Independientemente de lo polémico que pueda resultar esta nómina, es importante dejar en claro que el próximo listado no juzga las intenciones o cualidades de la banda en cuestión, sino a los “hijos” que ha generado – sean estos deseados o no.
Antes de salir a la defensiva de aquella banda que tanto te gusta (y quizás hasta te inspiró), habrá que pensar qué características decidimos -o nos da el cuero- imitar, ya que no siempre se extrae lo mejor de los mejores, ni se puede aplicar lo que los hace singulares de la forma adecuada.
Como veremos debajo, lo que algunos grandes logran transformar en un estilo característico, otros solo pueden convertirlo en un defecto.

Eruca Sativa y sus clones:
Como hijos políticos de Carajo, esta banda abrió la puerta del mercado a todo un género de conjuntos “lo más pesados posibles” con cantantes femeninas al frente. Entonces, se creó un espacio disponible para rellenar en la radiodifusión -o publicidad en general- por agrupaciones con el sólo requisito de tener una muchacha gritando. Es difícil saber cuánto va a durar, pero es indiscutible que los conjuntos con frontwomans están de moda, independientemente de sus cualidades artísticas.

Los Cafres y sus descendientes:
¿Alguien se acuerda de cómo era el reggae nacional antes de Los Cafres? Under, probablemente. Esta conocida agrupación nacional decidió apurarle un poco el tempo y darle matices pop al género, ocasionando una agradable y amistosa combinación apta para todo público. Pero, después de la masiva popularidad que la banda supo conseguir (ingresando a radios de “puro rock nacional”), los nuevos conjuntos de reggae que comenzaron a exhibirse eran siempre aquellos con un pie en el -mal- pop, con canciones sosas y aburridas, suscitando así una nueva corriente y, consecuentemente, audiencia. ¿Y los que decidieron seguir el oscuro y satírico reggae de Sumo? Mejor no hablar de ciertas cosas…

La progenie de Carajo:
No todas las letras de amor y paz espiritual existencialista quedan bien con el hardcore en “drop D”. Carajo y las bandas que intentan mezclar su estilo con el pop -y no lo logran- lo han dejado muy en claro. Mientras que los ex A.N.I.M.A.L. lograron una fusión interesante (con sus pro y sus contras), el resto no encuentra el equilibrio entre la furia y la suavidad.

“Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota” y sus súbditos:

¿Este ítem necesita una realmente una explicación? Es incontable la cantidad de agrupaciones de segunda mano que reivindican el sonido ricotero, engendrando así una casta de cantantes con voz de vieja (intentando ser “tangueros”, en alguna de las peores justificaciones jamás escuchadas), canciones de ocho minutos y vientos omnipresentes e innecesarios, entre otras cosas. Casi ninguno ha hecho honor a la originalidad, tanto poética como sonora, de la histórica banda. Cuidado con estos conjuntos, están en todos lados: en los bares under, en el tren, en los compilados de cumbia; llenan los estadios y hasta hacen bandera de una originalidad testimonial inexistente.
Y dejamos esta canción, justamente, porque dura ocho minutos:

Invitado internacional – No Te Va a Gustar:
Quizás esto sea visible en las bandas más under, aquellas que aún luchan por conseguir doscientas personas de público. Piensen en ellos cuando alguien tome una acústica y utilice este estilo para hacer canciones de reglas muy simples: dos compases cantados desganadamente, continuados por dos (o más) sin cantar, un rasgueo genérico y unos diez mil kilos de letra -que después se ve cómo entran. Una vez que la receta está lista, el tema se graba y lanza al mercado: nada de revisiones ni retoques. ¿Simplicidad o vagancia?

(Invitado transatlántico) Bunbury y sus imitadores:
Como estoy seguro de que la autorreplicación es dañina para el arte, me atrevo a decir que la cantidad de imitadores de Bunbury que andan dando vueltas, por más buenos cantantes que sean, puede resultar nociva para el rock a mediano plazo.

Bonus track: Radio Mega 98.3
No quiero que parezca que hay que ser un fundamentalista para que el rock tenga identidad, pero hace diez años atrás -o quizás un poco más- esta radio decidió que todo aquello que no sea cumbia o heavy metal pasaría a ser “puro rock nacional”. En ese entonces era muy común escuchar a Banana Pueyrredón, Divididos, Los Cafres, Rata Blanca (quizás la única banda de heavy que la radio transmitía), Rubén Rada, Manal y Alma y Vida en la misma media hora… ¡y compramos el paquete de que todo pertenecía al rock!

 ¿Nos quedó afuera alguna banda? Contanos qué opinás.