Incubus_8_ArtworkIncubus edita su octavo LP, el sucesor de If Not Now: When? (2011). Y si bien en 2015 lanzaban el EP Trust Fall (Side A) seguramente más de uno los había dado por muertos. Su regreso sorprende y si bien parece tener más oficio que contenido, va a generar una sonrisa a fanáticos y preadolescentes. Porque después de tanto tiempo sigue siendo y sonando como Incubus, con todo lo que eso implica.

 

 

 

 

 

Hubo un tiempo que fui hermoso
Tiempo atrás, las bandas internacionales de moda que los medios difundían sonaban todas iguales entre sí… Bueno, siempre es ese tiempo, ¿no? El caso es que en su momento Incubus se había erigido como el grupo más alternativo de la oferta oficial. Así, podía hacerse un espacio entre bandas como My Chemical Romance, Panic! at The Disco y 30 Seconds to Mars entre –tantas- otras. Esto era en gran parte a pequeñas decisiones que a duras penas podemos percibir en 8, haciéndolos retroceder un pasito en la diferencia que habían marcado -y aun así, probablemente sigan siendo los más interesantes de esa corriente: pregúntense sino dónde estarán escondidas las demás bandas desde que Imagine Dragons la pegó.

Volver al futuro
Un disco para fanáticos (quienes estarán satisfechos con este regreso y quizás hasta tengan un nuevo tema favorito) que realmente funciona como un viaje en el tiempo, con el estilo que estaba de moda en MTV a principios del 2000: las interpretaciones, melodías, armonías… Aunque el estribillo de ‘Glitterbomb’ tiene más sabor a 90’s, pero siempre a MTV. Brandon tiene su voz como siempre: afinado, correcto y con esa interpretación ideal para seducir chicas. Una lástima ver cuánto se ha estandarizado el dueto de bajo y batería -la verdadera arma secreta de Incubus- quienes cumplen un trabajo correcto y punto. A tono con el álbum.

No alarms and no surprises
Las canciones fluyen sin sobresaltos, predecibles pero parejas. En esos términos el disco es sólido, ya que si bien no hay ninguna sorpresa especial tampoco hay baches -aunque quizás más de una vez te preguntes si esa canción ya la escuchaste. Cuarenta minutos de duración en 11 tracks es justo y suficiente, indicando que probablemente estaban conscientes de las limitaciones del álbum, y eso no es poco: no llega aburrir o volverse tedioso. Todo indica que, como línea conductora del show que van a dar en Argentina, 8 va a brindar mejor material en vivo que aquel infame recital en el cual presentaron Light Grenades en 2007.

El chisme
Skrillex, amigo de la banda, colaboró en la mezcla y producción del álbum.

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¿Vale la pena?
Decir que el disco es flojo quizás es exagerar un poquito pero tampoco llama la atención o se destaca, aunque la banda esté ajustada y enérgica. Y quizás se deba al sinsabor que deja esa corriente que, una vez que perdió el apoyo de la gran M se disolvió y perdió el interés genuino de un público que quizás era más target que audiencia. Para ser honestos, el disco es agradable y pasajero, y con oídos frescos que no conozcan los flojos ’00 se disfruta más. Pero es ineludible pensar que quizás ahora era la gran oportunidad para jugársela en lugar de ir a la segura… Y una de las probables razones es que no les dé mucho el cuero para otra cosa que esto que hacen hoy.

Recomendados: Throw Out The Map, No Fun, Love in a Time of Surveillance
Escuchá el disco entero aquí:

Mirá el Videoclip de ‘Nimble Bastard’:


Genero: Alternativo, Pop, Rock