bjMuchas veces escuchamos a los Stones. Otras, no tantas, nos detenemos en los arreglos de Brian Jones y, siempre que eso pasa, descubrimos algo nuevo: un pequeño sonido, un riff en la lejanía o un simple silbido. Este repaso de los aportes del músico a la legendaria banda es para todos aquellos a quienes la obra del guitarrista nunca deja de sorprenderlos.

Personaje multifacético si los hay, Brian mostró de forma incipiente un espíritu rebelde: fue expulsado de varias escuelas, embarazó a una chica de 14 años cuando él tenía 17, llevó a cabo un viaje bohemio por Europa y formó una banda de R&B. Hijo de un pianista de iglesia y una ingeniera aeronáutica que enseñaba piano por hobby, desde muy chico Jones estuvo imbuido en la música, siendo su primer instrumento un saxofón, al cual dos años más tarde cambiaría por una guitarra acústica. A lo largo de su carrera plasmó una infinita curiosidad por los instrumentos menos utilizados (sobre todo aquellos provenientes del folklore) adornando, confeccionando y ampliando el espectro cromático de los Rolling.

Sus últimos días como un Stone denotan el poco interés, tanto de su parte como de la banda, por participar en conjunto. Siempre reticente al ambiente pop, Brian no podía con el frenesí que el grupo estaba engendrando alrededor del planeta. Se habían generado tangentes que trazaron caminos distintos, por lo que Jones “dejó la banda” en 1969.

Hoy, a 47 años de su controversial  muerte, su música sigue fascinando a los oyentes, así que a continuación haremos un repaso de su capacidad instrumental y de su contribución a la cultura rock.

 

Guitarra slide y armónica: los indispensables

Guitarra slide 

Se puede decir que fue el instrumento predilecto de Brian, quien fue el precursor de su uso en Gran Bretaña. Este hecho le proporcionó desde temprano su alias “Elmo Lewis”, una deformación del nombre de su ídolo Elmore James.

La guitarra slide se hace presente en la canción de Lennon y McCartney “I Wanna Be Your Man” (1963), adquiere liderazgo en “I’m a King Bee” (1964) y le da color y forma a “Grown Up Wrong” (1964). Vemos una de sus más bellas interpretaciones en el cover de Muddy Waters “I Can’t Be Satisfied” (1964) y el espíritu de los shows en vivo que caracterizaba a los Stones por aquella época en “I’m Moving on” (1965). En Aftermath aparece en “Doncha Bother Me” (1966) rozándolo por fuera. Su última contribución fue en “No Expectations” (1968), de Beggars Banquet, donde nos deja un slide triste, hipnótico y devastador que se funde perfectamente con la ondulación sonora, suave pero inquietante, que se oye en el fondo.

Nuestra elegida: “Little Red Rooster” (1964). Brian supo añadir ese suave slide que le otorgó un distintivo color al cover de Howlin’ Wolf, proporcionándole la personalidad que ayudó a catapultarlo como un éxito.

Armónica

Si bien es el instrumento con el que se destaca Jagger, fue Brian quien lo interpretó en la primera época de la banda y le enseñó a tocarlo posteriormente. Ejemplos de ello encontramos en “Stoned” (1963), “Little by Little” (1964), en el dulce blues de “Good Times, Bad Times” (1964) y en “2120 South Michigan Avenue” (1964), en la que nos da un poco más de movimiento. Una pizca de jam aparece en “The Under Assistant West Coast Promotion Man” (1965) y otra de blues en “Look What You’ve Done” (1965). Con “High and Dry” (1966) nos sumerge en el country y, en “Going Home” (1966), la armónica acompaña un jam de 11:18, para volver a la vieja progresión de boogie de “Who’s Driving Your Plane?” (1966). Beggars Banquet  (1968) vio lo último: “Dear Doctor”, un tema acústico con una armónica que entra y sale, generando una mixtura singular; el blues sucio de “Parachute Woman”, en el que escuchamos dos armónicas, una de Brian, otra de Mick; y por último, a lo lejos, se escucha el resoplar de Brian en “Prodigal Son”.

Nuestras elegidas: Por un lado tenemos “Not Fade Away” (1964) mediante la cual, bajo la percusión hipnótica de Charlie Watts, Brian nos habla a través de sus armónicas -en plural porque usa una en tono ‘la’ y otra en ‘re’. Por otro, “I Just Want to Make Love to You” (1964), otra vez tocando dos armónicas (una en Do y otra en Fa), un Brian con muchas ganas nos induce de a poco en el tema, para luego hacernos saltar con desgarradores sonidos y terminar en un solo que lleva a la banda a un desvanecimiento frenético.

Teclados

Los Stones trabajaban con tres grandes pianistas de aquella época: Ian Stewart, un purista del blues; Nicky Hopkins, que debido a su enfermedad de Crohn y a su gran demanda entre otros grupos (The Who, The Kinks, The Creation, The Easybeats, etc.) no siempre estaba presente; y Jack Nitzsche.  Pero Brian era lo suficientemente capaz como para sentarse frente a las teclas y cumplir con lo que se requería, especialmente en aquellos instrumentos que no eran precisamente un piano.

Piano

Muy poco se sabe sobre su participación o coautoría en “Let’s Spend The Night Together” (1967), y si las teclas de piano del tema pertenecen a Brian, a Ian, a Nicky o a Jack quedará en el misterio… pero sí vemos a Jones tocar ese tema en los recitales en vivo de enero del ’67. En “Ruby Tuesday” (1967), por otro lado, hay una participación dual entre Brian y Nitzsche.

