a0754649458_10¿Y qué carajo es Bop English? Eso es lo que preguntará el oyente desprevenido al sentirse atraído por la calidez sonora del nuevo proyecto solista de James Petralli, de los White Denim. Fórmulas irresistibles, con nada de menos ni de más. De eso está hecho Constant bop, que en 35 minutos (lo que esperás a que se hierva el agua y se cocinen las papas) entrega un momento de baile en íntimo en short no apto para todo público, otro para reflexionar mirando por la ventana y finalmente otro para volver al sillón (o bien sacar las papas).

Hay temas que nacieron para ser el primero de un disco. ‘Dani’s blues (it was beyond our control)’ es uno de ellos. Un efectivo golpecito constante de piano en honor al título de la obra sobre una base de bajo pegadiza y unos coros “uhuheantes” obligan a quedarse a escuchar lo que viene. Pero si hay algo en lo que Petralli es estratégico es en el uso correcto de ese pop magnético, sirviéndolo en dosis adecuadas como para enganchar sin empalagar. Así, esa dulzura de la apertura es pronto contrastada por la rutera ‘Struck matches’, que se abre a un espectro más bien rockero sin dejar enfriar la sangre.

La diversidad de influencias en un trabajo que de todas formas resulta homogéneo es otro logro del guitarrista. Un Beck noventoso aparece en ‘Trying’, mientras que ‘Have I got wrong’ y ‘Fake dog’ podrían sugerir algo de los Black Keys y en ‘Willy spends an evening’ vuelve para romper todo el formato invencible de canción glam rock, corta y poderosa, para que sigamos moviendo la patita y agradeciendo a Marc Bolan. Quizá la presencia más sorprendente del álbum es la del folk a lo Jethro Tull de ‘Sentimental wilderness’, que inaugura un episodio acústico que (ahora sí) baja de a poco la temperatura mediante coros y una suavidad que recuerdan a Wilco, sobre todo en la final ‘Long distance runner’.

Para muchos, la música es aquello que pasa entre ciertos pedazos de vida, escoltando al humano sensible de hoy en sus quehaceres cotidianos. No necesariamente hay que sentarse a escuchar detenidamente un disco o bailar hasta el cansancio: “quiero algo que pueda ignorar”, decía Rob Gordon en Alta fidelidad. Bien, Constant bop es un disco para oír mientras uno se dedica a otra cosa. No requiere demasiada atención, pero de ninguna manera pasará desapercibido.

 

Sello: Downtown Records

Duración: 35′

Destacado: ‘Dani’s blues (it was beyond our control)’


Genero: Pop Rock