BorregoAdelanto exclusivo de Rockomotora

Marco Minnemann se internó casi un año en sus estudios para dar forma a una ambiciosa propuesta: un disco doble de su curiosa interpretación de la música. Intentando congeniar lo enfermizo con la canción y lleno de guiños para los amantes del rock prolijo y virtuoso, Borrego demuestra nuevamente que Minnemann es más que un (enorme) sesionista.

 

 

 

 

El talentoso Mr. Minnemann
Si no sabes quién es Marco Minnemann, no te preocupes: acá estamos para rescatarte. Se trata de uno de los bateristas modernos más reconocidos y respetados del ámbito. Te dimos una chance de conocerlo a través de la reseña de su disco con Tony Levin (bajista de John Lennon, King Crimson y Peter Gabriel entre otros) y Jordan Rudess (tecladista de Dream Theater), pero también lo podés reconocer como el sonriente baterista de Joe Satriani y Steven Wilson; o como aquel que casi le saca el puesto a Mike Mangini como baterista de Dream Theater. Pero el tipo es multi-instrumentista y, excepto por unas breves colaboraciones, se encarga del 100% del álbum.

Que viva la mezcla
El disco es extremadamente ecléctico, por lo que funciona como línea conducente del mismo es una idea de rock progresivo de los ’80, cuando se combinaba con el jazz –Zappa, Crimson, Return to Forever, Herbie Hancock y quien sabe cuántas cosas más. Sin embargo, en contra de lo que uno supondría de antemano en un disco compuesto por un baterista multitalentoso, está lleno de canciones y no es (solamente) un despliegue de destrezas. Ahora, eso no significa que en este abultadísimo álbum doble no haya lugar para las sorpresas: por ejemplo, el arranque con ‘Sandstorm’ bien podría suponer una fusión entre Marilyn Manson y Stick Men, para desembocar en dos locuras instrumentales casi conceptuales (‘Thunderstorm’ y ‘Sculptures’) y llegar a ‘A Random Place’, que si no fuera por sus arreglos poco convencionales, bien podría estar sonando en las radios. Y esta mezcla solo son los primeros cinco tracks, hay 23 más por recorrer aún.

Loudness War
Si bien siempre hay espacio para pudrirla con la escuela del metal, los volúmenes se controlan y nunca saturan, siendo un disco “para escuchar” y no “para agitar” –y en mi opinión es una lástima, porque hay hermosos momentos para rockearla. ¿Recomendación? Buenos parlantes y volumen alto ayudan a la atmósfera.

With a Little Help of My Friends
A tono con su sonido, el disco cuenta con las participaciones estelares de Joe Satriani, Alex Lifeson (mejor conocido como el guitarrista de Rush) y Tony Levin. Las intervenciones de Lifeson son más espaciales, mientras que Satriani está para agitar al público. Levin participa de un remix trayendo mugre y oscuridad en el final del disco.

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¿Vale la pena?
No es para cualquiera, pero sí cualquiera puede dejarse llevar si se presta a ello. En términos generales, esto es el producto de un músico talentoso jugando en un estudio. En el adrenalínico e impredecible viaje de Borrego, cada vez que creemos que ya está todo dicho, saca un nuevo as bajo la manga para mantener nuestra atención… y no cualquiera puede lograr mantener el interés durante 28 canciones en formato CD.
Si bien su público probablemente se reparta entre músicos y melómanos debido a la complejidad de las piezas (o al menos, de la mayoría de las armonías), no se necesita ser un letrado para entender Borrego como la prueba definitiva de que Minnemann es uno de los bateristas más creativos de los últimos tiempos. Porque, por más canciones e instrumentos que haya, es la batería la que siempre lleva, canta, armoniza y dirige todo. Subí el volumen y dale play nomás.

Recomendados: What brought you Here, Horsepower (feat. Joe Satriani), Walls, 3 Ghosts in a Saloon

Mirá el videoclip oficial de ‘Horsepower’:


Texto: Julian Melone


Genero: Heavy Metal, Rock, Rock experimental, Rock Progresivo