The_Vaccines_English_Graffiti_Album_CoverAh, la madurez…  esa etapa a la que todos queremos llegar para después terminar añorando la primaveral adolescencia. Esa condición inconformista pega duro en el mundo del rock, porque casi nadie quiere quedarse a vivir en la tierra de Nunca Jamás. Ni siquiera Justin, vaya paradoja, Young, de los Vaccines, quienes acaban de editar English graffiti, su tercer trabajo de estudio. En esta oportunidad los ingleses, como buenos adultos, se divierten un poco, bajonean otro poco y, jugando (o tal vez no) a no saber para dónde ir, coquetean audazmente con seguir las huellas de la fría monada.

Si en Come of age (2012) gritaban desesperanzados que era tiempo de crecer y se mostraban en medio de una crisis de identidad representada en la tapa del álbum con niñas que lucían como niños, ahora parecen haberse encontrado. Ya no se hacen los vivos. En la portada, esta vez sí están ellos en carne y hueso afirmando: “somo’ nosotro’”, y no aparece el nombre de la banda porque sería una redundancia. Ahora, ¿qué son?

El grupo no olvida lo que mejor sabe hacer y ataca con su mejor artillería: cortas pero penetrantes, sucias pero encantadoras, divertidas pero furiosas, ‘Handsome’, ‘20/20’ y ‘Radio Bikini’ cumplen con lo tácitamente acordado. En contraste, aparece un costado apagado y afligido en ‘Want you so bad’ y ‘Maybe I could hold you’, que hablan de conquistar a un amor como si Young quisiera dejar la joda atrás y preocuparse por sentar cabeza. Para reforzar esta idea, hay una canción que encima de ser una balada de piano se llama ‘(All afternoon) in love’. Y hablando del abuso de la palabra “amor”, ‘Dream lover’ es un tributo a los engominados (¡y también maduros!) Arctic Monkeys. La frescura llega con ‘Minimal affection’, ‘Denial’ y ‘Give me a sign’, que mediante ritmos electrónicos aportan un nuevo sonido sin eliminar la fuerza guitarrera.

Tal vez, toda la movida del graffiti sea en realidad una parodia del rock inglés mismo, algo así como una “inglesidad al palo”. En medio de la confusión, reescribimos decorosamente lo ya existente: hacemos temas explosivos, luego metemos un par de baladas, seguimos la línea de los británicos más exitosos del momento y viramos a la electrónica porque no podemos engañar a nadie con el rock de garage. Pero está todo bien, porque English graffiti logra ser, por lo menos, un informe de situación. Y, en tiempos de originalidad sobrevalorada, volvamos a su opera prima (2011) y preguntémonos: ¿Qué esperaban de The Vaccines?

 

Sello: Sony

Destacado: ‘Minimal affection’


Genero: Post-punk revival