Es sabido que hay canciones de rock que hoy serían motivo de repudio y hasta escrache público. Sin embargo, cuando las cuestiones de género aún no estaban en la agenda mediática, algunas bandas y solistas escribieron y publicaron temas que hablaban de machismo. Letras que contaron historias y que dibujaron climas de época. Cortes de difusión y lados B que relataron violencia de género y cultura patriarcal. Cuáles fueron los artistas y en qué discos expusieron su lucidez, mucho antes de la actual explosión feminista.

Muchos no se lo esperaron y otras lo soñaron durante años. Triste pero necesario, al final se hizo costumbre: periódicamente asistimos a una sucesión de denuncias públicas contra músicos de rock nacional. Los casos consisten en abusos, violaciones, acosos y distintas manifestaciones de violencia machista que hombres del establishment rockero vernáculo cometieron contra mujeres, por lo general, en el pasado. Los relatos, habitualmente, provienen de fanáticas y público en general, y la onda expansiva no se quedó solo con los delitos físicos. El tema se puso serio y el concepto de justicia se extendió al plano simbólico. Ya en esta década hay cuestiones que no están permitidas y, según parece, no lo estarán tampoco en el futuro. La cosa, en esto también, viene de “Nunca más”. Insultar a las mujeres, en canciones y en la vida, dejó de ser gratis para todos y hoy ni siquiera los ídolos de rock tienen habilitada la potestad del machismo. El acto de humillación no se le acepta ni a mega bandas animadas para hacer performances de humor y, aquello conocido como “folklore popular”, ya es condenado por todos. Lo cierto es que el rock nacional ninguneó, denigró y rebajó la imagen femenina durante mucho, demasiado, tiempo. El hecho tardó décadas en ser juzgado de modo colectivo, pero, revolución #NiUnaMenos mediante, por fin llegó el momento de dar explicaciones.

En los últimos años, los rockeros argentinos se ocuparon solos de ponerse en el banquillo de los acusados. Sus exponentes más chauvinistas hicieron uso y abuso de su total y permanente impunidad y dejaron ver hasta donde tenían permisos indebidos. Otorgados por el ambiente, y por los mismos fanáticos, hacían exhibicionismo y ostentación de falsas licencias con las cuales delinquían y maltrataban. Desde declaraciones aberrantes, hasta casos de pedofilia múltiples judicializados, pasando por escraches y repudios. Los alfas indiscutidos perdieron, poco a poco, todos y cada uno de sus privilegios. Fin de una era. Muchos referentes perdidos y desconcertados y un momento más que interesante para ser observadores sociales y tener las cabezas abiertas. Se termina una tradición en la que ser mujer y gustar del rock, para tocarlo o para oírlo, era una aventura heroica. Ni hablar si la tarea a emprender consistía en trabajar en la industria rockera.

Pero ahora es otro tiempo. Barajando y dando de nuevo se pueden reconocer algunos motivos para amar al rock en el idioma materno de los hispanoparlantes. A continuación, nueve canciones que se le plantaron al patriarcado machista antes que las feministas de hoy…

1) “Patri” – Los Caballeros de la Quema
“En cada laburo hay un turro que la estafa y le toca las tetas, ella está pensando en robarse un cuchillo”, cantaba Iván Noble en 1993 sobre una chica perturbada que huía sin parar. “Patri” se adelantó muchos años en la denuncia y tiene un tono empático con la lucha femenina. Podría ser una de las semillas simbólicas de la revolución feminista que se cocinaba, desde hacía décadas, en un poderoso silencio. Historia de abusos familiares, pero también sociales y barriales, la protagonista sufre por incomprendida, pero más sufre por ser mujer en un mundo con reglas de machos. Recorre todos los sentimientos que son el motor de la lucha contra el patriarcado: miedo, rencor, angustia, dolor, bronca, odio, venganza y miedo otra vez. Noble era un poeta y un sex symbol de los noventa que le caía bien a hombres y mujeres por igual. Tal vez por eso pudo ponerle voz a un personaje femenino de modo tan acertado y colarse en el repertorio de lo que la prensa especializada llamó “rock chabón”. Con una lírica que retrataba con detalles y lucidez los rasgos de una época rústica y curtida para las adolescentes rockeras, “Patri” tiene furia y sensibilidad a la vez. Una perla musical de un tiempo de varones urbanos.


2) “Dos días en la vida” – Fito Páez
Los noventa comenzaron con el estreno de Thelma & Louise, de Ridley Scott. Las protagonistas, encarnadas por Geena Davis y Susan Sarandon, hicieron todo lo que dos mujeres no debían hacer: abandonaron sus hogares, no avisaron a sus maridos dónde estarían, bebían y fumaban, se entregaban al ocio, tenían sexo casual y no obedecían ninguna voz masculina que se les cruzara. Pero, sobre todo, eran dos amigas que se vinculaban entre sí con códigos que la cultura y el arte, hasta ese momento, solo habían adjudicado al mundo masculino. Se defendían, se protegían las espaldas, se vengaban y se tenían lealtad absoluta, hasta el más inesperado de los finales.

Cuando un artista es sensible, no tarda mucho en captar un mensaje de otro artista que dejará una huella. Un año después, Fito incluía una canción en honor al film en el disco más vendido de la historia del rock argentino. El amor después del amor descontroló los récords de ventas, difusión y convocatoria y, en su lista de hits, incluyó “Dos días en la vida”. Para contar la historia de estas dos heroínas, el músico se dio el gusto de convocar a dos distinguidas damas de la escena local: Fabi Cantilo interpretó a Thelma y Celeste Carballo dramatizó a Louis en clave argenta con total fidelidad del guión original. La canción, además, tiene a Páez como relator de la road movie musical que, con swing y emoción, inmortalizó la frase “Los militares odian esas almas y yo las quiero para mí”.


