171106 TEMPTras haber compuesto …Like Clockwork, uno de los mejores discos de la década, Queens of The Stone Age tiene la difícil tarea de engendrar un sucesor. Considerando las circunstancias que dieron luz al álbum anterior (sobrevivir a una mala praxis, depresión y reencontrarse con la vida gracias a la música), es cuestión de sacar cuentas y ver que es imposible que Villains se mida con la misma vara sin sufrir. Josh Homme hizo la cuenta en cuestión y decidió armar sociedad con Mark Ronson. ¿El resultado? Algo nuevo. Otra vez.

 

 

 

El crossover de la década
Si no sabes quién es Mark Ronson, un breve repaso va a ser suficiente para que entiendas la importancia de esta reunión. En su currículum, además de la calidad de todos sus trabajos -este incluído- , se destacan 2 ítems en especial: ser el arquitecto sonoro de Amy Winehouse y compositor de lo que es por lejos el hit de los últimos diez años, ‘Uptown Funk’ con Bruno Mars, canción que seguiremos escuchando en la radio por un largo tiempo.

No Kyuss for you
Hay una especie de prejuicio sobrevolando que dice que por culpa de Ronson ahora el sonido es mas bailable, pop y que por eso Homme «se vendió». Puede que sea la impresión inmediata al escuchar el corte ‘The Way We Used To Do’, pero al prestar atención al disco en su totalidad se ve que la huella digital del colorado esta por todos lados: ‘Feet Don’t Fail Me Now’ suena a ‘Gunman’ de Them Crooked Vultures, ‘Fortress’ bien podría haber sido un lado B de ‘I sat By The Ocean’, ‘Hideaway’ está claramente influenciado por Post Pop Depression, ‘Head Like a Haunted House’ tiene saborcito a Eagles of Death Metal y «Domesticated Animals’ es el espíritu de Era Vulgaris. Entonces, ¿De dónde viene esta impresión?

Don’t believe me just watch

Sucede que la distorsión no está ni por asomo en los niveles clásicos de Queens y la batería es mucho menos agresiva  -lo cual no quiere decir que Jon Theodore esté siendo desperdiciado. Esto cambia un poco el matiz de la banda, y si bien el sonido no es en absoluto limpio, al ser mas cristalino permite ejercer el buen gusto con mayor libertad -y ese es el sello característico de Ronson. Pero lo que se sacrificó en términos de saturación se ganó en profundidad. Las melodías tienen un protagonismo bien ganado y la oscuridad de las canciones es menos obvia, como un premio para el oyente atento. Este sonido más ligero le da otro groove refrescante y dinámico a los Queens y les permite explorar nuevo territorio sin perder identidad. Y si bien Ronson parece ser la variable a tener en cuenta, no tenemos que olvidar la cantidad de proyectos que Homme transitó estos últimos años y la influencia que tuvieron sobre su propio estilo: esta transición es mucho más progresiva y orgánica si prestamos atención a su discografía personal.

God save the Queens
Nueve canciones no hacen un álbum largo pero tampoco hacen uno corto. Por ende, que la escucha completa deje con ganas de más es un gran indicio. De todas maneras, mi sentido arácnido indica que tendremos contenido extra próximamente: si es así, a estar atentos que seguramente valdrá la pena.

qotsa
¿Vale la pena?
¿Se acuerdan que …Like Clockwork era una mezcla del mundo ruidoso y pesado de Queens con un nuevo concepto armónico y melódico en lo que canciones se refería? En retrospectiva, aquel disco se siente ahora como la transición entre sus viejos tiempos y una nueva etapa para la banda. Aquellos que extrañen el mundo stoner de Homme y compañía se verán algo decepcionados, pero no se preocupen: los discos que suenan así siguen dispuestos a ser escuchados. Mientras, la banda enfrenta con optimismo la renovación constante en un buen disco que no desentona en su ecléctica discografía y al cual el tiempo lo tratará bien. El verdadero villano es aquel que vive mirando hacia atrás.

Recomendados: Domesticated Animals, The way we used to do, Head like a Haunted house

Mientras esperamos el lanzamiento oficial del videoclip en Youtube y del disco en Spotify, escuchá ‘The Way We Used To Do’:


Genero: Garage rock, Rock