No, el blues no murió con B.B. King. Estos son los 10 músicos de menos de 35 años que aseguran el futuro de una escena que sigue vigente. Y sí, hay uno que descubrió el blues gracias a YouTube.

Gary Clark Jr.

Foto: Jonathan Mannion

Este guitarrista texano logró llamar la atención de los medios, las discográficas y algunas de las leyendas del rock & roll. Si bien en Estados Unidos lo mencionan como el representante de la “nueva generación del blues”,  en su sonido hay elementos y reminiscencias del género pero está más orientado al rock contemporáneo y al R&B.

Su irrupción en la escena musical global fue en 2011 con el EP Bright lights. Participó en el Crossoroads Festival con Eric Clapton y en un concierto en Nueva Jersey en 2012 junto a los Rolling Stones y John Mayer.

En 2013, hizo su debut en nuestro suelo porteño con un recital muy caliente en el Teatro Vorterix.

 

Marquise Knox

Foto: John Gitchof

Talentoso guitarrista y cantante, se crío en una familia de músicos pero fue el legendario Henry Townsend quien se convirtió en su mentor.

Grabó con Michael Burks y su banda el álbum Man child, donde se animó a bucear en las profundidades del blues tradicional buscando su propia forma de expresarse -como también se puede apreciar en Here I am. Este año editó su tercer disco, Black and blue Live.

Dejó una buena impresión en varios músicos locales en su paso por el país en 2015: tocó en La Plata, Chascomús y en la Ciudad de Buenos Aires.

 

Jarerekus Singleton

Foto: Leon Morris / Redferns

Se dedicó al blues por un capricho del destino: si bien se crío en una familia musical y su tío le enseñó a tocar el bajo y la guitarra, su verdadero interés de joven era el básquetbol, pero una lesión en un tobillo lo alejó del deporte definitivamente. Entonces floreció su espíritu musical: comenzó a escribir canciones de hip hop y a rapear al mismo tiempo que retomó la guitarra. Supo condensar esas dos corrientes musicales en lo que denominó The Jarekus Singleton Blues Band.

En 2011 editó un álbum de manera independiente, Heartfelt, que se convirtió en uno de los más difundidos por el B.B. King’s Bluesville de la radio online SiriusXM y en 2014 lanzó el disco Refuse to lose, un álbum personal y revelador, que lleva al blues a una nueva dimensión.

 

Selwyn Birchwood

Foto: Paul Natkin

A los 13 años empezó a tocar la guitarra y cuando escuchó a Jimi Hendrix su vida cambió. Gracias a él descubrió a Buddy Guy, los King y Albert Collins.
Su mentor fue Sonny Rhodes, quien lo sumó a su banda, le enseñó muchos secretos con la guitarra, lo impulsó a perfeccionarse con el lap steel, le mostró los yeites del negocio y cómo mostrarse arriba de un escenario.

Formó su propia banda y editó dos discos de manera independiente que sólo se vendieron en su zona de influencia. En 2013 ganó dos premios en el prestigioso International Blues Challenge en Memphis: mejor guitarrista y mejor banda, y captó la atención de Bruce Iglauer, dueño de Alligator Records, con quien firmó contrato y grabó dos tremendos discos: Don’t call no ambulance (2014) y Pick your poison (2017).

 

 

Jerome “Blind Boy” Paxton

Foto: Moti Milrod

Es un músico a la antigua. Se viste como en la década del veinte y recrea el estilo de los viejos maestros del blues de preguerra. Sus influencias musicales son country blues, jazz tradicional, cajun y ragtime.

Nunca firmó contrato con una discográfica y por eso sus discos –Live at the Snail Pie Lounge (2010) y Recorded music for your entertainment (2014)- son muy difíciles de conseguir. Sin embargo, es reconocido por la prensa especializada y por sus pares como el mejor y más fiel exponente contemporáneo del blues tradicional.

 

Jontavious Willis

“Él es mi chico maravilla. Es una de las grandes voces del blues acústico del siglo XXI. Realmente amo como toca”. Así presentó Taj Mahal a este joven durante un show en 2015. Con ese padrinazgo, Willis comenzó a abrirse camino en el difícil y sinuoso mundo comercial del blues acústico.