3) “Extra, extra” – Miguel Mateos/ZAS
Miguel Mateos nunca fue un músico reconocido, ni por la prensa ni por la crítica especializada, por su compromiso social o por un discurso contestatario. Más bien, en su época de gloria, los estrictos años ochenta del rock argentino, fue considerado un cantante “popero” y liviano. Sin embargo, la letra de este tema de 1983 que sonó de forma incansable en las radios de todo el país dice, de forma directa y frontal, “puedo terminar con el machismo argentino”. Luego, por si quedaban dudas de su determinación, Mateos remata la estrofa con la sentencia “Ya lo vas a ver”. Por suerte para él, la historia de la música argentina resignificó a Miguel y los años lo convirtieron en un clásico. Este artista merece un lugar destacado por enfrentarse, desde el rol de sex symbol dorado de su generación, al machismo local con nada menos que un hit.


4) “Crónica” – Viuda e Hijas de Roque Enroll
La canción comienza con la siguiente frase: “Crónica de una violación”. Ni más ni menos que la parodia de un abuso sexual en el transporte público que forma parte de Ciudad Catrúnica, de 1985. Las Viudas eran una banda de cuatro mujeres que fueron parte del underground porteño durante la década del 80 y supieron coquetear muy bien con el mainstream. Mavi Díaz, líder y voz principal, es una referente icónica del feminismo para todas las generaciones posteriores. Supieron entremezclarse en el estándar masculino rockero a fuerza de estética y talento. Pero esta no fue la única canción con la que denunciaron el machismo argentino. Clásicos eternos como “La familia argentina” y “Tras la medianera” también hicieron una descripción gráfica elocuente del lugar objeto que ocupaba la mujer en la sociedad. Desde la sutileza y el humor introdujeron una forma de poesía mezclada con burla exquisita que aún hoy suena moderna y joven.


5) “Acuarela homosexual” – Los Twist
El rock en español tardó muchos años en incluir a la homosexualidad en su repertorio al punto de la negación total. Con un uso magistral de la ironía y el sarcasmo, las letras de Cipolatti no esquivaban temas siniestros de la sociedad argentina como el terrorismo del Estado o los inicios del narcotráfico en la noche porteña. En 1984 Los Twist editaron su segundo álbum Cachetazo al vicio, que incluyó “Acuarela homosexual”, la historia de un hombre gay. La canción dura menos de dos minutos y se las ingenia para incluir en el relato sexo casual entre hombres, la figura de un uniformado en los hechos y las palabras “homosexual” y “trolo”. Un acto artístico inédito.


6) “Me llaman Calle” – Manu Chao
Manu Chao fue muchas cosas. Tal vez una de ellas es ser el artista que más puertas abrió en el ámbito del rock en español. En 2007, cuando faltaba para la explosión feminista, esta canción se adelantó como siempre lo hace su autor. “Me llaman calle” está cantada en primera persona y cuenta lo que significa ser trabajadora sexual. Interpretada por un rockstar con impronta heterosexual, este hit narra con palabras de mujer lo que es vivir en carne y alma la violencia machista sin perder por un segundo la credibilidad. Además, el tema tuvo dos videoclips. El primero estuvo protagonizado por mujeres anónimas en pleno ejercicio de su profesión y el segundo por Penélope Cruz con una maravillosa performance flamenca. Una poesía que duele un poco y alivia a la vez, como toda lucha.


7) “Santa Tejerina” – León Gieco
“Santa Tejerina tiene la risa escondida en el medio del alma”. A Gieco le gusta de salir de su zona de confort. En 2005, la jujeña Romina Tejerina fue condenada a 14 años de prisión por homicidio calificado por el vínculo. El delito había sido cometido en 2002 contra su propia hija, una beba recién nacida que fue producto de un embarazo no deseado tras una violación a la salida de un boliche. La paradoja de la justicia machista hizo que el agresor de Romina, denunciado y absuelto por no considerarse violación a lo sucedido, colocara una causa contra Gieco. La carátula fue “Apología del crimen” por la letra de “Santa Tejerina” y por declaraciones realizadas al periódico Página 12. Increíble, pero real. Finalmente, un juez sobreseyó al músico santafesino.


8) “No llora” – El Cuarteto de Nos
En 2014, cuando faltaba muy poco para que el grito #NiUnaMenos invadiera las calles, el aire ya olía a mujeres empoderadas. Reconocidos por el humor de sus letras, los momentos de profundidad de los uruguayos son tan agudos como su estética de collage sonoro. Roberto Musso, líder del grupo, leyó el estado de ánimo de esa nueva generación de mujeres luchadoras y compuso este hit, que fue ilustrado con uno de los videoclips más tiernos del rock en español. Una historia de la nueva generación acerca de la fortaleza femenina por fuera de los estereotipos de las heroínas convencionales.


9) “Hay que salir del agujero interior” – Virus
Virus fue el mayor reto al que se enfrentó la cultura machista del rock en español. Nada desafió más al patriarcado que la poesía de Federico Moura. Todo el talento y el carisma de este artista fundamental lo convirtieron en un emblema de la música nacional. Como a veces, y solo a veces, la historia es justa, el tiempo hizo valer cada vez más su estilo fino y elevado en el legado del rock argentino. No es casualidad que el disco con sonido más duro de la banda platense sea Agujero interior que, a su vez, posee un himno como la canción que le da nombre. “Hay que salir…” se convirtió, con los años, en una bandera de minorías. Moura dejó el mundo material en 1988 víctima de una enfermedad fulminante que, por aquella época, estigmatizaba a las personas homosexuales. Su figura inmensa es la postal de años de lucha contra lo que hoy representa el pasado que no volverá.