f305ee44e84fac4e38c4e3c0a06f2721Se hizo esperar. En 2013 su carrera estaba en un inminente ascenso, junto a Rick Rubin, quien produjo Shangri La. Nadie iba a predecir que Bugg iba a enfriar su camino por dos años enteros. En un constante “estoy grabando”, finalmente en junio de 2016 vio la luz su último trabajo, On my One junto a su nuevo prestigioso productor Jacknife Lee. Como ya puede leerse en el título, Jake está más solo que nunca presentando uno de sus discos más íntimos hasta el momento.
“Solo soy un chico pobre de Nottingham”, se presenta en el inicio de un disco de 11 canciones. La mayoría de éstas tranquilas, con predominancia de su guitarra como acostumbra al presentarse siempre en vivo; solo en su single ‘Gimme the Love’  se da una vuelta por el funk con la batería y el bajo electrónico.
La mayoría de las letras que compuso tratan de desamor, tragedia y malos tragos, en su estilo tradicional de folk rock. La sorpresa viene de la mano de ‘Never Wanna Dance’, la canción más pop de todas, donde ya no prevalecen las guitarras, sino los arreglos de estudio.
Su voz, como siempre, impecable. Dejó atrás aquella un poco aguda y aniñada que en un punto lo hacía particular, pero esta madurez vocal sienta mejor en sus baladas. Otro signo de madurez es el arte de tapa, en el cual por primera vez no aparece él posando en cámara cual producto de Disney.
Bugg está en la búsqueda de su propio concepto, con la presión tanto de haber sido haber sido comparado con Bob Dylan como por tener una habilidad de composición musical grande y reconocida.

Destacado: ‘Hold On You’, ‘On my One‘ y ‘Never wanna Dance’
Duración: 33.25 min.
Sello: Virgin EMI Records


Genero: Folk rock