo lo que está bien en un solo tema adictivo y poderoso.

Plata: Acorazado Potemkin – Mundo Lego

Un mundo urbano y costumbrista, un paisaje trágico y conmovedor lleno de sensibilidad con frases que pueden poner la piel de gallina, una interpretación sentida y la música como parte del mensaje. Maradoniano.

Oro: Queens Of The Stone Age – The Way We Used To Do

El adelanto que significaba el lanzamiento más esperado del año, combina a la perfección las habilidades compositivas e interpretativas de Homme con la producción radial y bailable de Ronson. Adictivo y sensual, dejó manija incluso a los detractores de la nueva era de Qotsa, volviendo a Villains el lanzamiento más importante del año.

Diploma: Pez – Pelea al horror

El tema está bueno, pero no es lo que lo incluye aquí sino que abraza algo que los demás no: una canción necesaria para los tiempos que corren, que además viene con consejos. Hubo un tiempo que el rock se trataba de algo así.

|#NoEraNecesario DEL AÑO|

Nos apoderamos de la consigna que es parte de nuestro programa de radio y elegimos los tres discos menos necesarios del año.

Bronce: Radiohead – OK Computer (20 Anniversary)
La reedición de OK Computer sin duda generó revuelo y expectativa. Sin embargo, aportó muy poco. Tres canciones nunca editadas en disco (sí interpretadas en vivo), recopilación de lados B y remasterizaciones. Pero las remasterizaciones solo mejoraron algunas canciones como ‘Palo Alto’ y parecieran haber empeorado el disco original, dándole demasiado protagonismo a la guitarra. El verdadero material interesante se encuentra en un box-set que contiene un casette con ensayos y descartes de la banda: buena suerte encontrándolo. Al lado de la jugosa reedición de Sgt Pepper, no parece ofrecer nada realmente nuevo que amerite una reedición de dos discos.

Plata: Roger Waters – Is This the Life We Really Want?
Una espera de 25 años para que termine editando un disco anti-Trump. Uf. Eso sí que no lo veíamos venir. ¿Quieren saber cuán innecesario es? Las primeras gacetillas de prensa y publicidades de sus shows en Argentina para el 2018 no hacían mención al disco, solo hablaba de viejos éxitos. Luego se editó, pero… ¿Realmente les interesaría escuchar algo de este disco? No es necesariamente malo, pero tampoco sabemos si era necesario.

Oro: Motorhead – Ünder Cover
Ahora que Lemmy murió, es una especie de deidad y hay que facturar con ello. Una recopilación de covers (donde muchos quedaron afuera) más dos inéditos. Lemmy fuera de su zona de confort, incluso haciendo papelón en ‘Rockaway Beach’. Un golpe bajo para sacarle plata a los fanáticos: no lo recuerden así, muchachos.

 

 

 

|DISCO DEL AÑO|


Un año con grandes discos y de fuerte presencia nacional, deja en claro que hay que seguir la guía de los grandes. Aunque claramente se presta a la polémica, para nosotros no queda duda alguna de quienes ocupan el podio.

Bronce: Pez – Pelea al Horror
Si bien Pelea al Horror es muy buen disco, lo que realmente los posiciona aquí es la claridad que la banda posee para leer su entorno y saber que tiene que tomar cartas en el asunto. Lejos de colocarse en un pedestal, Pez opta por hacerte sentir que marcha junto a vos.

 

 

Plata: Acorazado Potemkin – Labios del Río
El rock nacional en argentina bien puede considerarse un género en sí mismo, el cual atraviesa una silenciosa crisis debido a que (en el fondo) no está realmente representado por lo que te quieren vender los grandes medios: Acorazado juega a lo mismo que las bandas populares pero les saca kilómetros de ventaja. Con poesía accesible y profunda al mismo tiempo, demuestra que existe otra manera de representar la introspección  y el día a día de la gente sin necesidad de recurrir al rap o hip-hop. No es rock nacional, es rock argentino.

Oro: Living Colour – Shade
La mejor banda de rock más subvalorada de la historia nos sorprende haciendo un álbum radial. Famosos por hacer “música difícil”, abordan su peculiar interpretación del blues, saliendo de su zona de confort para sacudir la de los demás. Y sabemos que nadie se va a animar a hacerlo a la inversa. Poderoso como una trompada a los dientes.

 

 

 

Toda premiación da pie a controversias. ¿Qué opinas de nuestro medallero?
¿Quién mereció una medalla diferente a la que recibió o quién se quedó afuera injustamente?