Nuestra elegida: Lo poco habituado que Brian estaba a los largos ratos de sesión generó controversia sobre su participación en temas como “Let’s Spend The Night Together”, pero no hay dudas de que en el programa “Top of the Pops” era él quien manejaba el ritmo.

Clave

“Take It Or Leave It” (1965), es una de las últimas contribuciones pop de Brian al estilo beatle, es una de esas canciones que sirven como una obra pequeña, haciendo que el panorama general de Aftermath quede completo y bien formado. Luego, el clave de “Sittin’ on a Fence” (1965) provoca una sensación de pop barroco que guía a todo el tema.

Acordeón 

Los tonos de “Back Street Girl” (1966) pueden evocar por momentos a un melancólico folk europeo y por otros a un estilo de cabaret. En esta oportunidad el acordeón francés realza la melodía en forma de vals de la canción.

Órgano

“That’s How Strong My Love Is” (1965) muestra un poco de soul y brillantez, mientras que “That’s Not Easy” (1966) nos sorprende con una mezcla de blues-pop, algo original para mediados de los sesenta. Luego en “2000 Man” (1967) el órgano irrumpe a mitad de la canción.

Nuestra elegida: Como si fuera un tema de los Yardbirds, “Complicated” (1967) tiene una ligera impresión al este de Inglaterra, enmarcado con un poco de fuzz de guitarra donde Brian, en el órgano, crea un magnetismo con su moción ondular, llevándonos de la mano de un lado al otro.

Mellotrón

En “We Love You” (1967), un presagio de las incursiones psicodélicas que aparecerían en Their Satanic Majesties Request –el cual se mantiene firme en el terreno del blues y R&B-, Nicky Hopkins constituye el fundamento de la canción con un permanente riff de piano que suena junto con todo lo que acarreó el período post-Sgt. Pepper (que había salido en junio de ese año): partes de mellotrón, flautas y otros instrumentos de viento, todo a cargo del mismísimo Jones. Así fue que Satanic Majesties estuvo caracterizado por el mellotrón y, con una melodía folkie cruzada con ritmos jazz y africanos, nos adentra en “Sing This All Together” (1967) continuando  con furia rítmica y arreglos psicodélicos en “Citadel” (1967). Escrita e interpretada por Bill Wyman, “In Another Land” (1967) es, por su parte, una canción que evoca retrospectividad; por otro lado “She’s Is a Rainbow” (1967) es una magnifica canción representativa de ese mundo pop-psicodélico, donde podemos apreciar el estilo mozartiano de Nick Hopkins, acompañado por Brian en el mellotrón. Cerrando el disco, “On With The Show” (1967) comienza anunciando un concierto mientras la canción se desliza en un fantástico groove entre una comedia ligera. Y si buscabas actitud y libertinaje lascivo, “Stray Cat Blues” (1968) nos los arroja con uno de los mejores ritmos.

Nuestra elegida: Explorando tanto el espacio interior como exterior y precediendo a la “Space Oddity” de David Bowie, “2000 Lights Years From Home” (1967) empieza su viaje con una explosión de cuerdas de piano para luego tomar un impulso definitivo con un puntapié de Charlie Watts. Pero es realmente Brian quien, a través de secuencias de cuerdas del mellotrón y efectos (como el del theremin), otorga a la canción ese tinte surrealista y de cinematografía épica que nos impulsa en alza, creando uno de los efectos más espeluznantes en un disco de rock.

Percusión en Láminas
Nuevamente, sacado de su bolsa de trucos, Brian nos trae instrumentos  inesperados que definieron parte del sonido de los Stones en el 66’.

Vibráfono

Volvemos con “Back Street Girl” (1967) donde, en el fondo, como si fuera una piedra generando una onda en la superficie de un lago, se puede escuchar el vibráfono -no confundirlo con una flauta. “Yesterday’s Paper” (1967) está llena de buenas melodías que nos hipnotizan, pero ese arreglo descendente y rápido lo dice todo.

Marimba 

“Ride on, Baby” (1965) fue desechada de Aftermath, no apareció hasta el recopilatorio Flowers y, lo que es aún más extraño, nunca llego a salir durante esa década en el Reino Unido. La marimba en cuestión es responsable de muchos de los atractivos atrapantes de esta canción, la cual no estaba al nivel de los éxitos de la época (¿sería tal vez demasiado pop?), pero tiene un distintivo tono que resuena una y otra vez. Con “Out of Time” (1966) vemos otra vez a los Stones alejándose del clásico blues-rock y agregándole una textura en la que Brian nos muestra un esbozo de jazz en su manipulación de este instrumento.

Nuestra elegida: Brian crea una atmósfera etérea en “Under My Thumb” (1966). Acompañada por los golpes de Watts, el bajo de Wyman y el riff de Richards, la marimba aporta color y contorno con un tono pegadizo, un poco emulado al de los Four Tops en “It’s the Same Old Song”.

La versatilidad y creatividad de Brian Jones ha generado que los Rolling Stones hayan surcado caminos innovadores, dejando en la banda una huella única, distinguible -a simple vista- e irrefutable. En la segunda parte de este artículo, mostraremos facetas no iluminadas por las cámaras  de este brillante músico.

Link a la segunda parte – http://rockomotora.com/brian-jones-el-stone-menos-stone-parte-2/

Por: Fede Manoni