A fines del año pasado, con apenas 20 años, editó su primer disco, Blue metamorphosis, un fabuloso recorrido por el sonido de antaño con una impronta contemporánea. En cada uno de los temas muestra un compromiso absoluto con la tradición del blues sin aferrarse a un estilo regional determinado. Jontavious toca con slide y púa, pero es en el fingerpicking donde más se destaca.

“Me gusta tocar el viejo blues porque es un vistazo al pasado. Muchos viejos bluesmen son olvidados, solamente queda su memoria y sus discos. El blues es la raíz de la música americana y es grandioso explorarlo”. dijo en una entrevista a la revista Living Blues.

 

Anthony “Big A” Sherrod

El hijo pródigo de Clarksdale ronda los 33 años y desde el año pasado comenzó a expandir su música por los Estados Unidos y el mundo. Sherrod animó con mucho blues cientos de noches en el pequeño y emblemático Red’s Lounge, uno de los juke joints más típicos del Mississippi. Ese y el extinto Sarah’s Kitchen fueron su escuela, y los músicos Johnnie Billington y Big Jack Johnson, sus maestros.

En 2016, acompañado por la banda The Cornlickers grabó su disco debut, Right on time, en el que materializó toda la pasión y purismo de sus shows. Hasta entonces, Sherrod grabó como bajista de Alvin “Youngblood” Hart y colaboró en un álbum de Sam Carr. Su figura comenzó a trascender gracias a los documentales Last of the Mississippi jukes (2003) y, especialmente, We juke up in here (2012).

En noviembre se presentará por primera vez en Sudamérica en un festival de blues en Brasil.

 

Christone “Kingfish” Ingram

Foto: christonekingfishingram.com

Este adolescente estuvo en contacto con la música desde su primer minuto de vida: en la Iglesia incorporó las ricas melodías del góspel y en el Delta Blues Museum, una de las atracciones turísticas de Clarksdale, aprendió todo lo relacionado con el blues.

Su estilo fusiona la más pura tradición del Delta con el blues contemporáneo. En sus solos se percibe la crudeza de Elmore James, pero también el frenesí rockero de Joe Bonamassa. Christone suele tocar una Les Paul negra y algunos ya se animan a llamarlo “el pequeño B.B. King”.

Participó de decenas de festivales en los Estados Unidos y Europa, y es una de las principales atracciones en Memphis, pero es resistido por los puristas porque, según dicen, su estilo está más moldeado por el rock que por el blues. Si bien todavía no grabó ningún disco, tiene un demo de dos canciones que se titula Deltaboy y participó en el último álbum de Eric Gales.

 

Dylan Bishop

Foto: Youtube

Este niñito de 18 años descubrió el blues por YouTube cuando escuchó una canción de Elmore James. En muy pocos años, le sumó dedicación y esfuerzo a su talento y, mientras escuchaba discos de Johnny “Guitar” Watson o Clarence “Gatemouth” Brown, comenzó a codearse con artistas de la talla: Mike Morgan, Anson Funderburgh, Hash Brown y Jimmie Vaughan. Este último quedó tan impresionado al escucharlo por primera vez que se ofreció a tocar en su primer disco, The exiting sounds of the Dylan Bishop, que fue editado de manera independiente este año.

El álbum combina Texas blues y West Coast con un sonido vintage, un estilo que también se vislumbra en su apariencia: peinado con jopo y mucho gel.

En julio, el joven guitarrista realizó una serie de shows en el interior de nuestro país, un par en el conurbano y uno en el Conventillo Cultural Abasto respaldado por Federico Verteramo y su banda. Esa noche mostró toda su versatilidad con las seis cuerdas y también una presencia escénica muy importante. De cara al público y abrazando su Strato no parece un adolescente que recién termina el secundario, sino un experimentado bluesman.

Caleb Shelton

Foto: Youtube

Este guitarrista y cantante tal vez sea el más desconocido de esta selección. Busca un sonido lo más retro posible, que sus canciones suenen a las de 70 u 80 años atrás. En un principio se presentaba en pequeños eventos interpretando clásicos de la música country y covers de Johnny Cash, Bob Dylan y Neil Young, pero se metió de a poco en el mundo del blues cuando empezó a escuchar a Skip James, Mississippi John Hurt y Son House.

A diferencia de todos los demás músicos, Caleb es quien tiene el panorama más difícil, dado que vive en una pequeña comunidad rural de la cual salir será un trabajo arduo… bueno, nada que a lo que un auténtico bluesman no esté acostumbrado.