En 1994 Café Tacvba publicó su segundo disco Re, un trabajo que ha tenido gran repercusión en la música centroamericana y que, entre tantos éxitos, nos dejó uno de los más icónicos de la banda de rock mexicana: ‘Ingrata’. Por otro lado, una banda argentina canta retruco ante la medida.

¿Cuántas veces hemos visto esa canción aparecer en Facebook con indirectas a ex parejas? Esta estaba, usualmente, en el repertorio de temas en los conciertos de Café Tacvba, pero ha desaparecido de su setlist en sus últimas presentaciones. Durante el año pasado, en una entrevista con un medio local, la banda comentó que está meditando si seguirá ejecutándola en shows o no, porque trata de forma victimizante una problemática propia de la violencia de género.

Lo cierto es que esto no es un caso aislado ni mucho menos: ser músico reconocido es tener un lugar de poder, ya que tu voz es escuchada, y como ya sabemos, esos espacios en su mayoría están -a no ser por unas breves y luchadísimas excepciones- reservados para los hombres… heterosexuales. Por lo tanto, la mujer no tiene voz en las letras de las canciones rock, por ejemplo, aunque mucho se dice de ellas. Siempre se les reserva el lugar pasivo. Otro es el que habla de ellas, las describe, les otorga su valor y, a veces, las amedrenta:

Vamos a ver la letra:

No me digas que me adoras, que me amas, que me extrañas, que ya no te creo nada

Todo pinta para ir igual que cualquier otra canción (sin importar el género), hasta que llegamos a la parte de las amenazas;

Si quiero puedo hacerte daño, sólo falta que yo quiera lastimarte y humillarte.

En otras letras de canciones encontramos que se han dicho cosas peores inclusive, pero aún hay más en la parte final, por si había alguna ambigüedad:

Por eso ahora tendré que obsequiarte un par de balazos, pa’ que te duela. Y aunque estoy triste por ya no tenerte, voy a estar contigo en tu funeral.

POMONA, CA - OCTOBER 31: Ruben Isaac Albarran Ortega of Cafe Tacvba performs at Fox Theater on October 31, 2014 in Pomona, California. (Photo by Gabriel Olsen/Getty Images)En noviembre de 2016, mientras Café Tacvba se encontraba en Buenos Aires, aprovecharon para realizar una entrevista con un medio local, en la que fueron cuestionados respecto a la temática que se desenvuelve en dicha canción, a lo que Rubén Isaac Albarrán Ortega, cantante de la banda, respondió:

Éramos bien jóvenes cuando se compuso y no estábamos sensibilizados con esa problemática como ahora todos sí lo estamos. Creo que es un momento de repensar si la vamos a seguir tocando o si le cambiamos la letra. Porque ahora sí estamos sensibilizados, sí sabemos del problema. Y yo, personalmente, no estoy interesado en apoyar eso. Mucha gente puede decir que es sólo una canción. Pero las canciones son la cultura, y esa cultura es la que hace que ciertas personas se sientan con el poder de agredir, de hacer daño, de lo que sea. Personalmente, desde hace mucho, dije “pistola” no me gusta, y con mi cuerpo hago la broma y esos balazos son de otro tipo.

Por otra parte Meme, tecladista y corista (a quién se le acredita la creación de ‘Ingrata’), asegura que la canción está inspirada en los corridos norteños, cuyas letras narran historias sin sentido del humor, así que pensaron que sería buena idea agregarle ese toque faltante, pero la mala interpretación de la historia va más allá de las intenciones principales.

No podemos ignorar que el hecho se da a cuatro meses después de que Café Tacvba haya ofrecido dicha entrevista, y si bien la banda ha dejado de tocar ‘Ingrata’ durante sus últimas presentaciones en vivo, esto podría obedecer a muchos otros factores -les aburrió, la están dejando descansar, prefieren tocar otros temas que durante mucho tiempo no habían tocado, entre otros-.

En la misma línea, y acercándonos a la escena local, el día de ayer la banda mendocina Karamelo Santo pidió a Spotify, mediante un tweet, retirar ciertas canciones suyas las cuales ellos sienten que hacen apología a la violencia machista:

IMG_20170223_175954

A dicho mensaje agregan:

Hoy hacemos este reclamo a @spotifyargentina y nuestros antiguos productores para ser consecuentes con este cambio paradigmático que atraviesa la humanidad y nosotros por ignorantes recurrimos al error artístico y humano de cantarle incluso en estribillo… #retirarCanciones
Además, el comunicado incentiva a los consumidores musicales a que exijan a otros artistas que tomen las mismas pautas en pos de comprometerse en serio, y no solo de palabra, con la causa:
No detallaremos aqui que canciones son para que el publico exija a otros artistas también que realicen la misma acción de retirar obras contra la dignidad de la mujer.
Pedimos disculpas a las personas que se sintieron ofendidos o agredidos. Los artistas del rock nos vemos en la mira de toda la sociedad con respecto a nuestra acción directa a este tiempo de cambio, sabemos que merecemos la culpa y castigo merecido pero también reclamamos a la industria que nos explota deje de hacer negocio con nuestros errores. Bailamos en casamiento o festival carioca canciones justificando la infidelidad, la pedofilia , la trata y la violencia en trencito, incluso en familia…compartamos este pedido. El rock quiere un cambio pero nos debe acompañar el publico y los que lucran con nuestras canciones. Decimos que no nos representan hoy, y deberían nunca habernos representado. Gracias y nuevamente perdón.

Algunos sostienen que si bien es «importante» prestar cierta sensibilidad al abordar ciertos tópicos en relación a la violencia de género, la conversación debe enfocarse a «solucionar y combatir el problema de raíz», sancionando leyes que condenen a quienes comentes los femicidios y que protejan  a las victimas, antes de debatir si Café Tacvba toca o no una canción que escribieron hace más de 20 años.

Por otro lado habemos quienes, concibiendo a la música como un producto cultural y que, como tal, interpreta y transforma al mismo tiempo a nuestra cultura, tenemos otra interpretación de lo que es tratar el problema de raíz: pensamos que no hay cambio social real si esta no establece su punto de partida en una modificación en la construcción intelectual de nuestra época. Es decir: si te decimos que estamos en contra de la violencia machista pero después te aclaramos que no pasa nada si cantás una canción donde afirmas, sin vergüenza alguna, que sos un resentido porque una mina no te quiere más y por eso la vas matar… y bueno, estaríamos siendo un poco cínicos, ¿no?

karamelo

Por lo tanto, sí: apoyamos y coincidimos con lo propuesto por las bandas, más particularmente con Karamelo Santo por haber hecho hincapié en el rol de la industria musical como cómplice, y del de la música como factor de cambio social. Ahora nos ponemos a pensar desde Rockomotora: ¿Te pusiste a pensar cuánta de la música que escuchás a diario legitima la posesión, la violencia, la humillación y la discriminación hacia más de la mitad del planeta? No decimos que renuncies a todos tus discos favoritos, pero sí estaría bueno dejar el rol de espectador pasivo y, al menos, reflexionar acerca del contenido ideológico que consumimos a diario el cual, querramos o no, influye en nuestra concepción del mundo.

Texto: Fernando Rogan y Belén de la Paz Sobral

Corrección y edición: Belén de la Paz Sobral