ladylamb_afterlpartHacía falta una mina así. No es ni PJ Harvey ni Laura Marling, pero se parece a ambas. Ni siquiera es ella misma: su nombre es Aly Spaltro, pero se hace llamar Lady Lamb, que en After, su segundo trabajo de estudio, afianza un estilo que la define como algo que no existe. Oscila entre rock pendenciero y folk introspectivo pasando por pop hormonal, escapándose de ser encasillada en un género.

Entre metáforas cardíacas, ‘Vena cava’ mezcla rabia y sosiego indiferente. Va y viene del reposo al movimiento, y esa condición de mostrar lo que vendrá la hace el tema que inaugura el disco. En esa línea, en ‘Heretic’ (que incluye riff pegadizo), ‘Spat out spit’ y ‘Batter’ la intrépida joven explora su lado más rockero. No así el más gritón, que llega con ‘Billions of eyes’ y su adolescente grito de “nananananana”, que la convierte en la canción más pop de la lista junto con ‘Milk duds’ y la fogonera ‘Penny licks’, en la que se hace presente la influencia de Florence + The Machine al compás de un “clapclap-clap” irresistible. También hay lugar para una faceta nostálgica, que se asoma primero en la balada acústica ‘Sunday shoes’ y llega a su auge en ‘Ten’, en la que la oriunda de Maine evoca recuerdos de su infancia.

Sin embargo, a estas diferentes caras del sucesor de Ripely Pine les falta su factor aglutinante: el folk. En ‘Dear Arkansas daughter’ se hace visible, pero es en la obra maestra ‘Violet Clementine’ donde se manifiesta su auténtica relevancia. Es ahí donde Spaltro demuestra, a través del banjo tocado por ella misma, que aunque no lo parezca, todo el álbum está atravesado por lo folkie. Y lo que en realidad hace al tema el más interesante de todos es un crescendo que empieza con un sexy dueto entre bajo y voz al que luego se le suma un segundo cantante, que pronto deja lugar a una percusión suspensiva que finalmente estalla en una oleada de trompetas.

Muchas veces, las cantantes de veintipico se ven atrapadas entre los límites del pop por tener un registro vocal demasiado propicio para ese género. Poder evadir esa condición es otro de los triunfos de Lady Lamb, que puede entrar y salir del espectro popero cuando se le antoja. Además,  parece no tenerle miedo a nada. Y eso es rock and roll. Por eso, hacía falta una mina así: una heroína de la guitarra.

 

Sello: Mom+Pop Music
Duración:  56:02
Destacado: ‘Violet Clementine’

 


Genero: Indie Folk