Tracker_Cover En 1995, Mark decidió separar definitivamente Dire Straits para continuar al año siguiente con su carrera solista. Como reveló alguna vez, su inspiración para crear nuevas canciones es inagotable y por eso desde 2000 nos entrega nuevo material más o menos cada dos años. Así, el camino hacia el sucesor de Privateering (2012) comenzó unos meses después del lanzamiento de este, cuando Knopfler se encerró en su ‘Groove Studios para grabar las canciones que componen Tracker, editado en Marzo de este año y compuesto por doce temas en formato estándar y seis bonus tracks adicionales en la versión de dos discos.
En esta ocasión, el autor volvió a convocar a su amigo de Dire Straits, Guy Fletcher, en el piano y voces, para lo que también recurrió a la australiana Ruth Moody de la banda folk The Wailin’ Jennys. También se escuchan el violín y banjo de Bruce Molsky, la cítola y violín de John McCusker, el silbato y la flauta de Mike McGoldrick y el acordeon de Phil Cunningham, complementados con batería, saxo, trompeta, bajo y guitarras. Para este proyecto, Knopfler apostó a lo audiovisual lanzando en su canal oficial de YouTube una serie de videos explicativos del álbum y una película de cinco minutos titulada “Tracker: una película de Henrik Hansen”. El trabajo completo está incluido en la versión Box Set.

La gira que realizó con Bob Dylan en 2012 interrumpió a Knopfler en la composición para Tracker, pero él lo capitalizó ya que dijo que algo de la magia que surgió en los shows se ve reflejada en el disco, que es completamente retrospectivo y cuyos temas están conectados por el tiempo, que es el leitmotiv de la obra. De ahí el título, que representa a Knopfler en su vida misma como alguien que siempre está en busca de algo, un hombre que rastrea su propio pasado para crear su futuro. ‘Laughs and jokes and drinks and smokes’ abre recordando su viejos hábitos como adolescente justo antes de formar una banda. Es la añoranza de un tipo de 65 años que revive viejos tiempos: “estábamos quebrados y no nos importaba”.
Para el compositor, la canción que más se puede asociar al sonido Straits es ‘Beryl’, inspirada en la escritora británica Beryl Brainbridge, en la que reclama por qué no se la reconoció cuando estaba viva. Una balada clásica con un solo sublime de saxo en la mitad de ‘Wherever I go’ presenta el dueto con Ruth Moody donde se declaran navegantes de esta vida y cantan de cómo alguien puede estar alejado de un amor o un amigo por mucho tiempo y después al reencontrarse sentir que la distancia entre ellos nunca fue realmente tal cosa. ‘Terminal to tribute to’ es una de las joyas que aparecen solo en la versión deluxe y habla de cómo uno da por sentado cosas en la vida que luego el destino cambia.

No van a encontrar en Tracker la crudeza de los viejos riffs de guitarra, pero sí la delicadeza de los violines y el saxo que elevan estas canciones tranquilas que a sus 65 años Mark Knoplfer escribió en los campos de su Inglaterra natal. Quizá por propia necesidad, él mismo nos conduce hacia su revisión personal en un disco íntimo que puede llevar a quien lo escucha a su propia introspección individual.

 

Sello: Verve

Destacado: ‘Beryl’ y ‘Terminal to tribute to’


Genero: Pop Rock