Hagan las cuentas. Sí. Pasaron 14 años desde el último disco de A Perfect Circle. Y para colmo, éste atacó de sorpresa ni advertencia previa. Una de las bandas más respetadas de la escena alternativa dice presente en el 2018, nos hace sentir viejos y genera dudas respecto de su nuevo trabajo.


Bariloche 2004

Catorce años es mucho tiempo. Parecerá una idiotez hacer hincapié sobre eso, pero es importante tenerlo en mente. Porque si bien sus líderes Maynard James Keenan y Billy Howerdel se han mantenido en actividad, no ha sido con esta agrupación, lo que implica que han sido 14 años de inactividad con la banda. Entonces es inevitable comprender que este reencuentro puede sonar a reunión de la clase de egresados del 2004… Y quien haya tenido alguna, sabrá cómo cambian las dinámicas y las personas.

Adiós y gracias por el pescado

La diferencia está a la orden del día. Si bien el A Perfect Circle que conocíamos no desapareció, en lugar de navegar por aguas turbias y turbulentas va por mas cristalinas y paisajísticas.
Con prevalencia de pianos y coros de melodías luminosas, la banda parece material perfecto para un Lollapalooza Argentina, sonando simultáneamente con Imagine Dragons (todavía resulta extraña la decisión de que ‘So Long, and Thanks for all the Fish’ sea el corte de difusión en distintos medios). En esta sintonía, es difícil encontrar las mugrientas influencias hardcore que los caracterizó, cruzándonos con un mundo musical más parecido a una comedia dramática, ya que el acompañamiento instrumental no retoma aquella intensidad que tan bien combinaba con las perfectas melodías de Keenan.
Si bien las letras tienen pesimismo por doquier, transitando una realidad post-apocalíptica tecnológica y deshumanizada (factor que los consagró en la crítica angloparlante), la música juega a la tragedia con un estilo adolescente lo que, sumado a una longitud innecesaria en gran parte de las canciones, no colabora para aquellos que venían con la idea anterior de la banda.
No me malinterpreten: ellos son buenos haciendo esto, pero esto no parece estar tan bueno.

Eros y Tanathos

Este nuevo mundo cristalino de Keenan tiene explicaciones que van más allá de lo mucho que puede haber cambiado su vida personal durante estos últimos 14 años. Durante este 2018 estuvo grabando un nuevo disco con Tool, su otro grupo, con fecha de lanzamiento para el 2019. ¿Puede que haya volcado toda su furia y oscuridad en esa banda dejando luz para A Perfect Circle? No lo sabremos hasta su salida, pero genera expectativa.

Un Romance Químico

Lo curioso es que Eat The Elephant se adapta musicalmente al sonido “emo” que MTV nos vendía cuando era popular a principios de siglo. A diferencia de entonces, donde A Perfect Circle parecía destacarse de su competencia, durante la escucha es inevitable tener flashbacks que nos lleven a Muse, Marilyn Manson y baladas de Metallica, más algún que otro olvidable grupo “one hit wonder” de aquella época. Esto complica un poco la identificación, porque la parte verdaderamente curiosa es sentir como aquel estilo (ya cuestionado en su momento) no ha envejecido bien y resulta inevitable vincularlo con esos tiempos; o sea, una banda de rock setentoso seguirá siendo vinculada a esa época, pero con algunos retoques, nadie puede decir que el sonido haya envejecido mal. Aquí parece más bien un golpe bajo no intencional a una nostalgia algo rancia.

¡La Caja, La caja!

A falta de contenido, han sido la primera banda en tener un videoclip holográfico incluido en un box set súper completo. Nada, eso.

¿Vale la pena?

Es difícil congeniar una idea que dejaste incompleta hace tanto tiempo y que funcione en los tiempos que corren. La intensidad poética no se ve reflejada en un sopor musical cuyas virtudes técnicas no inciden para mover el amperímetro.
Una reunión que se sostendrá con la nostalgia de los fans o un nuevo camino para crear otra audiencia; en ese caso, por mejores que sean haciéndolo, podrían transformarse en aquello que combatieron: una banda musicalmente insustancial que no puede encontrar aquello que la hace especial

Recomendados: The Doomed, DLB, Talk Talk
Escuchá el disco completo aquí:

Mirá el videoclip de ‘Disillusioned’: